En el marco del Día del empleado público provincial, ATE Chaco realizó una pegatina en Casa de Gobierno, en el Ministerio de Educación, en el Instituto del Deporte y en el Registro de la Propiedad Inmueble (RPI) para visibilizar la situación actual en la que se encuentran las y los trabajadores públicos provinciales.
Dafne Zamudio, Secretaria General de ATE Chaco, analizó la situación de las y los estatales de la provincia a once meses de la gestión de Leandro Zdero como gobernador y señaló: “Llegamos al Día del Empleado Público de la provincia sin nada para celebrar. Este gobierno provincial ha desoído las demandas de los sectores de trabajadores y ha desconocido el espacio natural, legal y legítimo de discusión salarial y de condiciones de trabajo como lo es el Convenio Colectivo de Trabajo, establecido en la Ley 1767-L y su decreto reglamentario. Tampoco el Poder Ejecutivo provincial ha designado a representantes para convocar a la Comisión de Interpretación y Autocomposición Paritaria (CIAP) que es el ámbito donde se discuten esas cuestiones”.
Por su parte Neri Salazar, Secretario de Acción Política de ATE Chaco, subrayó: “Lo que está habiendo en el Estado, tal como prometió el presidente, es una poda y la desarticulación. Y el Gobierno del Chaco está repitiendo y replicando las políticas con despidos, no respetando las leyes».
El desmembramiento del Estado que está haciendo el Gobierno nacional, y que se replica en las provincias y los municipios aliados a través de los despidos, el congelamiento salarial y el retraimiento de las prestaciones de servicios fundamentales impide que la fecha sea un momento de reconocimiento a las y los trabajadores del sector, uno de los más afectados.
Para el Consejo Directivo Provincial, el Gobierno de Zdero es una réplica del modelo nacional: autoritario, sin respeto por las leyes, ni por las entidades sindicales y empobrecedor de la clase trabajadora.
La situación salarial
Durante el 2024, las y los trabajadores de la administración pública de Chaco no pudieron recomponer su salario ni sus condiciones laborales. Además, quienes estaban precarizados sufrieron despidos, sin reconocimiento de sus trayectorias, antigüedad y funciones.
En la provincia, a nivel salarial el 90% de las y los trabajadores estatales no alcanzan a cubrir, con su sueldo, el costo de la canasta básica que es de 939.887 pesos, según el INDEC.
Entre el personal de planta permanente los ingresos mensuales promedian, los 500.000 pesos y entre las y los precarizados del Estado provincial los ingresos están por debajo de esa cifra.
De los aumentos otorgados por el Gobierno provincial hasta el momento, tal como observa ATE, ninguno fue discutido con los sindicatos. Por el contrario, fueron otorgados de forma arbitraria y sin tener en cuenta las particularidades de cada sector de la administración pública provincial.
Tampoco se reinstalaron a las y los trabajadores despedidos de distintas áreas del Estado. La mayoría de quienes fueron cesanteados se encontraban en situación de precarización, rindieron el concurso de pase a planta, pero de todos modos no les renovaron los contratos.
Además, no se ha dado respuesta a los reclamos por las insalubres condiciones de trabajo de algunos sectores laborales, por ejemplo, en el subsuelo de la Casa de Gobierno. Por eso desde ATE se remarca que no hay motivos de celebración este 31 de octubre en el sector público de la provincia.