En el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, ATE se manifestó desde el Congreso de la Nación hasta la Plaza de Mayo, formando parte de una movilización histórica y masiva en contra de las políticas regresivas de Milei que afectan principalmente a las mujeres y diversidades. Desde las 16 horas miles se acercaron a dar un claro mensaje al Gobierno: no más negación de las desigualdades estructurales, las políticas públicas en materia de género y diversidad son urgentes.
En el contexto actual, marcado por la reciente reforma laboral, el deterioro salarial frente a la inflación y los despidos, este 9M se transformó en una jornada de resistencia clave. ATE se movilizó junto al Bloque Sindical de mujeres y diversidades de las centrales obreras y sindicatos para demostrar que el feminismo es ejemplo de unidad y que es este el Bloque Sindical el que le hace frente al ataque del Gobierno que opera para generar un deterioro veloz de las condiciones de vida de trabajadoras y trabajadores.

Clarisa Gambera, Secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional, enfatizó: “La reforma laboral impone el banco de horas y la idea de que existen los acuerdos ‘voluntarios’ para las vacaciones, esto desorganiza la vida, más aún alejando cualquier posibilidad de conciliación entre empleo y cuidado y nos roba las horas extras. Quitó también la regulación sobre teletrabajo que hacía mención al trabajo de cuidado y no aportó ni un artículo para darles protección a quienes están en la informalidad o quienes trabajan mediadas por plataformas que esconden a los patrones. La reforma introduce el Fondo de Asistencia Laboral que desfinancia el ANSES y pone en riesgo las jubilaciones de ahora y las que vienen y, además, impacta en asignaciones familiares, la Asignación Universal por Hijo y las posibilidades de moratorias”.


Por su parte, Mercedes Cabezas, Secretaria Adjunta de ATE Nacional, afirmó: “La masividad de esta jornada son las mujeres y las diversidades diciéndole efectivamente que seguimos construyendo más y mejores derechos, defendiendo los que hemos conquistado, pero fundamentalmente construyendo más entramado y más sociedad y más intersindicalismo que nos permita entre las mujeres pensar en un proyecto de salida a la crisis concreto que nos tenga dentro de la clase trabajadora. Le estamos diciendo que no a la exclusión, al saqueo, al endeudamiento, y que el camino no es ni el encierro de nuestros pibes ni una ley que degrada los derechos del trabajo argentino”.


La reforma laboral y la pérdida de poder adquisitivo exponen a las mujeres a situaciones de violencia y discriminación; las tareas de cuidado, que recaen principalmente en mujeres, afectan al desarrollo en igualdad del trabajo entre pares y la pérdida de poder adquisitivo las obliga a tener pluriempleo para sobrevivir y mantener a quienes tengan a cargo. En este contexto, la pérdida de salario afecta al tiempo de las mujeres y diversidades y se vuelve inflexible, las jornadas eternas, y el cansancio y las preocupaciones una mochila que pesa.


Desde la asunción del Gobierno de Javier Milei las desigualdades se amplían y, desde el comienzo cerraron o vaciaron las dependencias y organismos que cumplían un rol fundamental en la búsqueda por la igualdad y para el apoyo de víctimas de violencia de género. Los discursos de odio contra las disidencias y la negación de la desigualdad estructural entre hombres y mujeres difundido por el propio presidente solo abren el campo a que la discriminación aumente y se normalice.
Los femicidios aumentan y las políticas preventivas se alejan. En lo que va del año ya son 43 las víctimas de femicidios, uno cada 34 horas, y 72 los intentos de femicidio o femicidios vinculados. Al menos son 23 las infancias que perdieron a su mamá. En 2025 fueron asesinadas 262 mujeres y diversidades y, al menos, 263 niños perdieron a su mamá. Estas estadísticas revelan la falta de políticas públicas de protección y asistencia a víctimas de violencia de género, es consecuencia del cierre del Ministerio de la Mujer, Géneros y Diversidades, del vaciamiento de la línea 144 y del recorte del programa Acompañar, reduciendo a tres meses la asistencia económica a víctimas.
Durante la jornada, cientos de mujeres organizadas y autoconvocadas se hicieron presentes para decirle basta al presidente Javier Milei, para exigir el cese de la violencia femicida, para reclamar por los salarios de hambre y las desigualdades, y para demostrar la fuerza de las mujeres y diversidades. Al finalizar, se realizó un acto en la Plaza de Mayo, donde se leyó un comunicado conjunto.











Fotografías: Camila Rey, Marita Costa y Pedro Alcaraz










