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Nuevo acuerdo de precios de medicamentos: ¿Puede el zorro cuidar a las gallinas?

En las últimas horas el gobierno anunció un acuerdo con los formadores de precios de medicamentos, el cual consiste en un aumento permitido hasta 1 punto por debajo de la inflación. Por otro lado también planteó el Plan “Pacientes Cuidados” por el cual propone un descuento del 35% para las personas sin cobertura social.

La pregunta dominante ante estos anuncios, es si se puede confiar en que los mismos formadores de precios cumplan con la letra del acuerdo. Los aumentos desmedidos que se han ido suscitando por parte de la industria farmacéutica no tienen justificación ni en los costos productivos ni en la logística, es por eso que la implementación de este acuerdo que durará 60 días resulta una especie de bomba de humo. ¿En razón de que aumentarían todos los meses?, y ¿después de los sesenta días que se prevé que va a durar la medida?, son varias preguntas que no cuentan con ninguna respuesta.

El antecedente inmediato de una medida que llegaba como influyente a favor del bolsillo de los trabajadores (pero que no lo terminó siendo) fue la que investigó el Observatorio del Medicamento como Bien Social sobre el congelamiento de precios de fines de 2021 y principios 2022. A pesar de que durante el congelamiento no hubo ninguna variación, se vieron subas excesivas tanto en la previa como luego de la finalización de la medida en donde se demostró que las grandes empresas farmacéuticas no solo se cubrieron sino que generaron ganancias por encima de la media que venían aumentando.

Es como si mandaran un zorro a cuidar gallinas.

Lo mismo sucede con el programa “Pacientes Cuidados”, que abre una nueva incógnita, ya que si se puede hacer un descuento del 35% para una franja de población, ¿Cuál es el motivo por el cual no se pueden bajar los precios o al menos no aumentarlos de la manera sostenida en la que lo ha venido haciendo la industria, a veces hasta por encima de la escalada inflacionaria?

Además, realizar un padrón de toda la población que no cuenta con ninguna cobertura parece un tanto utópico para la inmediatez que se busca con la medida. Por otro lado, las farmacias que deben adherirse al programa, aunque todavía no pareciera estar muy claro cómo, se repartirán las formas para poder sostener el 35% de descuento para aquellas personas que no cuentan con una cobertura social.

Seguimos pensando que invertir en producción pública y organizar la provisión con compras centralizadas deberían ser parte de la política de medicamentos que implemente el Estado para no dejar en manos de la industria la salud de nuestro pueblo.

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ATE: Más allá de la sigla

Era un día cualquiera de los condenados de las oficinas, era un día tan cualquiera que la repetición se hizo diferencia. Abrí la puerta de una oficina en otro intento de implicar a un grupo de laburantes que al inicio eran reacios a nuestras convocatorias, pero que después de mucha escucha se sumaban. Este grupo tenía la particularidad que a la hora de la asamblea aportaba la certeza de quienes hablan poco, pero dan en el detonante del sentir colectivo. Sólo pasé a recordarles la asamblea, conversar y volver a reiterar el horario insoslayable. Mientras cerraba la puerta una voz deshizo el silencio: “sí convoca ATE, viene en serio”.

El comentario me hizo pensar en la historia de nuestro sindicato, en entender qué intereses inmediatos se expresaban en el sector de trabajo y algún rodeo del momento histórico para encontrarle esas caracterizaciones infaltables. Aun así, la lengua se desplaza mucho antes que el habla. Algo escapaba al significado y estaba constituido de siglos de humanidad que habitan las palabras más que los oídos que la escuchan.

ATE no era solo una sigla. ATE estaba presente en la mitología griega. Fui a mi helenista de confianza como quién va a la farmacia. Al consultar a Nicole Loreaux, nos explica que aparece en Hesiado como hija de Eride (disputa, lucha), en Homero como hija de Zeus y la diosa que personifica el error, mientras que en el mundo helénico es el castigo fatal de los dioses y la desgracia de ese castigo.

En la tragedia de Antígona aparece ATE. Recordemos brevemente la historia, Antígona quiere enterrar a su hermano y el tirano Creonte no lo permite porque es un traidor. Ella confronta con el tirano sosteniendo que hay leyes no escritas por encima de la soberanía de Creonte. Algo tan legítimo como enterrar a su hermano es la desatadura de una tragedia.

En el complejo análisis de Lacan sobre la obra encontramos a ATE, retomaremos algunos elementos. El que comete el error, su propio error, es Creonte. El lugar de Antígona es el de ATE. Para Lacan, “la ATE no es la hamartía, la falta o el error, no es hacer una tontería” sino la luminosidad violenta del deseo de Antígona que rompe con los obstáculos de las leyes escritas de la ciudad.

¿A qué elementos de la lucha política nos remite este rodeo? Todavía tengo la voz resonante de nuestra Silvia Bleichmar hablando de Antígona. Ella distinguía entre dos formas del poder, una que se impone con límites, y otra muy diferente donde es producción del ejercicio ético. En la primera, la puesta en marcha de la obediencia “actúa de tal manera de complacer al legislador”. En la segunda, nos encontramos con nuestras conductas en relación a obligaciones éticas con el otro (“no hacer lo que no te gusta que te hagan”), en relación al semejante, a la proximidad donde nuestra noción de otro es apertura.

Más allá de la sigla, cuando los puntos seguidos se desvanecen y emergen las huellas de lo intraducible, encontramos una palabra que nos lleva a donde quién sabe para qué cosa cuando un cuerpo la toma.

Abrir conceptos es abrir umbrales. Así como abrir una puerta no es una acción automática para un delegado. A veces abrimos puertas para convocar asambleas, otras irrumpimos en las oficinas de funcionarios donde estallan las fuerzas que detrás nos aguardan. ¿Cómo explicar lo que significa apertura para aquella persona que milita en ATE? La tarea es abrir puertas, conceptos, umbrales para desatar las confrontaciones cotidianas y ganarlas.

¿Cuántos viejos sentidos nos atan y desatan inconscientemente? Cada delegada y delegado de ATE es el error del estado burgués, pero no sólo eso. Serán los condenados de oficinas, fábricas y barrios quienes desaten ATE en el momento que no les permitan enterrar este sistema.

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Una reforma para mantener a ATE en la vanguardia del debate de organización de lxs trabajadorxs

Editorial de Hugo «Cachorro» Godoy, Secretario General de ATE, publicada en la edición mayo-junio 2022 de El Trabajador del Estado.

Esta propuesta de reforma del Estatuto, que los representantes del Consejo Directivo Nacional de ATE formalmente presentamos  en el 53º Congreso Extraordinario de nuestra organización, y que fue aprobado por amplia mayoría – de 198 Congresales sólo 32 se abstuvieron-, es en realidad el producto del aporte y la elaboración colectiva que, a lo largo de seis años, hemos venido realizando en todos los ámbitos de nuestra organización.

Esta propuesta ha sido tratada en dos Confederales –el de 2018 y el de 2022-, así como también en las Comisiones Directivas de las 178 Seccionales y en sus asambleas, en los 24 Consejos Directivos Provinciales, en los Encuentros de Jóvenes y en los Encuentros de Mujeres y Diversidades de nuestro sindicato, y ha sido debatida con las diversas corrientes políticas que anidan en nuestra organización.

Es por esta génesis democrática, además de por sus contenidos, que estamos tan orgullosos. Orgullosos del profundo debate que hemos tenido y de la riqueza del mismo, porque sin ningún lugar a dudas pone a ATE, una vez más, a la vanguardia de las discusiones y de las transformaciones necesarias que las organizaciones de las y los trabajadores tenemos en este tiempo frente a los desafíos de ampliar los niveles de participación, de fortalecer el protagonismo de esas y esos trabajadores, de su consolidación organizativa y enraizamiento en el territorio nacional.

Hacemos esta reforma del Estatuto en un tiempo en el que debemos ser capaces, con el conjunto del campo popular, de profundizar los mecanismos de protagonismo de nuestro pueblo.

Tras la dura resistencia a las políticas neoliberales expresadas por el macrismo –que fue iniciada por nuestra organización el 24 de febrero de 2016 parando y reventando la Plaza de Mayo y todas las plazas del país, desencadenando así un proceso de movilizaciones populares que culminaron con la derrota electoral del macrismo- pudimos en el 2019 abrir un tiempo de esperanza que ahora debemos profundizar. Esa profundización sólo será garantizada por el fortalecimiento de las organizaciones libres del pueblo y, en particular, de las organizaciones sindicales y del conjunto de la clase trabajadora.

Y así como decimos que en la sociedad los males de la democracia se habrán de resolver con más democracia, entendemos que el fortalecimiento de nuestro gremio también pasa por fortalecer la democracia interna, consolidando la perspectiva de un gremio federal enraizado a lo largo y ancho de todo el territorio nacional en el cual los protagonistas principales sean los cuerpos de Delegados y Delegadas.

Es por eso que en este nuevo Estatuto reafirmamos que las Juntas Internas y sus Delegados y Delegadas son la estructura principal de la organización, y que además son la base principal para la creación de nuevas Seccionales que consoliden la presencia territorial de nuestro  gremio, fortaleciendo la unidad de trabajadores y trabajadoras estatales municipales, provinciales, nacionales y de empresas mixtas en cada metro cuadrado de nuestro país.

Necesariamente, el camino de federalización que implica la organización territorial requiere de una organización nacional que integre todos los debates y que sea capaz de sintetizar una perspectiva de estrategia nacional de los trabajadores y las trabajadoras estatales. Por eso se adoptan criterios para fortalecer los Consejos Directivos Provinciales con un mayor aporte de la coparticipación de recursos cedido por el Consejo Directivo Nacional en pos de seguir incentivando la creación de nuevas Seccionales. El CDN destinará un 20% de su participación en la cuota sindical a los Consejos Directivos Provinciales.

Por eso se apunta al fortalecimiento de la autonomía relativa de las Juntas Internas de Delegados y Delegadas. Por eso se ratifica la pertenencia a la CTA Autónoma como principal aporte de nuestra organización a la construcción de un nuevo modelo sindical y a una nueva centralidad de la clase trabajadora en el debate político nacional. Por eso buscamos también garantizar el más alto grado de participación plena, equitativa, igualitaria y con alternancia entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de representación de nuestro gremio.

Este último punto posibilitará, entre otras cosas, la consolidación de uno de los datos colectivos más importantes y transformadores que se han producido en estos 40 años de democracia, que es el protagonismo de la mujer en la vida de todas las instituciones de nuestra sociedad.

Porque Argentina es el único país donde, año a año, desde la recuperación de la democracia, se realizan Encuentros de Mujeres, que hicieron crecer la conciencia y la unidad del movimiento, y empujar las necesarias transformaciones culturales en toda la sociedad. Un movimiento que en los años del macrismo explotó, con la lucha por Ni Una Menos y por el Aborto Legal, con los Paros Nacionales e Internacionales Feministas, y que va a seguir teniendo influencia, y en el que ATE y la CTA-A fueron y son protagonistas.

Son cuestiones tienen que ver con un gremio que siempre está para las y los trabajadores del Estado, pero que es promotor constante de la organización popular y de las transformaciones que necesitamos.

Y desde esa perspectiva, a partir de esta reforma del Estatuto, volvemos a ser pioneros al ser el primer sindicato en incorporar a su herramienta fundamental al Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo sobre violencia y acoso en el mundo del Trabajo.

Se trata de una herramienta fundamental para trabajar para la eliminación de la violencia y la discriminación por identidad de género y orientación sexual. También nos comprometemos, a partir de esta incorporación, a propiciar Convenios Colectivos de Trabajo con perspectiva de género.

Por eso también es de destacar la importancia de ampliar el número de Secretarías tanto en el ámbito nacional, como provincial y seccional a través de la Secretaría de Género y Diversidades, de la Secretaría de Derechos Humanos, de la Secretaría de Convenios Colectivos, así como la responsabilidad de seguir abriendo Departamentos como ámbitos de participación para que el conjunto de realidades a atender por nuestro gremio sea contenido organizativamente.

Además, en el ámbito de los Consejos Directivos Provinciales y Consejo Directivo de la Ciudad de Buenos Aires se promoverá con fuerza la creación de Secretarías de Salud e Higiene Laboral, línea de trabajo que se fortaleció, a nivel nacional, de las provincias y seccionales, de forma extraordinaria durante la pandemia, cuando fuimos capaces de mantener abierto y movilizado al sindicato en esos momentos difíciles, y desarrollar estrategias para enfrentar al Covid-19.

Todos estos cambios fortalecerán y consolidarán la democracia interna y el federalismo de nuestra organización y, fundamentalmente, permitirán incluir a las diversidades para que puedan ser parte de un proyecto nacional que las unifique. Esto es lo que hará que ATE siga siendo reconocido y valorado no sólo por su capacidad de representación corporativa, sino también por la de ser portador de una propuesta de liberación nacional expresada en la perspectiva de construir un Estado democrático y popular al servicio de las mayorías populares.

Este largo y riquísimo proceso de debate, y esta multiplicidad de modificaciones –casi el 40 por ciento de los artículos del Estatuto han tenido cambios- demuestra la profundidad de la reforma.

Como siempre, y seguramente, es probable que no todas las expectativas queden plenamente alcanzadas. Seguramente quedarán pendientes de debate temas que las nuevas generaciones de dirigentes y dirigentas de nuestro gremio serán capaces de ir procesando y sintetizando para nuevas mejoras del Estatuto.

Pero en este tiempo tan particular en el que estamos asediados por guerras y disputas que se generan en el mundo y que agudizan la crisis humanitaria que atravesamos, y en el que la incertidumbre de paradigmas a construir y el desafío que tenemos las y los trabajadores de ser capaces de seguir siendo portadores de una propuesta de una nueva sociabilidad alternativa al sistema capitalista, reformar el Estatuto de nuestro gremio en estas direcciones es también la garantía de fortalecer a nuestra ATE como instrumento principal en el aporte a un proceso emancipador de nuestra Patria y en pos de la construcción de la Patria Grande que una a los pueblos de América Latina y del Caribe.

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El Salario Mínimo como herramienta de ajuste en la Argentina

El miércoles 16 de marzo volverá a reunirse el Consejo del Salario y aunque es improbable, todos sus partícipes debieran llegar a ese encuentro bajo una misma premisa: El salario mínimo no puede ser una herramienta de ajuste en la Argentina.

Se trata de una variable que, por presión empresaria, decisión del Gobierno y complacencia de un sector sindical que perdió toda conciencia sobre el verdadero valor de la fuerza de trabajo, ha sido recurrentemente utilizada para asegurar la caída del salario real, además de condiciones de pobreza e indigencia para una importante porción de la población.

En la actualidad, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) de 33.000 pesos es sólo un tercio del que debería ser de acuerdo a toda la normativa vigente en nuestro país. La Constitución Nacional, en su artículo 14 bis, nos garantiza a todos el derecho a una retribución justa, concepto presente en la Ley Contrato de Trabajo, al considerar que la misma debe asegurar una alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión.

Es el piso de todas las remuneraciones y en este momento se encuentra por debajo de la línea de indigencia. Según el último informe del INDEC, una familia necesitó 78.624 pesos para no ser pobre y 34.334 para no caer en la indigencia. Hemos naturalizado ser explotados por menos dinero del que la ley vigente en este sistema capitalista en el que vivimos dice que tiene que ser.

¿Cómo el salario mínimo podría cubrir todas estas necesidades? Está claro que con ese tercio los trabajadores tienen que elegir qué hacer. ¿Se alimentan de manera adecuada? ¿Se visten dignamente? ¿Envían a sus hijos a la escuela? ¿Se van de vacaciones? ¿Ahorran? Porque todo a la vez no van a poder.

El debate del Consejo del Salario cobra mayor relevancia aún si advertimos que de éste dependen, además de los trabajadores, más de 1.100.000 beneficiarios de programas sociales como el Potenciar Trabajo o Acompañar, que verán incrementados sus montos mensuales en el porcentaje que finalmente se acuerde.

Este órgano también se debe una reforma normativa a los efectos de ampliar el universo de trabajadores alcanzados, debiendo incluir a los estatales provinciales y municipales que no se encuentren bajo convenio y cuyos ingresos sean menores, a los rurales, de casas particulares y tareas de cuidado, entre otros.

Las patronales desalientan e impiden cualquier tipo de recuperación del Salario Mínimo porque temen que influya sobre el resto de las paritarias. Y el Gobierno, aunque sabiéndonos a los trabajadores los únicos generadores de riqueza, se han negado sistemáticamente a defendernos de los inescrupulosos intereses empresarios. Estos son nuestros principales escollos a superar.

Llegó la hora de que el salario mínimo deje de ser una herramienta de ajuste y de generar pobreza e indigencia en la Argentina. Dudo que podamos lograrlo sin lucha y movilización.

Rodolfo Aguiar
Secretario General Adjunto de ATE Nacional

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Acuerdos nucleares con China

Se ratifica la posición defendida por lxs trabajadorxs y se abre nueva etapa en la lucha por nuestra autonomía tecnológica.

En los acuerdos con China en tecnología nuclear la firmeza de lxs trabajadorxs logro que en la negociación se ponga el foco en los términos de intercambio. La Corporación Nuclear China financia la central HMR1000-Hualong pero acordando una transferencia de tecnología hacia CNEA para que los combustibles nucleares puedan fabricarse en Argentina. Al mismo tiempo el sector nuclear argentino (CNEA y NASA) lanza el “Proyecto Nacional” revitalizando la Planta de Agua Pesada (PIAP) en Neuquén y un área de ingeniería en Córdoba. En el mismo marco de negociación, Argentina (por intermedio de INVAP y CNEA) le vende a China dos reactores para la producción de radioisótopos para el diagnostico y tratamiento en el área de la salud, similares al que se vendió hace 10 años a Australia y al que se está construyendo en el predio de Ezeiza llamado RA10. Dando cuenta del liderazgo mundial que tenemos en el área coherente al autoabastecimiento de radioisótopos que tenemos a nivel nacional.

Luego de años de lucha a varias bandas, el martes 1 de febrero se firmó el contrato comercial para la construcción de la cuarta central nuclear en Argentina. Será financiada por China y se va a construir en el Complejo Nuclear Atucha de la localidad de Lima, provincia de Buenos Aires. De la firma participaron las empresas Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la Comisión Nacionalde Energía Atómica CNEA y China National Nuclear Corporation (CNNC). El reactor Hualong es de diseño chino y con una potencia de 1150 MW.

Fueron más de 10 años de firmeza de lxs trabajadorxs defendiendo nuestra soberanía tecnológica. La Asociación Trabajadores del Estado con su sector Energético y Nuclear supo encarar la disputa hacia los riesgos de una compra llave en mano, señalamiento que supo ser escuchado y quedo plasmado en la propuesta elevada en el año 2015, hasta la tenaz pelea contra el desguace del enclave Nuclear (Investigación científica – Desarrollo Tecnológico – Entramado Industrial) premeditado con alevosía por el Macrismo. Documentos, intervenciones públicas y específicas, luchas en las calles y rutas, la General Paz, la Panamericana, las rutas de Neuquen, los acampes frente al Congreso Nacional y el propio Auditorio Eva Peron resonando con nuestras voces. La ATE supo ser el armador de una propuesta que el conjunto del pueblo supo tomar en sus manos. En este recorrido hay que señalar brevemente algunos hitos.

En el año 2015 con Cristina Kirchner en la presidencia y Axel Kicillof se firmaron los acuerdos para la construcción de dos centrales nucleares de potencia, una tipo CANDU y una Hualong. Esto expresaba una lectura correcta de la organización de ls trabajadorxs en torno a un programa que retome el concepto de “apertura del paquete tecnológico”, en el cual se cimenta la singular historia tecnológica del enclave nuclear Argentino.

Durante el gobierno de Macri estos proyectos se suspendieron con la consecuente degradación presupuestaria de la CNEA era en 2015 equivalente a 363 millones de dólares y cuatro años después quedó reducido a apenas 170 millones. Un recorte del 53%. Despidiendo a centenares de trabajadors de NASA enfocados en esas dos centrales. Degradando a niveles insólitos la vida de sus trabajadorxs, sus laboratorios, grupos de investigación y plantas pilotos.

Ahora se reanuda con el proyecto de la central Hualong, mientras se pone en marcha la PIAP se retoman grupos de ingeniería para el Proyecto Nacional con tecnología CANDU y se empiezan a fabricar componentes estructurales. La lucha articulada del sector nuclear y energético de ATE da un paso adelante y genera un nuevo camino de acumulación de fuerzas. Es un gran avance en el camino de la autonomía tecnológica que venimos defendiendo hace años que hoy la CNEA

esté discutiendo la transferencia de tecnología de los elementos combustibles, donde estamos en condiciones de aportar en su propio desarrollo. Al mismo tiempo mantenemos el foco en sostener el rumbo coherente «Proyecto Nacional»;, manteniendo la tecnología CANDU con agua pesada de la PIAP, aprovechando los 70 años de historia de la CNEA sumada a la experiencia generada durante la extensión de vida de Embalse. Seguimos manteniendo el eje de la autonomía del ciclo de combustible y nuestro entramado industrial.

Mientras tanto, en esos años, China puso en funcionamiento la central Nuclear HMR1000- Hualong en China y Pakistan, logrando recientemente la autorización del órgano regulador Ingles abriendo paso a su posible emplazamiento en el Reino Unido. Sin embargo el eje de Gran Bretaña y la Commonwealth decidió degradar las relaciones comerciales con China. Esta forzó el cese en la venta de radioisótopos desde Australia donde existía un Reactor productor de Radioisótopos y dopado de semiconductores vendido por Argentina a través de INVAP. Argentina a través de la CNEA es un gran productor de radioisótopos fundamentalmente para uso medicinal y está construyendo en Ezeiza un nuevo reactor casi idéntico al vendido al vendido a Australia. El sentido de oportunidad de INVAP y la necesidad insatisfecha de China surge el acuerdo para la venta de dos reactores con la garantía en la provisión del combustible. Es decir, exportamos tecnología.

El contrato implica una inversión de 8300 millones de dólares. NASA seguirá negociando los contratos para el suministro de los combustibles y de transferencia de tecnología para su fabricación en Argentina. CNEA participa en la negociación, siendo la institución que recibirá la transferencia de la tecnología para fabricar los elementos combustibles.

Antes de cerrar adivinen quiénes se oponen al desarrollo nuclear soberano… sí, adivinaron. Patricia Bullrich declaró que la “energía nuclear es obsoleta”, junto con los chillidos del senador republicano “trumpista”, Marco Rubio, que Argentina estaría rompiendo la doctrina Monroe. De esta manera, Bullrich ratifica las acciones que llevó adelante el gobierno macrista al intentar desmantelar el conglomerado industrial del área nuclear.

El empleo imperialista de nuevas tecnologías profundiza la desigualdad entre un puñado de poderosos magnates y la gran masa del pueblo. Por eso, para un país dependiente como Argentina, la tecnología nuclear es mucho más que una forma de provisión de energía: es un instrumento para la industrialización, para el trabajo calificado, para la soberanía energética y
para autonomía tecnológica.

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Recuperar el 1 de mayo

Nos encontramos ante las puertas de una nueva conmemoración del 01 de mayo, a 136 años de aquel abril de 1886, cuando un grupo de obreros anarquistas lanzaron una campaña en Chicago para lograr las ocho horas de la jornada de trabajo.

Conmemoración de la lucha que implicaba la conquista de una mejor calidad de vida para lxs trabajadores. Por todxs es conocido que el incipiente sistema capitalista desgarraba a la clase obrera a las peores penurias con extendidas jornadas laborales de hasta 18 horas y denigrantes condiciones de vida.

Decían los mártires de Chicago en el fraguado juicio: “En los grandes centros industriales de los Estados Unidos hay mas miseria que en las naciones del viejo mundo. Miles de obreros viven en Chicago en habitaciones inmundas, sin ventilación ni espacio suficiente, dos y tres familias viven amontonadas en un solo cuarto y comen piltrafas de carne y algunos restos de verduras. Las enfermedades se ceban en los hombres, en las mujeres y en los niños, ¿Y no es esto horrible en una ciudad que se reputa civilizada?”

A 136 años, las garras de aquel sistema “donde una clase vive a expensas del trabajo de otra clase” sigue dejando su huella en la mayoría de lxs trabajadores del mundo entero. Con variaciones reconocibles, la esencia es la misma: una clase vive a expensas del trabajo de otra clase, en condiciones cada vez más alarmantes.

En la Argentina, de las estadísticas de Generación del Ingreso que elabora el INDEC, se desprende que “a fines de 2021 mientras el valor de la Canasta Básica Total del promedio del Hogar era de $74.059, el ingreso medio del grupo habitacional integrado por poco más de 4 personas era de apenas $46.712, esto es exhibe una brecha de 36,9%, o dicho de otra manera necesitaba un aumento de recursos de 58,5% para no caer en el estado de pobreza.”

Es decir, lo que a todas voces se siente en la calle: el sueldo (para quienes lo tienen) no alcanza para llegar a fin de mes. Y para quienes no tienen hoy el privilegio de tener un ingreso mensual, sobrevivir en el abismo pareciera la única salida posible.

A fines de abril de 1886, ese grupo de obreros anarquistas, y la campaña por las ocho horas, movilizaron una histórica manifestación de casi 200.000 personas que fueron brutalmente reprimidas.

Los mártires de chicago fueron ejecutados. Sus ideas no.

Mas allá de la lucha por la legalidad de la reducción de la jornada laboral. Lo que garantizó su cumplimiento fue la organización y la lucha de un movimiento obrero organizado.

Por todxs nosotrxs son conocidas las dificultades que atraviesa nuestro pueblo y las consecuencias de la crisis después de la crisis. A veinte años del 2001, los sucesivos gobiernos tambalean y el desencanto produce advertencias sobre nuestro futuro en figuras como Javier Milei o Patricia Bullrich.

Ante ese escenario, nos es necesario retomar la historia del 01 de mayo. Empaparnos de su lucha por la dignidad. “8 horas para trabajar, 8 horas de recreo, 8 horas para dormir”

En todas nuestras asambleas, reuniones, encuentros, a lo largo del país, en todas las conversaciones entre compañerxs, sabemos, decimos, que lo establecido por las leyes del sistema no alcanza para ir mas allá de la supervivencia.

Por eso la propuesta por seguir organizándonos como clase, para transformar estas condiciones, es fundamental. Como así también, el debate y la formación política juegan en ello un rol esencial. Necesitamos de toda nuestra militancia, recuperando la esperanza por una estrategia que consolide la unidad de nuestra clase y nuestras organizaciones para enfrentar los tiempos que vienen. En eso, nuestra ATE y nuestra Central, son herramientas estratégicas para consolidar espacios donde nuestrxs cuadrxs a lo largo y ancho del país discutan la sociedad que queremos.

Debemos recuperar el 01 de mayo del sosiego de feriado y la efeméride, hacia la acumulación de voluntades y acciones que nos conduzcan a luchar, hasta que todo sea como soñamos. Hasta que no haya ningún hogar pobre, ni un pibe o piba con hambre y que cada trabajador y trabajadora sea parte de la riqueza que produce.

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Salario Básico Universal y producción pública de medicamentos: dos medidas urgentes para generar un shock de salud al pueblo argentino

Es evidente el alto voltaje político que nos inunda estos días, producto de novedades de todo tipo que han calentado el escenario institucional, político y social.

La salida de Martín Guzmán y la llegada de Silvina Batakis en el Ministerio de Economía hace pocos días, parecía indicar un punto de inflexión en el dilema del gobierno, que se debate entre seguir los compromisos de metas de ajuste contraídos con el FMI a raíz de la ilegal e ilegítima deuda heredada del gobierno de Macri y sus socios fugadores, o decidirse a impulsar medidas y políticas distributivas que mejoren las condiciones de vida de la mayoría de las argentinas y argentinos.

La comunicación de las medidas de la nueva Ministra parecieran no alterar el rumbo anterior del gobierno y, lejos de llevar alivio, aceleraron el creciente proceso de empobrecimiento de las y los trabajadores asalariados y de la economía popular.

Se “honran” los compromisos con los acreedores externos a expensas de un traspaso severo de recursos que se desalojan de las políticas públicas vinculadas con la producción, el trabajo y los derechos sociales.

En estos términos, “metas fiscales” es un aforismo sinónimo de escuelas sin estufas, hospitales sin medicamentos,  jubilados que no llegan ni a mitad de mes, menos planes sociales para atenuar la falta de trabajo genuino, mas pibas y pibes pidiendo en la calle.

Los sectores de la acumulación y la especulación cargan la barra de potencia para poner de rodillas al gobierno, no sólo con las herramientas de la coerción financiera, sino con una alocada carrera de remarcación de precios de los productos esenciales para la vida cotidiana.

Han sido y son nuestras Organizaciones sociales, barriales, territoriales, el salvavida que contiene la grave crisis que estamos soportando. Miles y miles de trabajadoras y trabajadores anónimos e informales le ponen el pecho a la alfabetización, la alimentación y el cuidado de lxs más vulneradxs.

En este marco, no es de nuestro asombro como trabajadorxs de la Salud ver las esquirlas de este proceso de asimetría, en forma de un deterioro severo de las condiciones integrales de salud de nuestro pueblo.

Aumento ostensible de las consultas y las situaciones vinculadas a enfermedades de la pobreza en nuestros hospitales y Salas de atención, son atendidos por trabajadorxs también afectados en el rendimiento de sus salarios y condiciones de trabajo.

El precio irracional de los medicamentos aumentando más incluso que la propia inflación, está generando una preocupante tasa de abandono de tratamientos de enfermedades crónicas prevalentes como hipertensión arterial, problemas del corazón, hipotiroidoismo, trastornos del colesterol y los lípidos, anticonceptivos, etc. En lugar de promover y potenciar la Red Laboratorios de Producción Pública de Medicamentos, se lo pretende resolver con un “acuerdo” con los formadores de precios, en versión similar al ensayado a fines del año pasado y que demostró que “la industria nunca pierde” (ver informe en www.idepsalud.org/observatorio-de-medicamentos-como-bien-social).

Los que creemos en Carrillo sabemos que el pan y el trabajo curan más que los antibióticos. El clamor por un Salario Básico Universal ya no es un reclamo sectorial. Es una necesidad perentoria para poner comida saludable en las mesas, abrigo en las pibas y pibes, capacidad de subsistencia digna, y mejores niveles de salud para nuestro pueblo.

El gobierno no tiene que seguir despilfarrando la esperanza del pueblo argentino y poner en riesgo la feliz clausura de los tiempos en que gobernaban los fanáticos del neoliberalismo acérrimo.

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La salida a la crisis es con Soberanía, Trabajo digno y Producción sustentable

La firma del contrato para la construcción de la cuarta central nuclear, Atucha III en la ciudad de Lima de nuestra provincia, es considerada como un gesto positivo de los gobiernos nacional y provincial de interpretar las luchas del pueblo de Zárate que durante el neoliberalismo peleó en las rutas y en unidad, por los puestos de trabajo pero también por la Soberanía Energética de nuestro país.

Tengamos en cuenta que, en 2016 comenzaron los despidos de los compañeros de la construcción de la central nuclear, todos capacitados para la obra. Había 900 soldadores calificados para soldaduras de alta presión, muchos migraron a la actividad privada. Muchas eran mujeres. El Estado perdió mano de obra calificada y formada, por la desidia del neoliberalismo. Ahora, debemos recuperar a todos esos compañeros y compañeras.

El 27 de julio de 2018, fueron despedidos los 232 compañeros de NASA. A raíz de esto, se gestó un proceso de resistencia y lucha, que involucró a todo el pueblo de Zárate y a todas las organizaciones del campo popular, encabezadas por nuestra ATE Bonaerense y Nacional. El 1 de agosto (fotos) hicimos la gran movilización sobre la ruta 9 en Zarate con acampe, junto a a Luz y Fuerza Paraná, UOCRA Zárate, Uecara, Fetera y organizaciones sociales.

Macri había cancelado el plan nuclear y direccionado hacia una tecnología eólica. El plan nuclear ya tenía la firma de la construcción de la cuarta y quinta central nuclear.

En ese invierno del 2018, decíamos que: la energía en manos de multinacionales significaba «tarifazos», drenaje de divisas al exterior y penurias para el pueblo.

Por eso, esta noticia es una buena noticia en el camino de la soberanía energética. Deben tomarse otras medidas para la salida estratégica.

La salida al neoliberalismo y a la crisis generada por la pandemia está basada en la Soberanía, el Trabajo digno y la Producción sustentable.

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Quagliaro, lo mejor de nuestra historia

Evocar a Héctor es traer al inventor de cauces que navegó por un largo río de vidas sindicales, al de las citas de Jauretche, a uno de los referentes de la resistencia peronista y de la CGT de los Argentinos, al protagonista de los Rosariazos, al cesanteado por la Dictadura militar, al expulsado de su gremio por los que habían colaborado con los militares.

Es recordar al que trascendió el barrio Belgrano para viajar por Latinoamérica y el mundo con la CLATT, con la Central Sindical Mundial, con ATE y la CLATE. El que visitó al General Perón en la mítica quinta de Puerta de Hierro.

Es añorar al creador de ANUSATE en 1977 y al Pater Noster de Víctor De Gennaro y Germán Abdala para recuperar ATE en 1984.

Al perseverante que saltó a la política como candidato a diputado nacional, al gestor de la unidad de los trabajadores dentro y fuera de la ATE, al que balbuceó la CTA en el Grito de Burzaco en el ’91 y que jamás dejó de militar, hasta el último suspiro, en su querida seccional.

Es recordar también al autodidacta de prodigiosa memoria que encontró en el pensamiento nacional su lugar para realizarse integralmente; al lanzador de frases que marcan aún hoy nuestro camino, como aquel “Estamos abriendo un cauce para que lo transiten miles de compañeros que aún no conocemos….”, del 10 de diciembre de 1977 en la Casa Nazaret donde se fundó la Verde ANUSATE. O esa otra que decía que “para cambiar hay que arriesgar” y nos alentaba a encarar la construcción de un nuevo modelo sindical como la CTA.

Por todo eso, este 25 de enero, evocar al “Colorado” Héctor Quagliaro es destacar lo mejor de nuestra historia, su reflejo en las generaciones actuales y sus apuestas al futuro que todos y todas soñamos.

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Opinión

¿En qué momento de la pandemia estamos?

Es evidente que la nueva oleada de contagios, la irrupción de la variante Ómicron y el creciente nivel de cobertura  poblacional  mediante  vacunas  en  la  mayoría  de  los  países  del  mundo,  son  las  nuevas composiciones de la actual etapa por la que atraviesa la Pandemia por Covid19.

En este contexto y probablemente como parte integrante de este momento epidemiológico, el costo de vidas producto de la enfermedad (mortalidad) se ha reducido a una muy baja expresión.

Algunos observadorxs comienzan a entrever la posible extinción de la enfermedad tal como la conocimos hasta ahora, y su pasaje a una nueva forma de malestar estacional símil gripe.

Sin embargo, la prudencia y la toma de decisiones momento a momento parecen ser las herramientas más eficaces y razonables.

Ómicron surgida en noviembre 2021 en Sudáfrica, ha generado un estallido de casos sin precedentes y una baja letalidad y riesgo de hospitalización, la mitad o un tercio respecto de variante Delta por ejemplo.

Nada puede asegurar que no aparezcan en éste 2022 nuevas variantes que se agreguen a las cinco en circulación.

Es probable que la desigualdad global en la vacunación, sobre todo en el continente africano, seguirá permitiendo la circulación del virus y favoreciendo la aparición de nuevas variantes.

La mayoría de los países de Europa en época invernal, viven momentos de incremento acelerado de la incidencia (Francia, Italia, España, Reino Unido, Turquía, Alemania, a la cabeza), y casi ninguno ha entrado en periodo de meseta o declive.

Para la Región de las Américas, hemos pasado según OPS de “3,4 millones de casos el 1 de enero a 6,1 millones el 8 de enero.  Para comparar con el año pasado, durante la semana que finalizó el 8 de enero de 2021, las Américas habían notificado un total de 2,4 millones de casos, mientras que este año para la misma fecha había 6 millones de casos notificados, lo que representa un aumento del 250% de un año a otro. Todas las miradas están puestas en Ómicron, que ha llegado a casi todos los países del mundo, incluyendo 42 países y territorios en las Américas”.

Argentina vive un periodo similar.

En los últimos 28 días hemos tenido registro de 1.4 millones de casos nuevos, la mitad de ellos (55.6 %) a expensas de la población de 20 a 40 años. Poco (11.3 %) menores de 19 años, y muy poquito lxs adultos mayores  (8.6 % mayores de 60 años).

Los fallecimientos en el país en el mismo periodo fue de 813 casos, o sea una letalidad de 0.063. Recordemos que la letalidad promedio de 1ra y segunda ola era entre 2 y 3 por ciento. La letalidad en Uruguay también en el último mes fue de 0.012, casi idéntica a la del área metropolitana de Chile, un poco más alta en Lima Perú: 1.01.

Es en este panorama de vertiginosidad extrema en el crecimiento de casos (por segunda vez se rompe el récord mundial con más de 3 millones de casos día), la bajísima letalidad, y la persistente alza en la cobertura poblacional de vacunación (3 de 4 argentinxs ya tienen su 2da dosis al menos), es que se han adoptado medidas que es necesario analizar su eficacia en el tiempo, como son la morigeración de los protocolos de aislamiento y el uso masivo de auto test.

Para el primer caso, tenemos el ejemplo cercano de Uruguay que sobre el fin de año emitió una norma similar, y la situación no ha generado desbordes epidemiológicos.

La crisis de ausentismo en los lugares de trabajo (cercana al 15 %) y el presunto resentimiento de algunas cadenas de aprovisionamiento han llegado a oídos del gobierno y probablemente ésta ha sido su respuesta.

Las causas de la actual velocidad de expansión del virus, tienen que ver más probablemente por las características de Omicron, la temporada de verano, los eventos y espacios de masividad extrema, y cierta reducción de las alertas sociales.

El uso de auto determinaciones de Covid autorizado por la propia ANMAT, parece ser un recurso excepcional ante el colapso de los centros de testeo (Alemania autorizó su uso hasta el 31 de enero de 2022). La trazabilidad de casos es el talón de Aquiles de la medida, pero tampoco imposible de resolver.

La sencillez del método, y su uso orientativo y programado, podrían ser pistas a seguir. En Reino Unido están disponibles de forma gratuita, en línea a través de los Centros oficiales, y Luxemburgo autoriza en farmacias a toda la población a 2 (dos) autopruebas semanales (martes y jueves) con reportes de reducción de incidencia de 50 % evitando medidas restrictivas de carácter social.

Argentina “descansa” en un acertado comportamiento de políticas públicas de carácter integral (sobre todo sanitarias) que este gobierno implementó y que nos ubica en los marcos situacionales de la mayoría de los países.

Ya no estamos “mendigando” vacunas ni respiradores al Norte global, ya expandimos nuestra capacidad sanitaria instalada, ya le devolvimos al Estado su legitimidad, ya pasamos un momento de extrema gravedad y tensión de manera consistente.

Debemos ir por la agenda post pandemia, que corone el tramo pandémico con una priorización extrema de la agenda de las y los trabajadores de la Salud. Es necesario darle un cierre virtuoso al esfuerzo y los logros de un momento de tanta complejidad. Y que tuvo a las trabajadoras y Trabajadores de la Salud como las piezas más nobles y vigorosas.

Mejorar salario, achicar la brecha entre las provincias, promover una carrera sanitaria única nacional, y constituir un ámbito paritario federal que comience a armonizar la parcelación penosa de nuestro Sistema
Sanitario.