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La crueldad… cómo decirte…

Texto con el que se abrió la conversación urgente con Rita Segato ante la crueldad del Gobierno como política pública. (1)

Un país de púas, un país de espinas.

Cálculo, precisión y técnicas para un arma de destrucción masiva.

Los jubilados y los niños primero.

Llegar un día y no tener más compu, ni colegas, ni puesto, ni salario.

El digicard dice ACCESO PERMITIDO pero las paletas no se abren. 5 policías miran la escena. El pibe les pregunta ¿¿no me abren??  Respuesta: “El molinete no lo deja”.

Antes fueron las listas. Y en algunos lugares hubo cola para saber si estabas en la lista. Los elegidos para la muerte   o para la salvación

Pero no nos echan.  Estos “nos desvinculan”: “Los contratos no serán renovados” y “La gente que no es necesaria va a dejar de cobrar. Cobrar es el gran fantasma que nutre la envidia del prójimo. “Cobran”.

La Crueldad… ¿cómo decirte?

No ser el dueño de nada te vale el rótulo de Haragán, de Vago, de Vividor o de Ñoqui.

Justo atrás de “los planeros” venimos nosotres, les trabajadores del estado. Respondemos a los despidos con una Asamblea.

La policía de civil juega entonces A LA ENCERRONA en pleno día, y con cadenas y candados CIERRA EL ACCESO al organismo con todos nosotros adentro. ¿Qué pasa que nos encierran? Los turistas del CCK miran por las ventanas a les compañeres. No entienden por qué no pueden entrar.

Días después la encerrona será en el INADI, para impedir una radio abierta antidespidos.

Los pastores super-star de las derechas evangélicas invadieron la pantalla en medios que jamás cumplieron con la ley de medios.

Fue allí que nuestros Derechos por arte de magia se volvieron “Beneficios” para luego transformarse (lisa y llanamente) en “Privilegios”.

Somos costo, capital humano y casta.

De golpe nos volvimos ciudadanos bajo sospecha. La nutrida presencia policial ¿acaso no lo acredita? Una policía que …más que policía ya es una fuerza de ocupación.

Y sin embargo una madre en uniforme nos cuenta bajito que trabaja 12 horas de pie. Que vive a 17 km de la capital y que besa a su hijo dormido dos veces por día. A las 5 de la mañana y a las 10 de la noche.

La crueldad, cómo decirte, ¿no?

La intervención que llega y no tiene idea de qué la va el organismo al que aterriza.

Pregunta si el edificio es alquilado, y hace las cuentas. Hoy Recursos Humanos hizo el inventario de los muebles.   Les dijimos que -vaquita mediante- la cafetera y el tostador son nuestros, y que el orgullo de ser estatales también.

Nos dicen que no nos hagamos problema, que eso último no les figura.

El país cambió 

El vecino, que después del resultado electoral grita en el pulmón del edificio “¿Dónde están ahora los peronistas del 1°?  ¿Y los zurdos del 4°?

El antibiótico de una sola dosis, para que mañana estés trabajando, sin que al médico le importe una mierda si la boca se te vuelve una sola ampolla…porque ”argentinos … la fiesta se terminó”.

El jefe de área, que en una investigación sacrifica la categoría “violencia de género” diciéndote: ¿Y para qué? “Vos por tu ideología”. Ayer lo echaron, a él también.

Las pistolas Tasser.

Los jubilados y los enfermos en la cola inútil para sus -ahora negados- medicamentos.

El nuevo ácido sobre la cara de los manifestantes.

El ojo sacrificado desde el arma de un tirador de élite.  Los ridículos y temibles Robocop de Patricia. 

Patricia.

El comedor sin comida. El silencio todavía sin reacción,

Lxs presxs políticxs.

La laburanta del segundo, que para demostrar “que ella es buena” no se moviliza con sus compañeres porque “yo a los despidos los espero trabajando” sin entender aun, que el combate es todo, menos esperar.

La pre jubilada que nunca se va a jubilar.

El que duerme en la calle y la calle que ya no duerme.

La Crueldad es este ESTADO DE COSAS

LAS COSAS SOMOS NOSOTRES Contra el modelo de la crueldad: ORGANIZACIÓN, LUCHA, CORAJE y sobre todo: TERNURA, compañeres… para nosotres la Ternura.

*Trabajadora Estatal


  1. Nota de la autora: El texto no hizo más que juntar experiencias personales con las de mis compañeres, testimonios que iban surgiendo en reuniones sindicales y conversaciones privadas, sobre lo que estábamos atravesando como país, cómo vecines, como familia, como estatalas y estatales y como feministas militando en un sindicato activo. La verdad que por momentos no teníamos palabras para describir esto, que se parecía mucho a la película inglesa «Yo, Daniel Blake» de 2016 (la vieron?) un hombre frente a un Estado neoliberal alienado y «eficiente» como el que pretende hacer Milei. Para encarar el texto leí entonces algunos trabajos sobre la crueldad, y el que más me impactó (porque encontré alli conceptos aplicables a lo que estábamos viviendo) fue el del psicoanalista freudiano Fernando Ulloa. Él es quien habla de la crueldad como fracaso de la Ternura. Allí aparece también lo de la «encerrona tragica» del poder a quienes somete. Pero también traté de poner el sentir y el pesar, el impacto en el cuerpo y en el alma, de tamañas injusticias.
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Un 24 más, que no es uno más

Este 24 de marzo se repetirán escenas, abrazos, encuentros, reencuentros, emociones, alegrías. Encontrarnos en la calle, reivindicar las luchas de quienes nos fueron arrebatadas y arrebatados, poner el cuerpo en el ejercicio de la memoria colectiva, buscar la verdad y reclamar justicia, gritar que NUNCA MÁS, cantar a dónde vayan los iremos a buscar, exclamar con la emoción apretando en el cuello que las y los 30 mil están presentes, ahí al lado nuestro, ahora y siempre, todo ello forma parte de una liturgia que se repite cada 24 con orgullo y compromiso, con ¨La Plaza¨ y las plazas de todo el país, más llenas, o no tanto, desde hace años. Pero este 24 no es uno más.

Cuando se acaban de cumplir 40 años de la recuperación de la democracia vemos resurgir intentos de banalizar y hasta reivindicar lo ocurrido durante la última dictadura cívico militar, poniendo en cuestión que son 30 mil nuestros compañeros y compañeras detenidas desaparecidas, volviendo al paradigma de la teoría de los dos demonios y planteando que lo que ocurrió fue una guerra, negando de esta manera el terrorismo de Estado y que lo que ocurrió fue un genocidio. Consecuentemente con esto ya han comenzado los despidos en distintos Sitios de la Memoria y la Secretaría de Derechos Humanos y el vaciamiento de toda la política de Memoria, Verdad y Justicia.

Estamos frente a un Gobierno que pretende llevar a cabo el mismo proyecto económico de la dictadura. Maximizar las ganancias de las grandes corporaciones, entregar la soberanía del país, hambrear al pueblo y desarticular las organizaciones políticas, sindicales y sociales. Y como el ajuste no cierra sin represión, también intenta criminalizar la protesta.

Por todo esto debemos redoblar el compromiso y desbordar las plazas. Porque cuando hay masividad no hay protocolo posible. Porque cuando hay masividad nos sentimos en colectivo. Porque nos quieren individualidades y nos sabemos colectivo.

Les trabajadores tenemos memoria
Nosotras y nosotros, desde el sindicato asumimos el compromiso de promover activamente la memoria, buscando la verdad, para que se haga justicia. Y este compromiso lo asumimos previamente a que Memoria, Verdad y Justicia sean una Política de Estado. Y como trabajadoras y trabajadores del Estado, en los distintos organismos, garantizamos que las políticas de Memoria, Verdad y Justicia sean efectivas, aportando en la tramitación de las causas penales sobre el terrorismo de Estado, acompañando a víctimas y familiares, garantizando el derecho a la identidad, registrando, custodiando y promoviendo la memoria, denunciando las violaciones a los Derechos Humanos ocurridas durante la etapa más oscura de la Argentina.

Desde la Secretaría de Derechos Humanos de ATE Nacional, creada recientemente con el cambio de Estatuto, nos comprometemos a poner en valor ese trabajo y esas políticas, y a darnos a la tarea de promover la formación, la reflexión y la discusión sobre el terrorismo de Estado y sus consecuencias. Creemos necesario que este compromiso no se agote en un puñado de dirigentes y dirigentas, nuestro rol desde el Sindicato es poder inscribir lo que ocurrió durante el terrorismo de Estado en la historia de las trabajadoras y los trabajadores. Porque se calcula que el 66 por ciento de las personas secuestradas y desaparecidas fueron trabajadoras y trabajadores activistas, delegadas y delegados sindicales. Porque era necesario implantar el terror, desarmar los altos niveles de participación política e implantar un modelo económico que logró revertir la participación de las y los trabajadores en la distribución de la riqueza, que pasó de casi el 50 al 30 por ciento.

Creemos indispensable continuar ejercitando la memoria colectiva, porque la batalla cultural nunca debe darse por concluida. Y porque consideramos que, más allá del drama personal de las víctimas directas, la sociedad en su conjunto fue víctima de lo acontecido en la última dictadura cívico militar, un verdadero drama social cuyas consecuencias siguen operando en nuestra configuración social, a nivel político, económico y cultural.

Cuando se cumplen 40 años de democracia nos resulta imprescindible poner en valor las conquistas colectivas, incluyendo la democracia como una conquista más, poner en perspectiva histórica lo que muchas personas experimentan como dado, más aún en un contexto donde los principios básicos de la democracia y el Estado de Derecho intentan ponerse en cuestión.

Vamos a seguir diciendo que son 30 mil, que no fue una guerra, que fue un genocidio planificado desde el Estado para inocular el terror y modificar el modelo económico, fue terrorismo de Estado.

*Secretaria de Derechos Humanos del Consejo Directivo Nacional de ATE

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Un 8M histórico: masivo y en unidad

“De repente los varones están pidiendo que hagamos un paro”, dice Dora Barrancos, la reconocida feminista, historiadora, investigadora, durante una de las asambleas que se hicieron para organizar el Paro Internacional Transfeminista del 8 de marzo, en el patio de nuestro sindicato: La Asociación Trabajadores del Estado (ATE).

Mujeres y diversidades de todo el campo popular, de distintas organizaciones políticas, sociales y sindicales, por octavo año consecutivo discutimos de qué manera organizarnos, bajo qué consignas y a qué darle prioridad.

Ver un lugar que transitamos todos los días, en el que he pasado – y paso- muchísimas horas,  inundado de la potencia feminista, fue esperanzador. Generaciones pioneras, nuevas referentas, trabajadoras del Estado, periodistas, artistas, personas de distintos sectores convencidas de la importancia de salir a la calle, de invadir  “lo público”, espacio en el que históricamente hemos sido relegadas, es un impulso para seguir luchando.

Durante mucho años, las feministas sindicalistas no hemos estado bien vistas o se nos ha tildado de burócratas y si bien aún muchos de esos prejuicios existen y en cierta parte de la sociedad se han exacerbado, en otra buena parte, han entendido que el enemigo es otro y que nos une, sobre todo, la defensa de la vida.

Incluso dentro de mi propia organización han habido cientos de debates para que las mujeres podamos ocupar cargos de representación formal y de toma de decisiones.

De hecho, hasta la reforma de nuestro estatuto interno en 2022, que implicó la paridad, la ocupación de cargos en la conducción no era proporcional con la cantidad de mujeres afiliadas. ATE cumplirá el año que viene un siglo representando a 350.000 estatales en todo el país y, por primera vez, una mujer ocupa un lugar en la Secretaría General.

Ahora bien, tener un cargo no significa tener poder: el poder se construye en grupo, de manera colectiva.

Nuevas derechas, viejos discursos

Desde la aparición o irrupción de esta nueva derecha libertaria, en diversos ámbitos se han tratado de comprender los discursos de odio y de legitimación de la violencia, pero lo que ha causado mayor impacto ha sido la apropiación de cánticos, expresiones y de una vasta simbología que se le ha asignado históricamente a los movimientos más bien de izquierda.

Durante la pandemia irrumpieron en el espacio público: fueron los únicos que salieron a manifestarse por declararse antivacunas y hasta ese momento, eran tan desconocidos como el virus del COVID-19. Sin embargo, lograron reflotar discursos que yacían en lo más profundo del ADN de nuestra sociedad: el desprecio al Estado y a sus trabajadores, el odio al movimiento feminista, a los sindicatos y a los partidos políticos tradicionales.

Durante la pandemia también, todas las expresiones culturales, de encuentro, debate, de lazos sociales, se rompieron y aparecieron nuevas formas de relacionarse, de consumos, en muchos casos desconocidos, en otros no, que tuvieron que ver con la irrupción de los videos en redes sociales, el zoom, meet, streaming, jitsi, youtube, twitch, tiktok, y la lista sigue. Aún así, logramos la sanción del aborto legal, seguro y gratuito.

Planificado o no, comenzó un proceso de individualismo y de éxtasis frente al mundo virtual que borró los viejos modos de encontrarse y debatir. Jóvenes -y no tanto- utilizaron novedosas plataformas para afianzar la deshumanización y que prime la violencia. La libertad ahora sería de mercado, ya no seríamos sujetos de derechos sino de consumo y los estatales, que fuimos quienes pusimos el cuerpo durante la pandemia, aún con salarios magros, con contrataciones precarias, los ñoquis del Estado.

Las universidades sin presupuesto con recortes en horas cátedras, por ende contenidos, y  por consiguiente salarios. La pauta a los medios también fue recortada ni bien asumieron por lo  que sólo sobreviven “los más fuertes” o lo que obtienen pautas de otras empresas y la agencia de medios públicos disuelta. La información ahora es sesgada, pensada por supuesto como un bien de consumo y no un derecho y como si fuera poco, la red social X, de donde se nutren muchos y muchas periodista, pertenece al magnate Elon Musk, amigo personal del Presidente, quien ya lanzó Starlink, el servicio de conectividad satelital.

La pregunta es: ¿En qué momento nuestro Estado, instituciones, salud y educación pública dejaron de tener prestigio para los propios argentinos y argentinas? ¿Cómo fue que el odio y la violencia escalaron tan alto? ¿Qué clase de humanidad somos que celebra la muerte, y legitima la burla y discriminación? ¿Somos capaces de renacer, generar nuevos vínculos, pensarnos de otra manera?

Este 8 de marzo, Día Internacional de la mujer trabajadora, valoremos el legado de quienes han luchado en defensa de la vida y la igualdad y dejemos la huella para que nuevas generaciones conozcan la historia y luchen en defensa de nuestros territorios, nuestro Estado y la vida.

*Por Mercedes Cabezas, Secretaria Adjunta ATE Nacional

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“El día después de mañana” – Debates en torno al Estado, a la producción y el trabajo en clave de géneros

Nuestra organización está por cumplir 100 años. Capaz incluso haya afiliades que no lo sepan, pero tenemos la Personería Gremial Nº2. Es decir, este sindicato ha atravesado una historia de transformaciones profundas en materia económica, productiva, comunicacional, social y por ende de las formas de transitar hasta la afectividad y los vínculos.

En Argentina hubo tres reformas del Estado y tenemos la pretensión de la cuarta en desarrollo. El rasgo común es que atacaron las instituciones que quedan como semilla de comunidad, de encuentro social. La primera reforma fue durante la dictadura genocida entre 1976 y 1983. La segunda en la década de los `90 durante el gobierno de Carlos Menem. La tercera bajo mandato de Mauricio Macri. Es decir, todas fueron implementadas por gobiernos neoliberales, a lo que hoy se suma –como en dictadura- el carácter ideológico fascista.

Me atrevo a polemizar sobre esto y debatir. ¿No muestran acaso las derechas más definición política para implementar los cambios más profundos que saben que requieren sus modelos, que los gobiernos progresistas?

Aunque sí fueron modificadas para beneficio popular cuestiones de gran importancia en distintos gobiernos democráticos, como las AFJP para dar paso al sistema público, o la nacionalización de Aerolíneas en las últimas décadas, hay que caracterizar con sinceridad que ni la flexibilización laboral de los 90, ni las normas de la dictadura como la ley de entidades financieras fueron modificadas por ningún gobierno democrático. Ni siquiera cuando hubo lo que se llama hegemonía política con apoyo social mayoritario.

Eso a nivel nacional. Ni que hablar del rol de los gobiernos de distinto signo partidario a nivel local y provincial, que siempre se ubicaron en un rol condescendiente con los sectores concentrados de la economía. Para muestra falta mirar que a nivel local, al actual Intendente Javkin no se le cae ninguna idea para aportar fondos al transporte que no sea aumentar un 300% el boleto. Estamos a orillas de la cuenca de agua dulce más importante de Sudamérica y el agua sube un 190% y se torna impagable.

Los gobiernos avanzan en sacarnos también lo que se llama salario indirecto, como el boleto educativo, los subsidios, la billetera santa fe. Todo eso va siendo desgranado o restringido. Los tarifazos que vivimos repercuten directamente en tener menos posibilidades de vivir y hasta de sobrevivir.

Planteado esto, es importante señalar que el actual gobierno nacional está en un feroz achique de la planta de trabajadores. Lo hace mediante despidos, cesantías, caída de contratos y reducción de plazos de contratación. Esto repercute en las provincias y municipios donde también hay despidos y discontinuidad laboral de personas que llevan 20 años precarizadas. Y en eso hay que detenerse: hay personas que llevan 20 o 25 años trabajando sin derechos para el Estado. En áreas nacionales como Discapacidad, o en municipales como traslados de muestras, o en provincia en Desarrollo Social. Espacios esenciales que atienden sectores sociales en situación muchas veces de extrema vulnerabilidad.

En materia económica, el deterioro del salario y el poder adquisitivo no tiene parangón en los últimos 20 años. Tanto en su rapidez, como en su cantidad. Y quiero detenerme en esto porque nos quieren vender al buzón del déficit cero y la tierra prometida después del sufrimiento. Les pregunto: si a les laburantes nos hacen retroceder 25 casilleros en un juego desigual con los grupos concentrados, mientras ellos avanzan 50. ¿Dónde está la casta pagando esta crisis? ¿Dónde queda la posibilidad de mejorar, si en realidad tenías 100, te sacaron 50 y te prometen recuperar 30 en diez años? ¿Se dan cuenta que para nosotres nada va a mejorar en lo real?

Cada devaluación del peso, implica una enorme transferencia de ingresos que beneficia a los sectores que ganan siempre. Incluso en pandemia. Si el déficit cero es con la pobreza de los trabajadores activos y jubilados y 27 millones de personas que pasan hambre en el país del pan ¿A quiénes beneficia?

Las medidas económicas que está tomando este gobierno en sus primeros 70 días ampliaron la pobreza especialmente en nuestras infancias. Los salarios cayeron en picada. A quienes no tienen trabajo, les quitan lo poco que percibían y congelando. Quieren pagar jubilaciones como planes sociales para no actualizar montos y quitar en lo material y lo simbólico el sentido de dignidad a esos trabajadores y trabajadoras. Esto reconociendo que hoy la mínima es miserable, pero con ese esquema será peor.

Esta inestabilidad, las agresiones constantes del gobierno para el conjunto de la sociedad, la pobreza, vienen acentuando problemas de la salud mental. Hay que mirar con detenimiento ese aspecto, porque aumentan los casos de depresión, de suicidios, de intentos de suicidios. Es el capitalismo poniendo en jaque nuestra propia vida.

Pese a todo esto hay que decir que ha sido muy fuerte nuestra reacción como trabajadores y trabajadoras. Hay que seguir peleando contra la ley ómnibus y la implementación del DNU. Porque no se trata sólo de frenar la destrucción del país, las relaciones laborales y el reconocimiento de las asimetrías que sufrimos mujeres y disidencias. Es proteger al país, la producción industrial, agraria, manufacturera y hasta los servicios.

Cuando mencionábamos el carácter ideológico de este gobierno esto se refleja en el mamarracho de prohibir el lenguaje inclusivo. El ataque a las mujeres y diversidades de forma permanente, cosa que comparte con referentes de la derecha internacional como Trump o Bolsonaro, no es inocuo. Viene a desconocer las tareas de cuidado, viene a pretender ocultar las sujetas y sujetes políticos que nos visibilizamos en las luchas y conseguimos derechos. Ojo con estas bombas de humo que también son un disparo a la conciencia.

Mirando de frente la embestida, las compañeras nos estamos organizando. Ha sido histórica la participación de ATE en los Encuentros, en las asambleas del 8M y los encuentros feministas en general. En ese camino nos seguimos preguntando sobre el rol de los sindicatos antes y ahora, en torno al Estado y sus potestades.

¿Nos preguntamos los sindicatos qué Estado necesitamos? ¿Era bueno antes del triunfo de Milei? ¿Qué se hizo mal antes y se agudizó ahora para llegar a estas circunstancias? ¿El tema es destruir la noción colectiva, con perspectiva social e igualitaria, o ver cómo se solidifica en serio ese carácter en hechos concretos? ¿Es posible una sociedad mejor, con exclusión, pobreza y pibes creciendo con hambre?

Yo creo que violando más la constitución no se hace un mejor país. Y que es central hablar del trabajo, del rol como mujeres trabajadoras incluso en tareas no pagas de reproducción de la fuerza de trabajo, porque el feminismo sin perspectiva de clase termina por debilitar al movimiento.

* Por Lorena Almirón, Secretaria General de ATE Rosario

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El gobierno prohíbe el lenguaje inclusivo y la perspectiva de género

El gobierno de Javier Milei anunció hoy a través de su vocero presidencial, Manuel Adorni, que prohibirá el lenguaje inclusivo y la perspectiva de género en la Administración Pública Nacional. ¿Qué implica esta decisión y qué consecuencias trae?

Desde la Secretaría de Género y Diversidad de ATE Nacional creemos que la decisión del presidente de prohibir el lenguaje inclusivo y la perspectiva de género en la Administración Pública Nacional se trata de una nueva vulneración de derechos, que desconoce marcos normativos vigentes. Javier Milei intenta, por un lado, impregnar al Estado con su programa antifeminista promoviendo la discriminación como pespectiva de gobierno y, por otro, generar medidas que pongan a discutir a la sociedad mientras avanza el empobrecimiento general. 

Hay una intencionalidad marcada en mezclar lenguaje inclusivo con perspectiva de género. ¿Cómo se implementaría esa prohibición? ¿Cómo eliminar prácticas concretas que tienden a la equidad? Prohibir la perspectiva de género es ir contra la legislación nacional y contra todos los tratados internacionales en la materia.

La decisión comunicada que también prohíbe la perspectiva de género, va a generar graves consecuencias en la posibilidad de dar respuestas frente a denuncias y prevención de casos de violencia de género. 

La ampliación de derechos es un proceso y una inversión del Estado en acciones concretas que permitan que las leyes sean efectivas y transformen la vida de las personas. En relación al lenguaje inclusivo desde su implementación, se logró avanzar con recomendaciones aunque no se implementó en muchas reparticiones por obstáculos administrativos y porque la construcción de buenas prácticas siempre lleva tiempo. Creemos que este gobierno retrocede y pretende borrar esta perspectiva que se gestó al calor de las denuncias por femicidios y transfemicidios y de la visibilización de profundas desigualdades. 

El lenguaje tal como se construyó no es ingenuo, es un instrumento de transmisión y construcción de sentido común y además un insumo clave para visibilizar identidades sexogenéricas y reconocer los derechos de sectores de la población históricamente excluidos, discriminados y relegados. 

Sostenemos que esta medida es una forma más de vaciamiento de la 27.799 “Ley Micaela” sancionada en diciembre de 2018 y  promulgada el 10 de enero de 2019 que obliga a capacitar en temas de género y violencias a todas aquellas personas que se desempeñen en la función pública en los tres poderes del Estado nacional: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. 

Tal vez el presidente omite que la Ley Micaela representó una forma de reparación no punitiva para la familia de Micaela que podría estar viva si se hubieran hecho bien las cosas. Esta ley es una política pública que promueve un cambio cultural cuyo principal objetivo es prevenir y erradicar la violencia machista, los femicidios y transfemicidios a través de la capacitación y la concientización de dicha problemática. Una herramienta fundamental que genera acciones concretas para alcanzar una sociedad libre de violencias y desigualdades de género.

La perspectiva de género implica contar con una sensibilidad capaz de poder detectar y trabajar para erradicar cientos de años de violencia, dominación, desigualdad, desventajas y sometimiento de un grupo social hacia otro, implica derribar mitos que afectan a un determinado grupo social, cuestionar estructuras, normas y el sentido común construído que generan opresión, violencia o discriminación hacia las mujeres y personas LGBTIQNB+. La perspectiva de género contempla, además, otras dimensiones que generan desigualdad social como la clase, el origen etnico, territorial y racial, la identidad de género y la orientación sexual. 

El problema es que la violencia que ejerce el gobierno es brutal, son los tuits, los discursos, la simbología, pero también son las acciones que llevan adelante el cierre del INADI, los límites para cobrar el salario familiar, los despidos en la línea 144 y 137. Lo grave es lo que dice y lo que hace. Condenar y organizarnos frente a cada una de estas provocaciones no es distraernos de los problemas importantes, es sostener que forma y contenido van juntas y es necesario dar pelea ahí donde la violencia se gesta.

*Por Clarisa Gambera, Secretaria de Género y Diversidad.

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“¿Te acordás hermano?,  que tiempos aquellos…»: Cuando Salta fue más linda, que un verso “plebeyo”

Desde el 1° de marzo de 1951, hasta el 4 de junio de 1952, Carlos Xamena fue el primer gobernador obrero de la Argentina  electo en la Provincia de Salta, y co fundador del primer centro enfermeras y enfermeros y de la Seccional Gral. Guemes.

“Solo de una cosa podrán acusarme: yo he pretendido tomarle a Salta lo mejor que ella tiene: su corazón, su canto y la maravillosa generosidad de sus hombres” declarará en su manifestación pública de bienes.

A poco de haber asumido la titularidad de la gobernación, la seccional de la ATE salteña ofrecerá una cena en homenaje al enfermero Xamena, salido de sus filas, que fue reflejada en las páginas del diario El Tribuno bajo el título  “Camaradería Peronista”.

En la nota se destaca que el encuentro “constituye una muestra de amplio sentimiento de camaradería que reina entre gobernadores y gobernados en estos tiempos en que el peronismo ha desterrado aquellas prácticas oligárquicas, que mantenían al pueblo completamente alejado de quienes ejercían las funciones públicas, y a estos insensibles a las inquietudes ciudadanas”. 

A su gestión al frente del Ejecutivo Provincial se deben la inclusión en el 2º Plan Quinquenal de Perón de la creación de alrededor de cuarenta escuelas en toda la provincia. En su obra de gobierno se incluye además: La Facultad de Ciencias Naturales (UNSa), el Hospital San Bernardo, la Escuela de Enfermería, el Balneario Municipal y la creación de filiales de la Escuela de Manualidades. También la donación de predios para la Cruz Roja Argentina, Gauchos de Güemes y varios clubes deportivos. 

Lamentablemente las prácticas oligárquicas retornarían. Xamena  sería silenciado y ninguneado por la politiquería “decente” salteña, hasta que desde el Departamento Nacional de Cultura de la ATE pudimos rescatarlo para la memoria colectiva, gracias a la colaboración de familiares directos, y el acompañamiento de nuevas promociones cuadros que pudieron informarse sobre su prolífica y patriótica trayectoria sindical y política.

Al momento del golpe militar/eclesiástico de 1955, Xamena se desempeñaba como senador nacional en uso de licencia padeciendo tuberculosis, habiendo sido detenido y trasladado a su provincia adoptiva con prisión domiciliaria, falleciendo en 1957.

La lucha continúa. La batalla es por el pensamiento; y no cualquiera, sino el Pensamiento Nacional.

*Por Daniel Parcero, Periodista y escritor revisionista  del movimiento obrero. Responsable del Área Memoria del Departamento Nacional de Cultura de la ATE

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Nuestros cuerpos no son territorio de disputa

“No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”, Simone de Beauvoir.

Durante toda su campaña, Javier Milei reprodujo los discursos de odio más despiadados y violentos y permitió que buena parte de la sociedad, que despreciaba al movimiento feminista y a la lucha por el acceso a derechos e igualdad de oportunidades, insultara, amedrentara, y violentara a mujeres y diversidades tanto por redes sociales como en la vía pública.

Toda vez que pudieron tildaron a las feministas de “mujeres con mucho resentimiento” y utilizaron a la violencia como modus operandi. Uno de los casos más emblemáticos fue el de la reconocida periodista feminista Luciana Peker, quien en diciembre de 2023 abandonó el país por las continuas amenazas que recibió tanto ella como su familia. Pero esto no terminó allí.

Hace apenas unos días, durante su presentación en Davos, el presidente señaló que: “En lo único que devino esta agenda del feminismo radical es en mayor intervención del Estado para entorpecer el proceso económico”.

Y queremos decirle señor Milei que usted no solo miente descaradamente sino que además las vidas de cientos de personas están por sobre cualquier tipo de negocio y es el Estado quien debe garantizar e igualar el acceso a derechos.

¿Quiénes se benefician y quiénes se perjudican con la Interrupción voluntaria del embarazo?

La Ley 27.610 regula la interrupción del embarazo bajo un modelo mixto de plazo y causales. Reconoce el derecho de las mujeres, adolescentes y personas con capacidad de gestar a interrumpir su embarazo hasta la semana catorce, inclusive, del proceso gestacional sin tener que dar motivos. Esta práctica se llama interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

Según datos del proyecto Mirar, 250.000 personas accedieron a un aborto legal y seguro en instituciones públicas de salud en todo el país desde que la Ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), fue promulgada el 14 de enero de 2021.

La ley también reconoce el derecho a la interrupción legal del embarazo (ILE) si es el resultado de una violación o si estuviera en peligro la vida o la salud de la persona gestante, siendo un modelo de causales con el mismo alcance vigente desde 1921 en el art. 86 del Código Penal y confirmado en el fallo “F.A.L.” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 2012.

Los últimos datos oficiales son de 2021 e indican un descenso del embarazo adolescente en un 57% desde 2005, y una baja, por séptimo año consecutivo, de la fecundidad adolescente.

La pregunta es entonces ¿por qué una persona no puede decidir sobre su propio cuerpo? ¿Qué trama oscura esconden quienes pretenden terminar con un derecho que protege la vida de las personas gestantes? ¿Qué clase de humanidad somos?

Con independencia de que el aborto sea o no legal, las personas continúan necesitando servicios de aborto y accediendo de manera habitual a ello. Poner fin a un embarazo es una situación común que no distingue clases. La muerte si.

La Secretaria General Adjunta de ATE Nacional se refirió a los intentos desde la Libertad Avanza de deslegitimar la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito.

*Por Mercedes Cabezas, Secretaria Adjunta de ATE Nacional y Secretaria de Género de la CNTI/CTA

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ATE lo entendió a tiempo: la resistencia es feminista y sindical

ATE se preparó. Como si hubiésemos advertido el aterrizaje de la ultraderecha al gobierno nacional, estamos preparadxs y organizadxs en todo el país para hacerle frente a los cuatro años que se vienen. Sabemos cómo hacerlo y tenemos con qué: un sindicato que logró reformar a tiempo su estatuto en clave de género, porque entendió que la resistencia que necesitamos, es feminista y sindical.

Argentina no logró esquivar al avance de la extrema derecha en los estados del mundo y nos enfrentamos a un gobierno antidemocrático, elegido democráticamente, encabezado por Javier Milei y Victoria Villaruel. Y como si fuese poco, escoltados por Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Detrás de ellxs, lxs mismxs de siempre, el poder real, las corporaciones económicas que concentran la riqueza del país y siempre vienen por más. Por todo lo que es de todas y todos.

Pero este sindicato, que está cumpliendo 100 años de historia, muestra una vez más estar a la altura de lo que demanda el contexto histórico. Es un enorme orgullo ocupar hoy el cargo de secretaria de Género y Diversidad de ATE en Chaco, creado por reforma de nuestro estatuto, de cuya discusión formé parte junto con compañeras de todo el país.

Asumieron en todas las conducciones provinciales compañeras y compañeros, con paridad y alternancia de cargos. Secretarias generales en varias provincias, una secretaria adjunta en ATE Nación y secretarias de Género y Diversidad en cada provincia, más la nacional. Esto es producto de la lucha que venimos dando las sindicalistas en cada uno de los espacios, inclusive las que nos precedieron. Pero también de un sindicato que supo leer el contexto histórico y avanzar en consecuencia.

Tenemos la responsabilidad de defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras de brindar, en condiciones óptimas, servicios públicos de calidad que garanticen derechos a la ciudadanía, que son nuestras familias, amigos y vecinos. La tarea no será fácil con un gobierno que desprecia públicamente todo lo inherente al Estado, a lxs trabajadores, y a los derechos colectivos.

El escenario será aún peor y caerá en mayor proporción sobre las mujeres, y más aún en las diversidades que siguen postergadas en derechos básicos como el acceso al trabajo. Porque todos los procesos de ajuste y achicamiento del Estado comienzan por las áreas de cuidado y contención que protegen los derechos de las personas más vulnerables y excluidas. Esas áreas están principalmente ocupadas por trabajadoras mujeres como lo impusieron los roles de género.

Pero al mismo tiempo, estas políticas públicas que pretenden eliminar están destinadas a mejorar las oportunidades de las mujeres y diversidades. Por lo tanto, seremos las que primero recibiremos el golpe de los ajustes y despidos. Esto significará más trabajo precario pero mayor demanda de trabajos de cuidados no remunerados en las familias y en los barrios. El liberalismo siempre nos quiso solo criando hijxs sanxs que se conviertan en buenos productores y consumidores para sostener el sistema capitalista y patriarcal.

Esto no es nada nuevo para nosotras. Siempre fuimos la resistencia al sistema, sabemos cómo serlo porque para quienes nacimos de este lado del patriarcado es una condición de supervivencia. Nosotrxs no construimos poder. Ni siquiera aspiramos a eso. El sistema nos lleva una historia de ventaja, no podemos jugar en su cancha y con sus reglas. Mientras el poder sea capitalista y patriarcal, nosotrxs seremos la resistencia. Y sabemos cómo construir y avanzar desde ahí, aún con todo un sistema en contra.

No es casual que los primeros discursos del gobierno electo nos apunten directamente. El movimiento feminista fue el que marcó la agenda y los ejes de discusión política de los últimos años, y aún con todo en contra, tuvimos victorias y conquistas. Una agenda que incluyó los derechos humanos, y visibilizó a las y los invisibilizados como sujetos de derechos en igualdad de condiciones.

Por eso nos quieren afuera del mapa político. Y por eso este sindicato supo leer las necesidades de estos tiempos, de contar con la perspectiva feminista para construir la resistencia necesaria en este contexto adverso. Aprendimos de nuestras referentas históricas que son las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo. Y espero que podamos construir nuestras referentas de ATE, que guiarán a las que vendrán al lado del histórico referente Germán Abdala.

No vamos a entregar nuestras conquistas ni vamos a abandonar nuestra agenda que sigue demandando deudas históricas con nosotras y nosotres.

Fuimos y somos protagonistas.  Y seguiremos haciendo historia.

*Secretaria de Género y Diversidad de ATE Chaco

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40 años de conquistas de derechos del pueblo trabajador

Este 10 de diciembre resulta significativo por múltiples motivos. En primer lugar, este año nuestra democracia cumple 40 años. Fue un 10 de diciembre de 1983 cuando asumió como presidente Raúl Alfonsín, luego de años de resistencia popular a la dictadura más sangrienta y brutal de nuestra historia moderna.

También, un 10 de diciembre de 1948, se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La misma forjó consensos mínimos sobre la dignidad humana, dando así un reconocimiento a las pujas y luchas históricas por los derechos.

Por eso, en esta fecha, tenemos mucho que decir como pueblo. Las cuatro décadas de recuperación democrática ponen en valor las conquistas colectivas que se dieron en un conjunto de arenas y que significaron reparación, reconocimiento y ampliación de derechos.

En ese sentido, acciones de lucha contra la impunidad de la dictadura cívico militar genocida, mediante el Juicio a las Juntas, primero, y la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final, después, permitieron recuperar las banderas de memoria, verdad y justicia, promoviendo la reparación estatal ante tanto dolor colectivo.

Así, también, supimos forjar legislaciones que promovieron la igualdad jurídica, como la patria potestad compartida, el divorcio, el matrimonio igualitario; la reparación a comunidades y colectivos históricamente vulnerados en instrumentos y políticas derivados de la ley de salud mental, la ley de migraciones y la ley de identidad de género.

A su vez, el cupo femenino en los partidos políticos y en los sindicatos, el cupo laboral para personas con discapacidad y el cupolaboral travesti-trans en el Estado, configuraron medidas de acción afirmativa que permiten construir una sociedad más inclusiva. También, la AUH, la ley de educación sexual integral y la ley de protección integral para los derechos de los niños, niñas y adolescentes, proponen niñeces y juventudes más libres.

Aquí, no podemos dejar de mencionar las victorias surgidas al calor de la lucha feminista, como la tipificación de femicidio y travesticidio, la ley contra las violencias machistas y la interrupción voluntaria del embarazo. Y, como estatales, a la madre de nuestras conquistas, la ley Abdala que significó la posibilidad de discutir de forma paritaria nuestros derechos como trabajadorxs.

La enumeración de algunas de las legislaciones que durante estos 40 años vinieron a configurar derechos, a expandir el marco de lo posible y a dignificar a nuestro pueblo, tienen su correlato en políticas públicas específicas desplegadas por trabajadorxs estatales. Somos lxs estatales quienes con nuestro trabajo garantizamos el acceso popular a los derechos conquistados a través de luchas colectivas.

Por esto último, contar por primera vez con una secretaría de Derechos Humanos dentro del Consejo Directivo Nacional de nuestra ATE, es un logro significativo que permite recuperar de forma institucionalizada lo que ya muchxs representantes de nuestro sindicato hicieron y hacen en sus labores cotidianas y, fundamentalmente, como militantes sindicales.

La decisión política de crear y valorizar un eje que es tan central y transversal a la historia y presente de nuestro sindicato permite reforzar el ejercicio de memoria hacia el interior del mismo y propone seguir expandiendo la inclusión en nuestra organización.

Por lo tanto, el repaso por los alcances no implica esquivar los límites y desafíos que aún tenemos como sociedad y como democracia. Nos duele Julio López, Luciano Arruga, Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, y con ellos el conjunto de aquellxs que sufrieron y sufren violencia institucional y policial en democracia, aquellxs con lxs que, aún, como sociedad estamos en deuda y a lxs que nuestra democracia no ha logrado dignificar.

La invitación de estas líneas es a poder balancear como pueblo todo lo que somos capaces de lograr, y todo lo que aún nos falta.

En ese sentido, la fecha permite poner en perspectiva histórica los procesos que dieron lugar a los derechos conquistados. Ninguno de ellos debe ser pensado como algo dado. Por el contrario, somos conscientes que los derechos, y, también, la democracia, resulta de una constante puja colectiva por sostener, expandir, en definitiva, ampliar los bordes de la dignificación popular.

En tiempos donde vienen a proponernos que nos desprendamos de los derechos que nos dignifican, que todo se resuelve de forma individual, que el mercado todo lo ordena, nosotrxs, como estatales sindicalizadxs sabemos muy bien cuál es la respuesta: ni un paso atrás. Nuestra lucha sigue hasta que todo sea como lo soñamos.

*Secretaria de Derechos Humanos del Consejo Directivo Nacional de ATE

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Opinión

Es imprescindible articular la resistencia

Carlos Ferreres, Director del Departamento de Discapacidad de ATE.

Nada nuevo se presenta en Argentina con Milei en el gobierno: el neoliberalismo a ultranza con privatizaciones, reforma laboral y previsional y la pérdida de derechos consagrados. En un contexto adverso generado por la pandemia macrista, la pandemia del COVID, la guerra, la sequía, la minería a gran escala, el avance de las corporaciones agroalimentarias y la crisis financiera internacional, seguimos con nuestras banderas en alto.

Frente el inminente avance privatizador de Milei y asociados, que es igual a los de Martínez de Hoz, Menem y Macri, llamamos a articular la resistencia, que solo podrá tomar vigor en la calle. Esto es imprescindible porque una vez más, los trabajadores, especialmente los estatales, seremos víctimas del ajuste resultante del traspaso de la gestión y la regulación estatal desde el gobierno a manos del mercado y de empresas privadas.

Otra vez, los grupos más vulnerables serán los más castigados. Nada nuevo bajo el sol.

En el marco de la resistencia, es necesario que los sindicatos incluyan explícitamente las reivindicaciones y los derechos de los trabajadores y trabajadoras con discapacidad, o de trabajadores y trabajadoras que están al cuidado de familiares con discapacidad.

¿Cuántas personas con discapacidad trabajan en el Estado? ¿Qué porcentaje del transporte público es accesible? ¿Qué políticas de prevención de la discapacidad existen? ¿Se entiende que el hambre produce discapacidad? ¿Qué presupuesto hay disponible para la implementación efectiva de políticas públicas en la materia? Hoy, las respuestas a estas preguntas nos revelan un modelo de exclusión y expulsión.

ATE y CTAA nos declaramos en estado de asamblea permanente, llamando a defender al Estado, los puestos de empleo y las políticas públicas, y visibilizando a las personas con discapacidad como personas trabajadoras.

En este contexto marcado por la incertidumbre, la pobreza y la desigualdad, el próximo domingo 03 de Diciembre se conmemora nuevamente el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Las Secretarías y Departamentos de Discapacidad de ATE y CTAA llamamos a articular acciones con las ONG tradicionales, con el resto de los grupos vulnerables, con las organizaciones sociales y con el resto de la clase trabajadora. Porque entendemos que esta lucha es la resistencia, porque sabemos de qué se trata, y es imprescindible que para que no avancen sobre nuestros derechos conquistados, estemos unidos y unidas.