La novedad de la intervención de Estados Unidos a Venezuela es que se trata de un golpe institucional de Estado internacional por parte de una nación hacia otra. No solamente repudiamos y pedimos y exigimos que Estados Unidos libere al presidente Maduro y a su esposa, sino que también exigimos que cesen las amenazas a los estados de América Latina, México, Brasil, Colombia, Cuba, que hoy sufren amenazas por parte del imperio estadounidense que intenta avanzar territorialmente. Exigimos también una retracción del presidente Javier Milei, porque intenta arrastrarnos hacia una guerra.
Nuestro presidente hoy se alinea detrás de Estados Unidos que intenta avanzar para apropiarse del petróleo de Venezuela, único motivo por el cual Estados Unidos tuvo injerencia territorial y además en términos concretos intenta avanzar a que las naciones vuelvan a colonizarse en América Latina.
Las primeras señales de alerta de nuestro presidente respecto de su mirada sobre la calma de América Latina y la ausencia de guerras la dió en Davos, en el discurso de enero de 2025. En aquel momento planificaba un muro en la provincia de Salta para con Paraguay. Todos pensábamos que se refería a la posibilidad de un conflicto no resuelto por vías diplomáticas, con los hermanos paraguayos, el diario del lunes nos dice otra cosa: Paraguay no le interesaba, porque a lo mejor no cuenta con los mismos recursos minerales que Venezuela, y tampoco era del interés del presidente Trump, con quien Milei tiene una estrategia de alianza que lleva adelante en parte, con el control de las Fuerzas Armadas en Argentina, en plena democracia, con la aparición del primer Ministro de Defensa de origen militar, daba los primeros pasos hacia la posibilidad de seguir detrás de una estrategia bélica hacia los países de Latinoamérica.
Eso se completa, no solamente con la adquisición de los de los F 16, sino también con su tripulación en manos estadounidenses.
Nos parece que son todos indicios más allá de las declaraciones del presidente, que ponen una voz de alerta en el robustecimiento de las fuerzas de seguridad, en función de ir hacia otra mirada que se aleja de la neutralidad que siempre ha mantenido en la Argentina respecto a estos temas, y que nos pone en una situación muy compleja para con el pueblo venezolano.
Si bien hoy no hay condiciones para pensar en una guerra en Venezuela en términos concretos, van a ser muy importantes los próximos pasos que de Estados Unidos y que dé el pueblo de Venezuela en función de seguir sosteniendo la paz en el continente.
Desde nuestra organización estamos en total y completo desacuerdo con la intervención de Estados Unidos en Venezuela y con la destrucción del orden internacional y llamamos a que estemos alerta: no descartamos que la escalada de violencia ante gobiernos que la fomentan y puede tener un desenlace a un peor.
Los pueblos libres y las naciones soberanas vamos a salir a la calle, vamos a unir nuestras voces y vamos a hacer clamar a la patria grande latinoamericana en contra de la intención de la pérdida de soberanía de nuestros territorios.
*Por Mercedes Cabezas, Secretaria Adjunta del Consejo Directivo Nacional de ATE