“Tanto el Gobernador como el Ministro de Salud están practicando lo que en el Código Procesal Penal se denomina un ardid, es decir, un engaño preparado, tendencioso y temerario, en el que también incurrieron otros funcionarios públicos y fueron condenados por la Justicia, por querer engañar a los trabajadores y al pueblo”, manifestaron desde ATE Mendoza.