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Este colectivo de mujeres, que a pesar de contar con la
participación de tantas organizaciones, no está monopolizado por ninguna de
ellas, es muy importante porque allí una puede debatir con libertad lo que nos
pasa. De este colectivo salieron muchos de los temas que en este país se han
tratado, como por ejemplo el matrimonio igualitario, o el divorcio, ya hace
muchos años atrás. Son muchos los derechos conseguidos y, como todos los años
se discutieron las problemáticas de la mujer a lo largo y ancho del país, y
debatimos sobre los derechos que todavía no hemos podido alcanzar.

Uno de los más importantes es el Derecho al Aborto Legal,
Seguro y Gratuito. Nuestra CTA Autónoma, siendo parte de la campaña, ya ha
presentado junto a otras organizaciones seis veces en los últimos doce años el
anteproyecto de ley de ‘Educación Sexual para no concebir, anticonceptivos para
no abortar, aborto legal para no morir’ para que el Congreso de la Nación
legisle sobre el tema del aborto. Pero este es un tema que los legisladores no
se atreven, no quieren o no pueden tratar por los compromisos que deben tener.
Mientras tanto, el aborto ilegal se lleva la vida de más de 600 mujeres por año
(datos reconocidos por el Ministro de Salud del anterior Gobierno).

La única Central de Trabajadoras que participó
institucionalmente del Encuentro fue la nuestra, la CTA Autónoma. La presencia
de compañeras de nuestra organización de todos los rincones del país fue mucho
más masiva que el año pasado. Había representando compañeras de Tucumán, Jujuy,
Formosa, Misiones, Entre Ríos, Corrientes, San Juan, San Luis, Provincia de
Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, La Pampa, Chubut, Río
Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Nuestra columna de compañeras detrás de
la bandera de la CTA Autónoma el domingo fue más que importante.

Una compañera muerta
cada 30 horas

Mientras participábamos del Encuentro en Rosario, recibimos
la bofetada de una noticia terrible: Lucía, una chica de 16 años de Mar del
Plata, fue drogada, violada y vejada, para luego arrojarla como si fuera un
perro, un objeto, a la puerta de un hospital, donde falleció. Y dos femicidios
más en Mendoza. Esto sucedió también al año pasado en Mar del Plata: Mientras
debatíamos en el Encuentro, dos nuevos femicidios.

Sólo en los primeros 20 días del mes de octubre de este año,
se registraron 19 femicidios. En los últimos años hubo un promedio de 280
muertes de compañeras (según datos de la Casa del Encuentro). En un informe de
la Corte Suprema de Justicia de la Nación se manifiesta que durante 2015 hubo
235 femicidios (la diferencia entre los datos responde a que en algunos casos
de femicidios el victimario también se quita la vida, por eso no hay causas
donde actuara la Justicia).  Las mujeres
tenían entre 16 y 60 años. El 29 por ciento de los asesinos eran allegados de
las víctimas. Más de 203 niños, niñas y adolescentes pasarán el resto de sus
vidas sin sus madres.

Y los gobiernos miran para un costado. No actúan, no
legislan o no invierten los fondos necesarios para aplicar la Ley 26.485, que
fue una normativa de avanzada sancionada en el 2009, pero que no tiene
presupuesto. Por culpa de esos gobiernos indiferentes,  no se articulan las herramientas  necesarias para que, por ejemplo, una mujer
que es violentada por su pareja, sobre todo si tiene hijos pequeños, no deba
volver al hogar donde es violentada luego de hacer una denuncia por violencia.
Es importante que, hasta que el victimario sea controlado por el Estado, la
víctima tenga un amparo.

Para subsidiar a las grandes corporaciones multinacionales y
que vengan al país a extraer riquezas (las mineras, por ejemplo), el actual
Gobierno de Macri sí tiene dinero, pero para ayudar a las mujeres, que están
siendo asesinadas, los fondos no aparecen. Lo que falta es voluntad política.

Marchando bajo la
lluvia por el fin de los femicidios

Lo que pasó el miércoles 19 de octubre fue muy importante.
Veníamos de este Encuentro Nacional de Mujeres con una movilización y un debate
en comisiones que fueron muy importantes, y encontrarnos con más compañeras
muertas de la forma más atroz nos hizo reaccionar rápidamente. Esto fue
producto del ‘Ni Una Menos’ que empezó el año pasado y que este año se volvió a
repetir.

A pesar del mal clima, fue espectacular la reacción de miles
y miles de compañeras y compañeros saliendo a la calle para decir “¡Basta de
matar a nuestras mujeres!”. Hubo una reacción inmediata por parte de todos, que
sirve para mostrarle a las claras al Poder Judicial y al Gobierno que se nos
está acabando la paciencia. Alguien tiene que hacer algo. Nosotros vamos a
seguir estando en la calle porque no podemos permitir que maten ni a una sola
mujer más. Todas somos valiosas, todas tenemos un proyecto de vida, todas
tenemos un futuro. Queremos vivir con plenos derechos sobre nuestras vidas,
sobre nuestros cuerpos.

ATE y la CTA Autónoma demostraron estar a la altura de las
circunstancias, convocando a todas las compañeras y todos los compañeros del
país a parar por una hora y a marchar luego en la Capital Federal bajo la
lluvia para expresar el repudio a la violencia de género.

Plenario Nacional de
Mujeres Trabajadoras

El pasado 21 de septiembre nos reunimos más de 160
trabajadoras afiliadas de ATE y la CTA Autónoma de todo el país para definir
los lineamientos de nuestras luchas por los derechos que las mujeres
necesitamos conquistar como trabajadoras, como las guarderías y las licencias
por paternidad. Nuestras compañeras reclaman muy fuertemente el tema de la
equidad en el armado de las listas para las elecciones internas de nuestras
organizaciones. No queremos que sólo se respete el cupo con el 30 por ciento,
sino que pretendemos que el porcentaje de representatividad sea mayor y con
cargos más jerárquicos.

Acordamos además seguir trabajando con el poder legislativo
para la sanción del anteproyecto presentado por las mujeres de ATE por una
licencia especial por violencia de género, que este 25 de noviembre deja de
tener estado parlamentario. Sancionar esta norma lograría paliar un poco el
tormento de las compañeras que vienen sufriendo maltrato y violencia, que hoy
sólo pueden tener licencia si sacan una carpeta psiquiátrica. No estamos locas,
somos víctimas de violencia.

También se definió en este plenario avanzar en la
erradicación de violencias laborales y sindicales. Se han presentado varios
casos de violencia entre pares que no estamos dispuestas a ocultar, para que de
una vez por todas se termine el abuso de poder entre nosotros. No descansaremos
hasta que cada Consejo Directivo Provincial, cada Seccional y cada Junta
Interna de nuestro sindicato tengan su Departamento de Igualdad de Género. Ya
hemos comenzado a realizar jornadas de formación feminista en Capital Federal y
en la Provincia de Buenos Aires, y ahora apuntamos a llevarlas a cabo en el
todo el país.

Fue un año clave para las mujeres afiliadas en ATE.
Comenzamos el 8 de marzo planteando que despedían a nuestras mujeres. La
mayoría de los despidos ocurridos en el Estado este año en nuestro país
tuvieron nombre de mujer. Consecuencia de esto fueron las muertes de varias
compañeras, jefas de familia en la mayoría de los casos, ocurridas ante la
violencia que ejerció el Gobierno sobre ellas. Un ejemplo es el del caso de
Melisa Bogari, que falleció en pleno conflicto con funcionarios del INTA,
sector donde trabajaba.

Seguramente para el próximo 25 de noviembre, ‘Día
Internacional de la NO VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES’, con el resto de las
organizaciones de mujeres, y nuestra Central estaremos en la calle avivando la
llama que hemos sabido encender y que es cada vez más grande para que, de una
vez por todas, se reconozcan los derechos a las mujeres que nos faltan
conquistar.

Como dice la Marcha Mundial de Mujeres (MMM): LAS MUJERES
SEGUIREMOS MARCHANDO HASTA QUE TODAS SEAMOS LIBRES.

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El símbolo más fuerte de esa búsqueda de
consolidación del poder fue lo que pomposamente se llamó el ‘Mini Davos’; un
encuentro de muchos lobistas y pocos empresarios internacionales que buscaban instalar
su agenda de prioridades en torno de la reducción de salarios, la profundización
de la flexibilización laboral y un nuevo marco jurídico que permita profundizar
la transferencia de ingresos de los sectores asalariados hacia los sectores más
concentrados de la economía, puntualmente las empresas trasnacionales.

Y en correlato con esto, el Proyecto de
Presupuesto Nacional para el año 2017 presentado por el Poder Ejecutivo, que
intenta claramente consolidar una política de ajuste, de regresión salarial y
de condiciones laborales.

Y frente a eso, el parazo y movilización del
27 de septiembre junto a otras organizaciones hermanas y la CTA Autónoma, donde
fuimos capaces de protagonizar una jornada de lucha y expresar una serie de propuestas
alternativas al presupuesto del ajuste y los despidos que presentó el gobierno
en el Congreso Nacional, además de instalar con fuerza nuestro reclamo por la
reapertura de las paritarias para discutir salarios, cese de despidos y pase a
planta permanente de los trabajadores precarizados.

Por eso fuimos a las puertas del Congreso a
denunciar el techo salarial de aumento del 17 % en cuotas que quieren
imponernos para el año que viene; y la reducción presupuestaria en áreas
críticas como SENASA, INTA y en las políticas sociales. Mientras que
paralelamente se incrementan las transferencias por intereses de deuda externa y
se aumenta la eximición del pago de impuestos por bienes personales. Medidas que
en definitiva benefician a los grandes grupos trasnacionales y los sectores más
concentrados de la economía.

De cara a esto, somos capaces de promover
alternativas como la declaración de la emergencia social, reclamada por las
organizaciones sociales, que establezca un salario social complementario y la
creación de un millón de puestos de trabajo. O una reforma impositiva para que
los que más tienen sean los que más aporten, para posibilitar mejoras reales en
los haberes jubilatorios y defender el Fondo de Garantía de
Sustentabilidad del ANSES para preservar el sistema previsional público y
solidario.

Gobernabilidad del poder y búsqueda de
alternativas en función de las necesidades y de las prioridades de nuestro
pueblos son las dos facetas en las que se debate la realidad política de
nuestro país en este tiempo concreto. Mientras tanto emerge la realidad
concreta – gracias a la lucha de los trabajadores del INDEC que recuperaron las
estadísticas públicas- y se corrobora oficialmente, algo que ya desde nuestras
organizaciones veníamos denunciando: la existencia de un nivel de pobreza brutal
que sumerge a uno de cada tres argentinos. Que no son solamente los
desocupados, subocupados o cuentapropistas sino también los trabajadores
estatales, de los cuales más de 300 mil en los municipios de todo el país
percibimos salarios por debajo del Salario Mínimo, Vital y Móvil de $7.600.

Pobreza que el gobierno actual se encarga
de aumentar día a día mientras el gobierno anterior se obstinaba en ocultarla.
El mismo gobierno que nunca se dignó a recibir a ATE durante 8 años de gestión
y que ahora es recibido por la seccional Capital en una especie de homenaje que
da vergüenza ajena e indignación.

Pobreza que demuestra los límites de las
políticas gubernamentales de los 32 años de democracia renga y tuerta, donde
unos pocos se han beneficiado muy mucho y una mayoría sigue sufriendo profundas
desigualdades.

Pero nuestras luchas, desde el 24 de
febrero hasta aquí, no defienden únicamente los derechos existentes de los
trabajadores estatales sino también la necesidad de promover nuevos derechos y
un debate profundo respecto del rol del Estado. Porque discutir el rol del
Estado y las políticas públicas, como lo venimos haciendo en debates constantes
en nuestro Consejo Directivo Nacional y en distintas provincias está
directamente vinculado tanto a la necesidad de discutir a fondo el Presupuesto
2017 como a la decisión de articular nuestras luchas con el conjunto de los
trabajadores y el movimiento popular en Argentina.

El paro y la movilización del 27 fueron el
reflejo de quienes no nos resignamos, de quienes no aceptamos negociar ni
recibir migajas para ayudar a la consolidación de la gobernabilidad del poder.
Fue también nuestra respuesta a las reuniones del ministro de Hacienda Prat Gay
con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jack Lew, que vino a la
Argentina para reiterar el reclamo por la profundización de una reforma
estructural y el ingreso de nuestro país a los Tratados de Libre Comercio para
reducir así nuestro grado de soberanía como pueblo y como Nación para
desarrollarnos con autonomía y libremente.

Por eso es tan importante reafirmarnos en
la convicción de reinventarnos para crecer. Reinventarnos individual y
colectivamente, como trabajadores estatales organizados orgullosamente en
nuestra ATE; y como parte de la clase trabajadora que sigue siendo, desde
nuestra perspectiva, el núcleo fundamental en el que debe basarse la posibilidad
de una sociedad diferente.

Desde esta perspectiva encaramos el
Congreso Confederal que vamos a realizar en el mes de octubre. Un encuentro con
los secretarios generales de las 161 seccionales existentes, en el afán de
seguir avanzando hacia las 300 seccionales y hacia los 400 mil afiliados que
nos comprometimos a materializar como parte del crecimiento de ATE. Crecimiento
cuantitativo que posibilita la incorporación de miles y miles de nuevos
trabajadores y trabajadoras que habrán de sumarse a este cauce de lucha, de
justicia y de soberanía que orgullosamente ostentamos como gremio. Porque en
cada rincón del territorio donde nos organicemos los trabajadores estatales,
donde elijamos delegados, donde construyamos la unidad de la clase trabajadora
podremos construir un nuevo modelo sindical en la Argentina que sea capaz de
modificar las relaciones de fuerza de nuestro país con los poderosos.

Esa es la tarea en el Confederal y en el
día a día de nuestra organización: reinventamos como organización para estar a
la altura de los tiempos que corren, debatir a fondo el Estado que queremos
construir, formarnos para alumbrar una perspectiva de sociedad diferente, ser
capaces de aportar como organización de trabajadores, no resignarnos a la
gobernabilidad del poder, desarrollarnos como pueblo de hombres y mujeres
libres que intentan construir la senda hacia una sociedad donde podamos vivir
plenamente en justicia, libertad y soberanía.

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Ciertamente afirmó que la titularidad del derecho
de huelga la ostentan los sindicatos reconocidos por el Estado (con personería
gremial o con simple inscripción). Pero en este caso concreto, pareciera que el
análisis sobre el despido discriminatorio en sí se derivó en el tribunal que
debe dictar un nuevo fallo con arreglo al pronunciamiento de la Corte. Así, no
debería correr peligro el empleo de Orellano, ya que como expresamos en la
audiencia pública y consta en el expediente, el despido se motivó en su
participación en asambleas que fueron convocadas por un sindicato. Con lo que,
aún enmarcando ampliamente el derecho de reunión dentro de las medidas de
fuerza o acción sindical, en el caso, éstas fueron convocadas por sindicatos.
Pero está claro que el fallo excede el caso concreto, y sus derivaciones
impactan en la clase trabajadora en su conjunto. Y empezando por ésta, sin
dudas se trata de una mala noticia y una grave restricción de un derecho
fundamental.

Como expresamos desde la defensa de Orellano, en
igual sentido que todos los Amicus Curiae -con excepción de la UIA-, los
titulares del derecho de huelga son los trabajadores: derecho individual de
ejercicio colectivo. Repetimos hasta el cansancio en esos días de la audiencia
pública que ello se deriva indudablemente de la letra y el espíritu del art. 14
bis, así como de la mayoría de los tratados internacionales con rango
constitucional que tratan el tema. Es absurdo requerir a un grupo de
trabajadores que consiga un reconocimiento estatal para poder ir a la huelga,
cuando el camino es generalmente inverso: primero hay huelga, luego sindicato (mucho
más en nuestro país, donde obtener una inscripción gremial es una quimera). La
Corte sin embargo adoptó una posición distinta, corporativa podría decirse,
afirmando que se trata de un derecho que sólo se puede ejercer si la huelga es
convocada por un sindicato, tenga éste personería gremial o simple inscripción.

Se trata de una gravísima restricción, aunque
desde el punto de vista del modelo sindical argentino, debemos decirlo, se
trata de un nuevo cuestionamiento al sistema de personerías gremiales y
derechos exclusivos derivados de ésta. En ese sentido, la Corte mantuvo su
línea, ya antes expresada en los fallos "ATE" (1 y 2) y
"Rossi", y se apartó de la antigua doctrina que consideraba a la
huelga como un derecho exclusivo de los sindicatos con personería gremial.

Dicho sea de paso, aquellos fallos fueron
aplaudidos por la mayoría de los detractores del modelo sindical -entre los que
me incluyo-, sin hacer poner demasiado énfasis, por ejemplo, en si un
trabajador puede ser delegado de sus compañeros sin haber sido electo en
comicios convocados por un sindicato, o sin ser afiliado a ninguno (tema
derivado del fallo "ATE 1"), siendo en ese momento negativa la
conclusión mayoritaria. Es decir que, aunque siempre la opción de la Corte se limitó
a ampliar los derechos legalmente exclusivos de los sindicatos con personería
gremial a los sindicatos simplemente inscriptos, ello nunca se entendió como
restrictivo de otros colectivos de trabajadores. Y en los hechos, cuando un
sindicato no convoca a elecciones de delegados, los trabajadores deben
intimarlo para que lo haga, y no son conocidos casos de auto convocatoria a
elecciones de delegados (aunque una interpretación bastante amplia de aquel
fallo de la Corte podría permitirlo).

Sin embargo, con el tema de la huelga dicha
ampliación pasó a un segundo plano, y se advierte que se trata de una
limitación del derecho de huelga, más precisamente, una restricción a ejercer
este derecho si no es convocado por un sindicato reconocido por el Estado.

Se trata de una preocupación válida, indudablemente, ya que sin dudas esa fue
la intención de la Corte: limitar los conflictos colectivos, so pena de
ilegalizarlos (y por supuesto, la coerción que implica dejar a muchos
trabajadores expuestos a persecuciones y a la amenaza del despido
"justificado").

Pero más allá del tremendo retroceso
jurisprudencial, el fallo tal vez no altere tanto la realidad como se puede
presuponer. En efecto, las huelgas se ganan o se pierden, y nunca importó si
las convoca un sindicato o una comisión interna, o si es reflejo de la decisión
de un colectivo de trabajadores no sindicalizado. La discusión legal surge
cuando la huelga se pierde, y es por eso que es tan importante el fallo y sus
interpretaciones, claro está. En ese sentido, un caso típico es el de la huelga
convocada por una Comisión Interna (en general opositora al sindicato). Vale la
pena preguntarse si ello supone una contradicción al criterio de la Corte, ya
que se trata de un órgano sindical, que según la ley 23.551, representa al
sindicato ante el empleador (art. 40 inc. b).

También es importante analizar lo que la Corte no dijo (y podría haber dicho).
Recordemos que, en el caso, el conflicto se enmarcó en una negociación
colectiva en la que el sindicato con personería gremial -y por ende, único
facultado para negociar un CCT- acordó un aumento salarial con la
representación patronal, que no satisfizo a los trabajadores de un
establecimiento. Según la Corte entonces, un sindicato simplemente inscripto
-de cualquier grado- que se opone al aumento puede convocar a la huelga, aún
sin tener derecho a negociar colectivamente, y dicha medida de fuerza no puede
ser considerada ilegítima (y no son pocos los sindicatos de primer grado
alternativos con inscripción gremial: gastronómicos, transporte público,
docentes, estatales, obreros de la construcción, petroleros, por sólo mencionar
algunos, además de dos centrales sindicales).

Puede considerarse ello como un esfuerzo de búsqueda de aspectos favorables de
un fallo que en nada lo es. Pero también supone un optimismo desmedido pensar
que la Corte podría haber dicho que se trata de un derecho de los trabajadores,
a pesar de que indudablemente lo es. La Corte es parte del Estado, de un poder
político y típicamente conservador, sin con ello pretender minimizar el alto
impacto y la importancia concreta de los fallos de la Corte en materia de
derecho individual, y del aspecto antes mencionado referido al derecho
colectivo. Pero tiene sus límites, como ya lo había demostrado en los fallos de
"contratados" del Estado, al negarles la estabilidad en el empleo, a
pesar de ser un derecho constitucional. Y en el caso de la huelga
especialmente, los límites surgen de la clase a la que pertenece, y a la que
responde. En ese sentido, el fallo se inserta perfectamente en el actual
contexto de ajuste y criminalización, al tiempo que implica un retroceso en
materia de derecho social (no es casual que surja en tiempos de alta
conflictividad social, cuando su incidencia es bien concreta).

Tan política fue la decisión de la Corte, que no parece importarle que tal
regresión puede generar responsabilidad del Estado frente al sistema
Interamericano de Derechos Humanos.

Es por ello que siempre defendimos la idea de que lo mejor hubiera sido que la
Corte no dijera nada sobre el tema y abandone la idea de analizar la
titularidad del derecho de huelga (pues inevitablemente derivaría en una
restricción). En el expediente y en la audiencia pública hicimos grandes
esfuerzos por evitarlo.

Pero ocurrió, y no nos queda más que confiar
-como siempre- en la fuerza y en la inteligencia de la clase trabajadora. Si se
judicializan los conflictos, nos tocará a los abogados laboralistas defenderlos
con imaginación, como tantas veces, usando el derecho internacional de los derechos
humanos, e incluso, haciendo una interpretación amplia -y hasta forzada- del
fallo de la Corte. Sucede todos los días, los conflictos sociales se resuelven
en base a su contundencia, y seguirá siendo así, sea que los convoca un
sindicato o sean la expresión de una organización circunstancial. Las
comisiones internas, los trabajadores en general, seguirán expresándose como lo
hicieron siempre, y no dependerán del apoyo de un sindicato, sino
exclusivamente de las relaciones de fuerza. Si un conflicto es mayoritario,
cuenta con el apoyo de los trabajadores y se mantiene firme, se gana, y no hay
jurisprudencia ni tribunal que lo detenga.

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Ñoquis, punteros políticos, clientelares, amigos del poder; así
son llamados los trabajadores del Estado al momento de encontrar una palabra
señorial y apropiada de alta emotividad, para que la opinión pública encuentre
en estos epítetos empatía con quien los pronuncia, en el afán de ir CAMBIANDO
para “mejorar”.

Recordando caminos ya recorridos por algunos funcionarios en el
afán de ganarse el beneplácito del electorado en 2007, el actual Presidente de
la Nación, usaba los mismos calificativos para decir que la ciudad estaba llena
de ñoquis y anunciaba, con bombos y platillos, que despedía a más de 2500 trabajadores
por no prestar servicio en el Estado porteño.

Pasó por cuanta cámara se le acercara, vociferó y denunció a los
cuatro vientos que eso era una verdad y quedó instalado; pero lo que nunca se
dio a conocer es que más de 2400 trabajadores regresaron a sus puestos de
trabajos, ya que se comprobó que no eran ñoquis.

Ahora bien, si en esos años eran tantos los ñoquis, por qué
Mauricio Macri, su Ministro de Modernización y todos sus funcionarios no
abrieron una prevención sumaria como debería haber correspondido a todos los
directores de Recursos Humanos, Jefes de Personal, Directores de sector,
capataces y jefes administrativos que daban su consentimiento para que
existiera una cantidad de ñoquis como los que denunciaba el señor Jefe de
Gobierno.

A cualquier se le podría haber ocurrido hacer esta investigación a
fin de conocer y sancionar a estas autoridades. Así habrían podido publicar los
nombres y apellidos para que esos ñoquis pudieran firmar su entrada, fichar, y
de esa manera, cobrar todos los meses.

Es por demás llamativo también, que ante los anuncios rimbombantes
de que en los sectores de trabajo estatal hay ñoquis, las autoridades de los
organismos de control del Estado no tomaran o tomen cartas en el asunto para
investigar la veracidad de esas afirmaciones presidenciales. Detrás de esto hay
una gran mentira.

Ahora bien, en la actualidad los funcionarios vuelven a cometer el
mismo error que cometieron en la Ciudad de Buenos Aires: arremeten contra los
trabajadores con las mismas acusaciones para garantizar puestos de trabajo para
sus punteros políticos, los que llevaron adelante la campaña y para las
promesas que deben cumplir. En su actual rol de Gobierno Nacional, de nuevo
vienen con aquel apotegma que dice y ya usaron en la Ciudad: una mentira dicha
mil veces se vuelve realidad.

Pero la única verdad es la realidad y esa verdad dice que el
laburante del Estado hace décadas que viene garantizando los derechos de 
los ciudadanos en cada uno de sus puestos de trabajo y cada vez que se despide
a un trabajador es un derecho menos para el pueblo. Si despiden
administrativos, son miles de papeles que no llegan a donde deben llegar; si el
despedido es una enfermera, un técnico o un trabajador de un hospital,
seguramente que mañana habrá más colas en dichos hospitales y miles de
ciudadanos no serán atendidos o, lo que es peor, serán atendido sólo por el
esfuerzo de los que se quedan y trabajan a destajo; si despiden un científico
muchas investigaciones quedarán suspendidas; si en cambio son abogados los despedidos,
miles de trámites se dejaran de lado.

Cada uno de los despedidos es un eslabón menos en la cadena que
garantiza los derechos de todos los habitantes de este país. Es muy linda la
propaganda de un funcionario entregando un subsidio, una casa o una ayuda, pero
en ningún lugar del mundo se puede hacer esto si no hay trabajadores, que
detrás de la propaganda día a día hacen su tarea, para garantizar que les
lleguen sus derechos a los ciudadanos.

Como no hay ninguna empresa privada que produzca si no tiene
trabajadores, tampoco hay Estado sin sus trabajadores funcionando, a pesar de
estar mal pagos, en condiciones deplorables de trabajo y, para colmo, en cada
cambio de gobierno, se deben aguantar que un burócrata puesto a dedo, venga a
limpiarse las manos en su trabajo.

En ese sentido, le pedimos al Presidente, a los Gobernadores y a
los Intendentes: cumplan con la ley. Si hay ñoquis, como mínimo es una
defraudación al Estado, por lo tanto acudan a realizar la denuncia
correspondiente, de no hacerlo, nos dan la razón en nuestro planteo y estarían
como mínimo incurriendo en el delito de incumplimiento de los deberes de
funcionario público.

 

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"Para reinventar el gremio necesitamos que nuestros compañeros piensen libremente"


Formación en todo el
país

El balance del año 2016 es positivo porque pudimos organizar
la Secretaría, generar una base de datos y trabajar con más de 160 jóvenes
dirigentes que ocupan lugares de responsabilidad en seccionales y CDPs de casi
todas las provincias, desde Tierra del Fuego hasta Jujuy. Nos queda una nueva
etapa para el año que viene que comenzara en marzo y de la que participarán unos
70 compañeros más.  

Hemos realizado talleres en Entre Ríos, Santa Fe, Mendoza,
Misiones, Neuquén, entre otros lugares, y participamos, junto a Mónica D´Elía
de la Escuela Libertario Ferrari, de la inauguración de escuelas de
capacitación en Chubut, Misiones y Tierra del fuego donde se brindan
actividades de capacitación y salida laboral a afiliados y no afiliados.  También visitamos las provincias de San Luis
y La Rioja promoviendo actividades de formación.

En el Consejo Directivo nacional llevamos adelante en forma
bimensual encuentros de “Formador de Formadores” con la participación de
compañeros de todas las provincias con la intención de armar equipo de
formadores en cada CDP para poder así llegar a los miles de dirigentes que
nuestro sindicato tiene en todo el país. 

Desafío que se completa con la intención de llegar en este
nuevo año a trabajar en el armado de equipos de formación en cada seccional
para los militantes y delegados que comienzan a ocupar cargos en las comisiones
directivas y necesitan tener una mirada más amplia de los problemas. No es lo
mismo ser delegado de un sector a tener responsabilidades en la seccional. Se
necesita una mirada más abarcativa de los problemas de los trabajadores
nacionales, provinciales y municipales y ahí es donde se hace necesaria la
formación.

Consideramos que se ha hecho mucho, el equipo ha rendido al máximo,
yo estoy muy conforme con todo eso. La Conducción Nacional nos ha facilitado
todo lo necesario, incluyendo la parte económica, que no es menor el
presupuesto que se gasta en traer compañeros todos los meses, dos o tres días
por mes, o cuando vamos a las provincias y reunimos a los compañeros.

Hay que entender que en ATE toda la vida se hizo formación,
de distintas maneras, cada conducción va decidiendo, pero lo que pasa es que los
cambios generacionales hacen que ahora tenga tanta importancia. Los delegados
se eligen cada dos años y puede ser que se repitan o se renueven, entonces hay
que formar permanentemente. La formación de delegados debe ser constante en
cualquier provincia y para eso es importante tener buenos  Formadores.

Lo que viene

A través de la página web se están preparando tutorías de
delegados, cursos de salud laboral y de instrucción al Convenio Colectivo de
Trabajo que estarán pronto a disposición de cualquier compañero que tenga
acceso a una computadora, más allá del rincón del país donde se encuentre.

La intención del 2017 es que podamos, junto a los Formadores
y secretarios de Formación, formar a todos los cuadros dirigenciales que
podamos, directamente o mediante los foros de discusión a través de internet,
para que desarrollen su tarea en cada provincia, en cada región. Con la misma
intención  vamos a fomentar las escuelas
de capacitación en cada provincia.

En este gran objetivo del crecimiento del gremio es
absolutamente importante este proceso de formación, para que no nos equivoquemos,
para que a los compañeros les sea mucho más fácil entender. Nosotros queremos
transformar y reinventar el gremio y para eso necesitamos que nuestros
compañeros piensen libremente,  que
tengan poder de crítica y que den pasos   que nos permitan juntarnos con otros y dar la
pelea desde todos los lugares.

Las actividades de formación previstas se unirán con el área
de Prensa mediante seminarios sobre comunicación para que también aprendan los
compañeros cual es la importancia de comunicar correctamente, utilizar nuestras
páginas web y apostar a la prensa propia. De la misma manera vamos a trabajar
con el  IDEP (Instituto de Estudios Sobre
Estado y Participación), que no solo nos ha proporcionado estudios sino que han
estado permanentemente colaborando en la formación de jóvenes.

2016 vs. 2017

Pasamos  un año durísimo,
donde vimos claramente que la tendencia del gobierno es favorecer a los que más
tienen, nunca a los sectores populares, a los trabajadores. A pesar de eso, nuestro
gremio estuvo bien parado, dando todas las batallas que fueron necesarias en el
país.  

Desde ese lugar nuestro sindicato estuvo bien parado, pero
no alcanza con un gremio solo ni con grupos de organizaciones, entonces hay que
crecer en organización en todo el país tratando de cambiar todo lo que podamos
a favor de la clase trabajadora. Es necesario fortalecer la unidad de los
distintos sectores del campo popular porque si no nos unimos, no hay
posibilidad de dar esa pelea.

Pero no una unidad que sirva para arreglar con el gobierno
sino para dar la pelea para que sufra menos nuestro pueblo. Por ahí con algunos
solo podremos tener unidad en la acción y con otros podremos avanzar un poco
más, eso habrá que construirlo. Una unidad con los que luchan y salen a la
calle. Así como lo hizo ATE a lo largo del año pasado con casi un paro por mes.
Ese es el camino, hay que continuar involucrando cada día a más gente en esa
lucha.

María Teresa Romero /
Secretaria de Formación / Consejo Directivo Nacional /  Asociación de los Trabajadores del Estado –
ATE   

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En Paraguay, a comienzos de 1952, se reúne la Iª Conferencia
Sindical de la Cuenca del Río de la Plata, que da nacimiento al Comité de
Unidad Sindical Latinoamericana (CUSLA).

En las deliberaciones, el dirigente camionero y sanjuanino
José Espejo, Secretario General de la CGT argentina, puso el énfasis, en la
necesidad de conformar una central latinoamericana. "No debe importarnos
un ápice la existencia de otras centrales; no queremos estrechar las manos
encubiertas de sangre de trabajadores, de los que están al servicio de Wall
Street. Queremos levantar todo el potencial obrero de América a efectos de
reconquistar nuestras riquezas económicas, y recuperar el intercambio,
dirigiéndolo, para elevar el nivel de la vida de los pueblos, sumidos hasta el
presente en la explotación, mientras entonan loas a sus propios verdugos".
Estos fueron argumentos de los delegados argentinos que también pusieron de
relieve la necesidad de reclamar la participación en el seno de la (OIT), dada
"la comprobación de que a sus conferencias asisten nada más que los
delegados de los gobiernos, que dicen lo que les place, sobre los trabajadores
de sus países".

El dirigente argentino de los obreros del vestido, José
Alonso, puntualizó la diferencia existente entre los derechos del hombre
sustentados por la OIT, y los derechos de los trabajadores tal como en la
realidad se concretaban con el avance de la clase trabajadora en la revolución
peronista.

Concluidas las deliberaciones, se resolvió la constitución
del Comité de Unidad Sindical Latinoamericana -CUSLA- “libre de toda dominación
extraña, como paso previo a la creación de una poderosa Central Obrera
Latinoamericana, para defender los intereses y los derechos de la clase
trabajadora en general y afianzar la dignidad de los pueblos, y acrecentar la
soberanía de las naciones”. Tal como 
años antes lo habían pregonado los dirigentes de la ATE, Libertario
Ferrari y Cecilio Conditti en una reunión celebrada en México con fines
similares.

Concretando este primer paso con la creación del CUSLA,
varios de quienes participaron en la reunión, al retornar a sus países,
sufrieron represalias políticas y patronales. Despidos de sus fuentes de
trabajo, en algunos casos, y en otros, encarcelamiento.

Vencidos todos los obstáculos y los intentos disuasivos por
parte del imperialismo y el stalinismo soviético, el 20 de noviembre de 1952,
se realiza en México el Congreso de Unidad, con la asistencia de  delegados de 18 países.

En él se aprobó la creación inmediata de la Agrupación de
Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas (ATLAS), cuya sede permanente sería
Buenos Aires. El nucleamiento representa a dieciocho millones de trabajadores.

La Secretaría General le correspondió al dirigente argentino,
José Espejo; la Secretaría Adjunta al chileno Rubén Hurtado; el representante
de Puerto Rico, Francisco Colón Gordiany, fue elegido Secretario de Actas;
Fernando Pérez Vidal, de Cuba, Secretario de Relaciones; Héctor Gutiérrez
Zamora, de Costa Rica, Secretario de Finanzas. La Secretaría de Organización le
fue confiada a Florencio Maya, de México, y la de Prensa y Propaganda a Tomás
del Piélago, del Perú. Para la Delegación Permanente ante la ONU y la OIT fue
designado Luís Morones. A cargo de la representación en nuestro país, quedaría
el enfermero puntaltense Héctor Di Pietro, secretario general adjunto de la ATE

A fin de ser elaborados diversos informes sobre las distintas
realidades nacionales en materia de legislación laboral, reforma agraria,
discriminación racial, problemática del transporte, niveles de industrialización,
estado de independencia, etcétera, fueron creados equipos técnicos y
comisiones. A tales efectos, y tomando una iniciativa que fuera tenida en
cuenta por el Partido Laborista argentino, son convocados técnicos e
investigadores para integrar las respectivas comisiones de estudio, quedando
constituido un Departamento Técnico. Otra novedad es el concepto adoptado de
supranacionalidad con el propósito de abordar las diversas problemáticas que
son comunes a casi todos los países.

Un aspecto de importante consideración vinculado a facilitar
la intercomunicación entre la Asociación y los gobiernos fue incentivar sumar
al cuerpo diplomático de cada país, un representante obrero en la embajada, de
acuerdo a la Ley de Servicio Exterior aplicada en Argentina, en vigencia desde
1947.

Su Declaración de Principios será precisa "ATLAS está y
estará contra toda forma de totalitarismo o dictadura, tanto de derecha como de
izquierda, ya sea ejercida por el capitalismo o por el Estado.

La existencia de ATLAS en nuestro país, concluirá a poco de
producirse  el golpe militar de la
autodenominada Revolución Libertadora. El 16 de enero de 1956 el PEN decretó la
intervención de la ATLAS, tras la detención de Héctor Di Pietro, habiendo sido
el último titular de la central obrera.

Para el gobierno de facto el carácter internacional de ATLAS
tenía mucho menos significación que su identificación con el peronismo, y no
podía quedar al margen en la ofensiva que ejecutaba en contra de las
organizaciones sindicales y los cuadros del movimiento obrero en esos momentos.

Como aconteció con muchos otros locales sindicales, el
edificio de la ATLAS, ubicado en la Avenida de Mayo 591, fue ocupado por
infantes de marina, fuertemente pertrechados. Sus archivos y ficheros fueron
destruidos y sus bienes materiales incautados. Paralelamente, el interventor de
la Confederación General del Trabajo, Capitán de Navío Patrón Laplacette,
desvinculó a la CGT de la ATLAS, argumentando que ésta "no ha constituido
en momento alguno un organismo
auténticamente sindical, con postulados y
acciones para la liberación de la miseria económica y espiritual en que puedan
estar grupos de trabajadores de Latinoamérica"(

Luego del decreto de intervención
con lo que se inmovilizó el accionar de la ATLAS, y con la disolución judicial
pedida por el Ministerio de Educación y Justicia, durante el gobierno de Arturo
Frondizi, la ATLAS, francamente debilitada, fue diluyendo su accionar, a pesar
de las inyecciones directrices dadas por Perón desde el exilio, e incluso se la
borró de la memoria colectiva, con lo que las nuevas generaciones desconocen
uno de los aspectos más relevantes, por su proyección continentalista, de la
historia del movimiento sindical argentino y latinoamericano.

No serán simples expresiones de
deseo las declaraciones vertidas por el primer ministro inglés, Winston
Churchill, ante la Cámara de los Comunes en 1955, una vez conocida la caída del
gobierno popular "La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor
reparación al orgullo del Imperio y tiene para mí tanta importancia como la
victoria de la segunda guerra mundial, y las fuerzas del Imperio Inglés no le
darán tregua, cuartel ni descanso en vida, ni tampoco después de muerto”.

Con la caída del Gobierno
popular, se diluía el primer intento de integración latinoamericanista
proyectado desde la participación de la clase trabajadora. Un sueño que se
diluye en parte, debido a la desmedida dependencia política al gobierno que le
diera sustento, y las limitaciones que de ello se desprenden   impidiendo 
al movimiento obrero reformularse una dinámica independiente que fuera
capáz de garantizar la continuidad y despliegue de ATLAS, incluso, en defensa
del gobierno del Gral Perón.

*Autor de la Historia de la ATE,
integra como investigador el Departamento de Cultura del CDN

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Hace unos
días nos desayunamos con la muerte de un adolescente Qom por desnutrición a
raíz de complicaciones infecciosas de meningitis y tuberculosis. Es una
redundancia innecesaria ya, decir que las estadísticas argentinas esconden bajo
enormes felpudos de ejercicios mediáticos los graves problemas sociales
que han venido sufriendo los sectores más postergados de nuestro país en la
llamada década ganada. 

Este chico
desconocido de una comunidad desconocida por las cadenas noticiosas oficiales e
internacionales, pesaba 20 kilos y recibía una escasa atención sanitaria con la
mala fortuna de pertenecer  a un medio y grupo social totalmente relegado
por la atención oficial, más allá de la incansable prédica del Cacique Qom
Félix Díaz para obtener una entrevista con la Sra Presidenta de todas y todos, a
fin de que interceda ante las graves problemáticas sufridas por su comunidad.

No habrá
llegado la hora de reconocer que los problemas sociales graves de nuestro país
 como el HAMBRE, no son un cuerpo extraño que hay que extirpar de las
noticias del relato?; la codicia, el patronazgo, el crecimiento patrimonial
desenfrenado de los funcionarios, el clientelismo político, el desprecio y
hasta el racismo de las élites políticas deben ceder su paso, a fin de que la
sociedad toda pueda asumir lo que es su responsabilidad, como ha ocurrido en
las capitales europeas con los refugiados.

Si ello
fuera así, restaría aclarar que dichas consideraciones puestas en decisiones
políticas que luchen en serio contra las desigualdades en todas sus formas, no
deben desaparecer en la conciencia colectiva cuando dejan de ser noticias de
los grandes medios de difusión.

Desde la
Asociación de Trabajadores del Estado y en pos de un ESTADO PRESENTE, en estas
épocas en las que en la Argentina proliferan  trompetas anunciando ajustes
y planes auto titulados desarrollistas, conviene RE PENSAR  qué comunidad
construiremos y para cuantos….   

 

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El
Departamento de Derechos Humanos y el Observatorio de Vulneración de Derechos
de ATE Nacional repudian la represión sufrida la semana pasada por los
trabajadores y las trabajadoras Instituto Nacional de Tecnología Industrial
(INTI), mientras encabezaban un paro en demanda de sus derechos.

Los empleados del INTI reclaman el pase a planta
de 2.000 compañeros que trabajan bajo precarización, una recomposición
salarial, el pago de funciones específicas para todo el personal y el fin del
vaciamiento del organismo público.

Según denunciaron los trabajadores al
Observatorio de Vulneración de Derechos, en la jornada de protesta fueron
“víctimas de una represión salvaje e inédita”.

Ese día por la mañana, la Policía Federal los
atacó con palos y gases lacrimógenos mientras realizaba un corte de la avenida
General Paz. Posteriormente, los uniformados interceptaron el auto en el que se
trasladaban tres delegados de la Junta Interna del INTI y apresaron a Nelson
Ferreyra, uno de los delegados.

La
policía también golpeó a los trabajadores que se acercaron al lugar para
impedir el arresto. Al suceder esto, apresaron Alejandro Sirota, empleado del
INTI, al que “golpearon brutalmente en el piso, y dentro del patrullero y
estando esposado, le rompieron la boca de un bastonazo, lo que derivó en la
pérdida de dos dientes”, denunciaron los trabajadores.

La policía no tenía en su poder ninguna orden
judicial para proceder de esta manera, demostrando la ilegalidad del
procedimiento.

Los trabajadores del INTI desde hace tres años
vienen siendo perseguidos y acosados. Un ejemplo de esto es que en la puerta
del organismo público se encuentra de manera permanente un camión de la policía
que filma las asambleas y a quienes entran y salen del edificio.

Luego de la represión, los trabajadores
exigieron la renuncia del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni,
responsable del operativo, y de las autoridades del INTI.

Desde el Departamento de Derechos Humanos y el
Observatorio de Vulneración de Derechos manifestamos nuestro pleno apoyo a los
trabajadores y las trabajadoras del INTI.

Además repudiamos el accionar de las fuerzas de
seguridad y demandamos que se castigue a los responsables de la represión.

A partir de ahora vamos a iniciar una campaña
nacional e internacional para denunciar los operativos de inteligencia que se
hacen de forma totalmente ilegal contra los trabajadores del Estado.


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Opinión

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Milani,
igual que Galtieri, no sirve para lo que le pagan: el espionaje inglés le hizo
un gol de media cancha.

Ayer y hoy,
los militares represores no sirven para cumplir su rol profesional, sino para
espiar y reprimir a políticos y obreros argentinos.

Para qué
sirven sus 1400 espías, sus $500 millones de presupuesto y los sofisticados
aparatos informáticos que le regaló el gobierno.

Toda esa
parafernalia, sumada al Proyecto X y la AFI del señor Pocino sólo sirven para
espiar criollos.

Las
revelaciones de Edward Snowden sobre el espionaje inglés a la Argentina
desnudan el falso nacionalismo del gobierno.

Si fuéramos
un país con dignidad deberíamos llamar a la embajadora Castro y pegarle un
tirón en las entretelas al embajador inglés.

Un primer
paso para romper relaciones diplomáticas con el Reino Unido.

Una
advertencia a Estados Unidos que apoyó a sus socios británicos en un delito
grave: el espionaje total contra Argentina.

Es llamativo
que ni el gobierno, ni la oposición, ni la prensa comercial, ni la “militante”,
sugieran medidas drásticas ante este nuevo ataque pirata.

La
revelación del espionaje generalizado sobre Argentina se da el mismo día en que
anuncian que hay petróleo en Malvinas.

Ya que no
podemos hacer la guerra, que sería lo digno, expropiemos sin compensación a las
empresas británicas. Empezando por el Banco Barclays.

Dejemos de
darle a la City de Londres y a Wall Street el poder de manejar una deuda odiosa
y tan inmoral como este espionaje.

Esa sí,
sería una medida “nacional y popular” que unificaría a toda la nación.

Es lo menos
que podemos hacer en homenaje a todos los chicos que cayeron combatiendo –sin
un mando digno- a los colonialistas.

Es lo menos
que podemos hacer en homenaje a los pioneros que, como el inolvidable Dardo Cabo,
clavaron nuestra bandera en Malvinas.

Y si no
vamos a hacer nada de esto, no repitamos las payasadas retóricas de siempre:
“las recuperaremos en paz, etc”.

No pongamos
a un blando como Filmus, al frente de un organismo que necesita un patriota
decidido.

Ilustremos y
movilicemos al pueblo argentino en contra del colonialismo, el imperialismo, el
racismo y el saqueo de nuestros recursos naturales.

Denunciemos ante
la comunidad internacional este nuevo ataque de los colonialistas, que no cesan
de amenazar con su carrera armamentista y tomemos todas las sanciones posibles
(políticas, diplomáticas y económicas) que tengan un costo severo para ellos.
Sólo así se logrará una verdadera y durable unidad nacional.

 

 

* Por Miguel Bonasso (Fuente:
bonasso-loquenodije.blogspot.com.ar)

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30.000
COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS PRESENTES

POR
VERDAD, MEMORIA Y JUSTICIA

 

A los jóvenes y a todos los que con un
corazón tan grande como su memoria nos señalaban con su paso firme la ausencia
de justicias y el reino de la impunidad, este 24 de marzo sigue siendo una
fecha de encuentro en la memoria.

Encontrábamos ahí, en esas vidas de
lucha y ejemplo activo, una memoria que buscaba con urgencia justa construir un
presente más humano, mirando hacia un pasado de historias truncas y sueños
interrumpidos.

Hoy seguimos marchando cada 24 de marzo
seguros de que los sueños militantes que encarnaron nuestras compañeras y compañeros
nos interpelan desde lo más hondo. Por eso, los pensamos, los debatimos y los
hacemos carne todos los días.

En cada 24 de marzo volvemos a poner
toda nuestra sangre y nuestro empeño, y desplegamos banderas y damos pasos que
recrean y reviven esa heroica militancia que puso todo en la construcción de un
mundo mejor.

La militancia de hoy, los jóvenes y los
que no lo son, que comprometemos nuestras vidas en las mismas tareas que
aquellos compañeros, hemos asistido cada año a avances como el juicio a la
junta militar y retrocesos en el ejercicio de la justicia: auto-amnistías,  los levantamientos carapintadas, y las leyes
de Obediencia Debida y Punto Final, como los indultos, han sido parte de la
nefasta historia de la década neoliberal.

Hoy debemos reconocer que si bien, son
muchos los puntos pendientes, se ha caminado en la tarea de la justicia: hay cientos
de genocidas juzgados, se avanzo en  la
inconstitucionalidad de las leyes de impunidad y se han recuperado muchos
centros clandestinos de detención, transformándolos en espacios para la
memoria.

Lo subrayamos
con la esperanza de que este camino se continúe, porque lo acompañamos con el
cuerpo en cada audiencia, en cada juicio, en cada escrache que debamos hacerles
a los responsables de la muerte, tanto civiles como militares, quienes todavía
intentan sepultar nuestra historia colectiva.

Todo esto sin olvidar que hay 78
represores profugados, con la complicidad de los servicios de inteligencia y
penitenciario, juntos a una red de encubrimiento y soporte económico.

En la actualidad, la Cámara de Casación
que demoró y obstaculizó durante años los juicios por lesa humanidad, junto a
los jueces de la injusticia, absuelven a Mauricio Macri por la represión en el
hospital Borda; a Carlos Pedro Blaquier, responsable de las desapariciones y
torturas durante “La noche del apagón” en el ingenio Ledesma, y a Vicente
Massot quien colaboró con las desapariciones de sus obreros y en el
encubrimiento de asesinatos y desapariciones en Bahía Blanca, además de ser un
apologista del terrorismo de Estado.

Así como ponemos nuestro cuerpo y decisión
en esta tarea de memoria, también nos
comprometemos en la lucha por nuestro presente y en defensa de los derechos
humanos que continúan siendo vulnerados.

Este 24 de marzo nos vuelve a encontrar
sin Julio López;  con más pibes
asesinados impunemente por la policía; con cientos de mujeres y niñas sometidas
a redes de trata y con 277 mujeres víctimas de femicidio producidas solo en el
2014.

 Las represiones en Belén (Catamarca), en
Famatina (La Rioja) y contra los pueblos que defienden la preeminencia de la vida
por sobre la megaminería contaminante;  y
con casi 1.000.000 de trabajadores del estado nacional provincial y municipal,  precarizados y con bajos salarios; continúan
la muerte por desnutrición y el avance de enfermedades de la pobreza.

Continua vigente la ley antiterrorista
que criminaliza la protesta social,

 que es una imposición de EE.UU y no cabe duda
que es para disciplinar al pueblo.

Afirmamos tal
cual lo expresa Norita Cortiñaz, “que si no somos críticos, no podremos cambiar
este mundo injusto”.

Como decía nuestro  compañero Paco Urondo, los trabajadores “luchamos
por ayer, por hoy y por mañana, para que nada siga como esta”.  Por eso marchamos del lado de los que no se
resignan, del lado de los que creemos que se puede hacer mas, marchamos
caminando nuestros sueños y no de los que lo administran desde sillones de
funcionarios.

Por
último queremos pronunciarnos ante la criminal amenaza yanqui al pueblo y
gobierno de Venezuela y ante la amenaza 
brutal reafirmar nuestra solidaridad y disposición de luchar junto al
pueblo hermano.

 

* Por HECTOR
CARRICA

OBSERVATORIO
DE VULNERACIÓN DE DERECHOS

DERECHOS
HUMANOS ATE NACIONAL