La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) logró mejoras de carrera en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE)
Flavio Vergara, director del Departamento de Negociación Colectiva y Áreas Temáticas Nacionales del Consejo Directivo Nacional de ATE, encabezó la reunión en la que se acordó la creación de suplementos por funciones específicas para la planta permanente y compensaciones transitorias para contratadxs respecto de tareas de inspección, control y verificación, que beneficiarán a trabajadoras y trabajadores del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y del Instituto Nacional de Semillas.
Vergara estuvo acompañado por Mercedes Cabezas, Secretaria de Organización de ATE ySebastián Rivera, delegado y paritario sectorial de ATE.
“Este avance en la carrera sectorial reconoce tareas críticas que vienen desempeñando las y los compañeros y significa una mejora salarial sustantiva”, señalaron desde el Departamento de Negociación colectiva.
En este sentido indicaron además que: “Las mejoras acordadas son fruto de las demandas planteadas por nuestra ATE, y en reconocimiento de la vital tarea que realizan lxs compañerxs en la ejecución de las capacidades de control y monitoreo del Estado nacional en materia agroindustrial. Aplican a funciones de inspección y verificación en muelles; a bordo de buques pesqueros; de comercialización de carnes, granos y leche; y de comercialización y cultivo de semillas. Para la planta permanente, los suplementos son del 65 %; mientras que para les contratadxs, las compensaciones transitorias son del 45 % -cuyos montos finales en pesos se calculan sobre la asignación básica de nivel”.
De la reunión participaron también la Comisión Permanente de Interpretación y Carrera (COPIC) del Sistema Nacional del Empleo Público (SINEP) y se realizó en la sede del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Participaron autoridades de esa cartera; de la Jefatura de Gabinete de Ministros; del Ministerio de Economía; del MAGyP e INASE; y de la Secretaría de Gestión y Empleo Público. También formaron parte representantes de la UPCN.
En la próxima edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, a realizarse entre el 26 de abril y el 16 de mayo en La Rural, La Habana será la ciudad invitada y ATE volverá a participar con un stand como lo viene haciendo desde hace más de 10 años.
Por esa razón, Magda Arias, agregada cultural de la Embajada de Cuba en Argentina y esposa del embajador, fue recibida por Cachorro Godoy para acordar el apoyo de las y los estatales a la participación cubana en el acontecimiento cultural más importante del país.
En la reunión, de la que también participaron Mirta Matheos, directora del Departamento de Cultura, y Marcelo Paredes, director de CTA Ediciones, surgió el compromiso de ATE de alojar en el Hotel Quagliaro a parte de la delegación de artistas e intelectuales cubanos que vendrán a participar de la Feria, además de la organización de actividades conjuntas.
“Ya participamos de la Feria del libro en La Habana con nuestras publicaciones en el año 2020 y ahora, continuando esos lazos de amistad y colaboración mutua, uniremos fuerzas y recursos para realizar actividades conjuntas y aprovechar la presencia de una delegación cultural cubana de lujo” manifestó Mirta Matheos al finalizar la reunión.
“El compromiso, en definitiva es apoyar, en la medida de nuestras posibilidades, a la Embajada cubana en la organización del stand y las actividades que se realicen, dentro y fuera de la feria” anticipó la responsable del área cultural de ATE nacional.
La iniciativa forma parte del Programa “Recuperación socioeconómica a la crisis provocada por COVID-19 desde una perspectiva de género: Promoviendo la autonomía económica de las mujeres y el cuidado de personas mayores y con discapacidad en Argentina”. Organizado por ONU Mujeres, junto a la Oficina del Coordinar Residente (OCR), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el propósito del segundo encuentro realizado por zoom, fue compartir los resultados, hallazgos y desafíos planteados en su implementación.
Al respecto Carlos Ferreres, dirigente de las áreas de Discapacidad de CTA-A y ATE planteó que “hubo un significativo empoderamiento de los y las compañeras que actuaron en unidad y organización en ámbitos públicos nacionales e internacionales. Se creó la intersindical que agrupa a las tres centrales e interactúan con otras organizaciones feministas. En tal sentido el Programa es un gran éxito”. Pero por otro lado, sitúo el contexto en el cual se ejecutaría, “un marco de ajuste, de mayor recorte fiscal lo que hace que tanto la Ley de Cuidado que promovía el Ministerio de la Mujer, que contó con innumerables aportes de organizaciones sociales y sindicales, como la política pública para el cuidado, queden más alejadas de poder concretarse. El desafío es no desistir ante la falta de voluntad del gobierno para implementar las políticas públicas y el seguro rechazo de la oposición de derecha que es esencialmente ANTIDERECHOS” afirmó el dirigente.
Por otro lado, Ferreres, dejó en claro que “una política de cuidado es imprescindible para que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos. Teniendo como objetivo la igualdad y la equiparación de oportunidades en el ejercicio de los derechos, el planteo amplía el concepto de “cuidado”, vinculándolo a la salud, a la educación, al trabajo como a la vida familiar, social y recreativa de la persona con discapacidad. Es así que el derecho a la salud debe ser integral, garantizando tratamientos, medicación, prótesis y ortesis; y debe contar con cuidadores profesionales según los requerimientos de la discapacidad.
En educación se requieren maestros integradores, adaptaciones edilicias, curriculares, comunicacionales. En el trabajo, ajustes razonables, trabajo acorde a la formación e idoneidad, reinserción laboral, readaptación profesional ante accidentes o enfermedades laborales, capacitaciones, no discriminación para garantizar una carrera laboral. Todos estos ejes junto al deporte y la recreación, la vida familiar, social y cultural, exigen políticas de cuidado”.
En referencia al trabajo de cuidadores, acompañantes terapéuticos y acompañantes para el desarrollo de la vida laboral, social o cultural planteó la necesidad de crear un registro nacional donde se consideren la formación, la incumbencia y la idoneidad para cada figura. “Las remuneraciones son muy bajas y tampoco figuran en el nomenclador del Sistema de Salud, es decir que un adulto mayor o una persona con discapacidad no tienen garantizado el cuidado” explicó Ferreres.
El objetivo del Programa, ya en su etapa de cierre, fue promover la autonomía económica de las mujeres en Argentina por medio de dos estrategias principales. Por un lado, incrementar su participación en el mercado laboral mediante una distribución más igualitaria del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y mejoras en las condiciones laborales de las personas trabajadoras del cuidado de personas mayores y personas con discapacidad. Por otro lado, fortalecer la inclusión y educación financiera de las mujeres a fin de promover una inserción laboral de calidad, así como evitar los altos niveles de endeudamiento asociados a la gestión financiera de los cuidados, altamente feminizada.
En la foto: Carlos Ferreres, Secretario de Discapacidad de CTA Autónoma.
A dos años del comienzo de la pandemia ocasionada por el Covid-19 y el consiguiente aislamiento las consecuencias en la salud mental aún son inciertas. Las únicas cifras referidas a esta problemática son escasas y alarmantes, especialmente si hablamos de las infancias y adolescencias, quienes vieron fuertemente afectado su bienestar emocional.
Son muchos los factores a tener en cuenta para poder dimensionar los efectos de la pandemia: la incertidumbre, el miedo, el aislamiento. También es necesario hablar de la vulneración más cruda: el hambre y la falta de acceso a servicios esenciales.
En el año 2.021, UNICEF presentó un Informe regional de América Latina y el Caribe sobre el estado de las infancias donde se indica que cerca del 50% de los adolescentes de entre 10 y 19 años manifiestan ansiedad y depresión. Aún más alarmante, es que el suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 19 años. Asimismo, una investigación sobre el efecto en la salud mental de Niños, Niñas, Adolescentes COVID-19 en la Argentina, realizada por la misma organización, concluye que las y los adolescentes se vieron mayormente afectados emocionalmente, especialmente por la pérdida de proyectos, la disminución de sus posibilidades de participación y la construcción de vínculos sociales.
Una encuesta publicada recientemente por Cruz Roja Argentina, realizada a más de 750 jóvenes de entre 13 y 15, demostró que más del 53% de las personas consultadas vio afectado su bienestar emocional y esto se evidencia en problemáticas concretas como el cansancio, la falta de concentración, la dificultad para revincular socialmente, el malhumor, etc. Asimismo, se demostró que estas problemáticas se hacen más presentes en las mujeres o en personas que tuvieron covid o cuyos familiares se enfermaron.
Como sociedad, todavía nos resulta difícil dimensionar los efectos de estas medidas de aislamiento y especialmente de la pandemia. Durante los momentos más críticos, los esfuerzos se han puesto en frenar el virus, mientras que el resto de los servicios de salud fueron desatendidos y en algunos casos, directamente suspendidos. Los servicios públicos de salud mental, no son la excepción: la mayoría de los trabajadores de estas áreas afirman que vieron completamente reducido su funcionamiento y que han sido desfinanciados.
Hoy volvemos a la “nueva/vieja” normalidad y pareciera que como sociedad, la mejor forma que encontramos para dejar atrás aquellos días, es no hablar de todo lo que nos pasó ni cómo pudimos transitarla. Es decir ¿por qué está mal hablar de ansiedad y depresión? ¿por qué intentamos negar todo lo que sufrimos viendo y viviendo frente a un virus arrasador? y por último, ¿por qué no se habla que en estos tiempos no hubo políticas públicas, plasmadas en programas y acciones concretas para abordar y tratar estas cuestiones?
Para conocer y escuchar su relato de este proceso, desde IDEP Salud conversamos con adolescentes para saber cómo transitaron los primeros momentos de la pandemia, qué cambios notaron, cómo vivieron la adaptación a la virtualidad de la escuela y de los vínculos y por último, les consultamos si sintieron acompañados y contenidos en todo este proceso.
VIOLETA, 18 AÑOS
Al comienzo de la pandemia Violeta empezaba a cursar su 6to año, terminó la secundaria y comenzó la universidad en confinamiento «Mis primeros momentos estuvieron un poco cargados del mismo sentimiento generalizado que se fue gestando, con bastante incertidumbre, con bastante miedo»
«Cada día te enterabas de un conocido, una familia que no estaba atravesando la cuarentena en las mejores condiciones y eso era bastante angustiante» » Desde la agrupación secundaria en la que yo militaba pedimos para que nuestros compañeros puedan acceder a los datos móviles, pedimos para que haya más bolsones de comida en las escuelas para que las familias puedan pasar a retirarlos»
«Creo que al colegio y a las instituciones en general les costó la adaptación a la nueva realidad tan inesperada. Había que generar nuevas herramientas, buscar de qué forma conectarnos porque había muchos compañeros que no tenían acceso a wifi a datos móviles, compartían una computadora entre una familia numerosa»
“El desafío es volver a la vida, con dos años más encima. Es algo completamente nuevo”
VALENTINA,13 AÑOS
“Al principio pensé que se me iba a ser fácil, pero después no tenía ganas de hacer nada y fue empeorando todo hasta que por fin en un momento logré organizar todo. Yo creo que cambié bastante desde el 2020 hasta hoy, en bastantes cosas y una de ellas es la personalidad, más que nada porque pasé por toda la preadolescencia en pandemia y por eso me costó más”.
ADAPTARSE A LA VIDA VIRTUAL
“Al principio fue difícil, pero después cuando me adapte se me hizo muy fácil. Y sobre el acompañamiento y la contención dio su opinión: “creo que eso depende mucho de lo que cada uno necesitaba en ese momento, pienso que cada uno a ese tema lo paso de distinta forma. Pero en mi caso por lo menos no me acompañaron, los únicos que me ayudaron en todo el proceso fueron mis papás y mis amigos”.
LUCÍA, 17 AÑOS
«Durante la pandemia no te das cuenta que cambiaste, hasta que volves a la normalidad y te das cuenta que ya no reaccionas igual que antes»
JOAQUÍN, 14 AÑOS
“Los primeros momentos de la pandemia fueron como 15 días más de vacaciones, pero sin poder salir. Todo muy lindo hasta que se empezó a extender y extender y cada vez se tornaba más denso el ambiente. No note muchos cambios en mí en ese tiempo, aunque se que cambie. Tanto tiempo encerrado no pude experimentar lo que era la secundaria en ese entonces, ya que justo había entrado a primero, no tenía mucho vínculo social en ese momento así que digamos que tampoco me pegó tan mal”.
ADAPTARSE A LA VIDA VIRTUAL
“Al principio costó un poco adaptarse. El tema de hacer los trabajos por computadora o hasta a veces en hoja, sacar y mandar fotos a los profesores, hasta que te acostumbras y se torna algo diario y normal. Yo creo que el primer año de pandemia estuvo medio flojo, ya que eran los trabajos con textos y hacerlos por nuestra propia cuenta, era un Zoom cada tanto y el apoyo del profesor no era el mismo por más que podíamos escribir al correo. El segundo, al principio empezamos con zoom todos los días y trabajos en la página así que digamos que estuvo un poco más movido. Fuera del ámbito de lo que viene siendo los trabajos, no se que ayuda de otros tipos asistieron desde los colegios/instituciones, al no sentir que necesitaba ayuda además no me interese tampoco en buscar”.
ATE continúa con la huelga, el acampe y las movilizaciones en Misiones ante la falta de respuesta del Gobierno provincial, el cual se niega a reabrir la discusión salarial para el personal de Educación luego de casi un mes de arduos reclamos. “Esto no es más que una pelea para salir de la pobreza”, señaló el Secretario Adjunto Nacional, Rodolfo Aguiar, desde la carpa docente levantada en Posadas.
“El ingreso de un maestro de nivel inicial hoy está en 54 mil pesos, un tercio de los 84 mil necesarios para cubrir la canasta básica. Esta demanda de los estatales no debe ser atendida sólo por el gobernador Herrera Ahuad, sino también por el Presidente Fernández”, explicó el referente nacional.
El Frente de Trabajadores de la Educación en Lucha, integrado por ATE y la CTA Autónoma junto a otras organizaciones, comenzó con el reclamo a principios de marzo cuando decidieron los primeros días de paro, los cuales continúan hasta la actualidad por la falta de respuesta del Ejecutivo. A eso se sumaron los cortes en distintas rutas y la ocupación del Consejo General de Educación desde el 16 de marzo.
Lejos de buscar una alternativa en el diálogo, las autoridades provinciales decidieron presentar una denuncia penal contra quienes se manifestaban legítimamente. “Quienes gobiernan nos debieran defender ante las injusticias, pero la respuesta ha sido el intento de criminalizar la protesta. La judicialización de los que luchan sólo busca infundir miedo y temor, pero no lo van a lograr”, señaló Aguiar.
“En la antesala de un nuevo 24 de marzo, esta lucha misionera también se convierte en un homenaje a los 30 mil detenidos desaparecidos. El 70% de ellos eran trabajadores activistas y delegados sindicales que sin dudas hubieran estado acá porque ellos nos enseñaron que las mujeres y los hombres no somos los indispensables, pero sí lo son las ideas”, concluyó el dirigente nacional.
El Frente Docente mantendrá todas las medidas de fuerza hasta que el Gobierno provincial presente un llamado al diálogo formal para la discusión salarial.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) participó de la presentación del libro Construyendo Memoria. Historias laborales de trabajadores y trabajadoras estatales víctimas del terrorismo de Estado.
La jornada se realizó en el Ministerio de obras públicas y en representación de ATE estuvieron, Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General, Mercedes Cabezas, Secretaria de Organización, Flavio Vergara Director del Departamento de Negociaciones Colectivas y María José Cano, Directora del Departamento Derechos de los Pueblos.
El libro recupera 587 historias de trabajadores y trabajadoras víctimas del terrorismo de Estado durante la Dictadura Cívico Militar en el período 1976-1983. La comisión ya reparó 234 legajos que documentan la verdadera causa del cese de tareas de las trabajadoras y los trabajadores estatales.
Se trata de un trabajo conjunto entre la Secretaría de Gestión y Empleo Público y la Comisión de Trabajo por la Reconstrucción de nuestra identidad.
“En estos días previos al 24 de marzo siempre es muy importante que rescatemos la pasión de las víctimas. Cada una de las compañeras y compañeros que figuran en el libro, que estamos reconstruyendo los relatos, fueron artífices de sueños, de proyectos de vida, que se expresaron en el Estado y que tomaron visibilidad. Es muy importante que ese calorcito de sus pasiones nos siga calentando, imprimiendo esperanza y nos siga convocando a soñar y a hacer realidad ese sueño”, indicó durante su intervención Hugo “Cachorro” Godoy.
En ese sentido, Godoy señaló que no es solamente la necesidad de ser conscientes de lo que pasó, sino también de rescatar la lucha, el convencimiento y la entrega de quienes enfrentaron esa dictadura genocida: “Lamentablemente esa dictadura ha traído al país al estado en el que hoy se encuentra. Recuperar las pasiones a través de los legajos es también una manera de revisar la historia de nuestro Estado”.
El dirigente además, hizo referencia a la actividad realizada en el gremio el 21 de marzo, en el que se realizó una jornada convocada por el Departamento Derechos de los Pueblos, en el que se inauguró una muestra de fotografía colectiva de diferentes marchas por la memoria y expuso un panel en el que se analizó desde diferentes perspectivas la complicidad de las empresas, el poder eclesiástico y los sindicatos con la Junta Militar para concretar el golpe del 24 de marzo.
Durante la presentación del libro estuvo presente la Secretaria de Gestión y Empleo Público, Ana Castellani.
En instantes presentaremos el libro "Construyendo Memoria", que recupera 587 historias de trabajadores y trabajadoras víctimas del terrorismo de Estado. pic.twitter.com/HrEtu2ZK8n
— Secretaría de Gestión y Empleo Público (@GestionyEmpleo) March 23, 2022
Fotos gentileza Secretaría de Gestión y Empleo Público
Hoy se la conoce como Genoveva Pérez pero en ATE será siempre Beba Gil (por su viejo sobrenombre y el apellido de casada) desde cuando, como trabajadora del INDEC, se sumó a la agrupación ANUSATE a principios de los ochenta y formó parte de la recuperación democrática del gremio.
Nació el 9 de noviembre de 1943 en Zárate, Provincia de Buenos Aires, donde vivió hasta terminar el secundario. Luego se casó con Osvaldo Gil y se fue a vivir a Avellaneda. Allí nacieron sus tres hijos: Silvia, Alejandro y Facundo.
Mientras los criaba, se desempeñó como diseñadora de ropa y modista, con una gran clientela en el barrio, hasta que una amiga le habló de una vacante para hacer una encuesta en el INDEC. Se anotó, la llamaron y pasó a ser trabajadora del Estado en el Ministerio de Economía a principios de los ’80, sin dejar a sus viejas clientas del barrio, ni a las nuevas de la oficina.
Fue en esa oficina donde se produjo una invasión de roedores que alborotó a sus compañeros, pero no al delegado de ATE, que seguía tranquilo en su oficina. “Tranquila, negrita, anda a tu casa que nosotros lo solucionamos”, fueron las palabras que sublevaron a Genoveva y la convirtieron, a fuerza de indignación, en delegada y sindicalista.
Por esos años, una agrupación sindical soñaba con recuperar el sindicato de manos de los que habían colaborado con esa misma dictadura que ya estaba en retirada. Dos jóvenes, desbordados de entusiasmo, lideraban en Capital esa patriada. Víctor De Gennaro y un flaquito llamado Germán Abdala que, para acercarla a ANUSATE, la invitó a tomar un café y a hablarle de utopías.
Se afilió a ATE tan rápido como a la agrupación, y empezó a militar asistiendo a las actividades del local en la calle Constitución, convenciendo a afiliados para que se integren, pegando afiches por Avellaneda y pintando paredes en el Centro.
La noche previa a las elecciones en ATE, Beba vio con su madre un debate televisivo entre De Gennaro y Horvtah por Canal 7. “Ese muchacho va a ganar mañana”, sentenció la madre sin dudar tras ver el desempeño del aspirante.
Y así fue. Beba Gil fue Revisora de Cuentas de la primera Comisión Directiva de ATE Buenos Aires que comandaba Germán Abdala tras el triunfo del 6 de noviembre de 1984 y, a poco de andar, reinstalaron en la Seccional el área de la Mujer junto a Beatriz Cobo, Nélida ‘la Tucu’ Justo, Graciela López y otras compañeras.
También organizaron un acto de presentación del Departamento ante 900 compañeras, lograron la creación de un Jardín Maternal en el Ministerio de Economía y coordinaron la participación de ATE en el Primer Encuentro Nacional de Mujeres organizado en Buenos Aires en 1986.
Tras las elecciones internas de ATE en 1987, asume como directora del Departamento de la Mujer en el Consejo Directivo Nacional y asiste, en su representación, a un Encuentro Internacional de Mujeres realizado en Cuba.
Fue representante de ATE en el Departamento de la Mujer de la CGT, antes del nacimiento de la CTA, participó de todos los encuentros de Mujeres y promovió la realización de actividades culturales e innumerables reuniones provinciales y locales de mujeres militantes de ATE y de la naciente Central Autónoma.
Siempre consideró la actividad gremial en ATE como la experiencia política más fuerte de su vida: “La lucha gremial es y será la mayor herramienta que tenemos los y las trabajadoras”.
Tras su experiencia sindical, Beba se comprometió con su barrio y sus necesidades: primero con el programa ‘Madres niñas’ y luego, en 1994, como Manzanera del Plan Vida, lanzado por ‘Chiche’ Duhalde para mejorar las condiciones de nutrición de la población materno-infantil. De la misma manera, su militancia en el Peronismo la llevó a ser Concejera Escolar en Avellaneda durante la gestión de Jorge Ferraresi.
El trabajo y la pertenencia barrial la llevaron a fundar el Centro Cultural y Comunitario 13 de Julio (fecha que recuerda la pérdida de su querido Germán Abdala), en el Dock Sud profundo, donde despunta el vicio de la militancia junto a profesores del Fines, artistas plásticos del Potenciar, militantes del Punto Cultural, compañeres de facultad y amigxs.
A los 68 años decide iniciar una carrera universitaria en la Universidad de Avellaneda y tras seis años de gran esfuerzo se recibe de Gestora Cultural. Hoy prepara su tesina junto a sus jóvenes compañeros y compañeras con el mismo entusiasmo con que obtuvo la Diplomatura para Organizaciones con perspectiva de Género en el Museo Evita.
Por todo eso, fue nombrada Personalidad Destacada por la Universidad de Avellaneda y, con la misma convicción con la que se le plantó a aquel delegado remolón y machirulo de sus orígenes militantes, hoy avanza hacia nuevos proyectos, convencida de que la mujer “tiene que pensar en libertad y no ser manipulada por nadie”.
Con mujeres así cómo no iba a ganar ANUSATE en las elecciones del ‘84.
Se reglamentó el Régimen de Valoración por Evaluación y Mérito para la promoción de Nivel para las trabajadoras y trabajadores concursados que cuenten con estabilidad en el SINEP. De esta manera, podrán acceder a niveles superiores mediante el procedimiento aprobado mediante la Resolución SGyEP N° 53/22, quienes acrediten el cumplimiento de los requisitos de formación académica y curricular exigidas para dichos niveles.
De esta manera, se ve habilitado un mecanismo complementario a los concursos por oposición de antecedentes para los casos de ascenso de nivel escalafonario y eso repercute en la forma en que se desarrolla la carrera en el Estado alcanzando a unos 9000 agentes que estarían en condiciones de promover y lograr la movilidad ascendente si así lo quisieran.
La Secretaria de Gestión y Empleo Público, Ana Castellani, remarcó que esta norma, fruto del acuerdo paritario, se da en el marco de la integralidad de las políticas de empleo público desplegadas desde la Secretaría para fortalecer las capacidades estatales.
Los representantes de la SGyEP, el Estado empleador y ATE y UPCN trabajaron en conjunto para poder resolver dos situaciones: la gran cantidad de cargos sin concursar (para lo cual la SGyEP diseñó y desplegó el Plan de Regularización que permitirá concursar 29 mil cargos que son ocupados en forma transitoria desde hace 10 años o más); y el congelamiento de la carrera de agentes que habían ingresado por concurso pero que solo podían acceder al ascenso de nivel mediante otro concurso.
Mediante la misma norma, se aprobó el Régimen Transitorio y Excepcional para la readecuación voluntaria de grados para el personal del Sistema Nacional de Empleo Público, que permite al trabajador o trabajadora solicitar la adecuación de los grados oportunamente asignados en el proceso de concurso, a los nuevos criterios acordados.
Desde ATE valoraron este avance que es parte de una “reivindicación histórica del sindicato” por “el derecho al ascenso vertical en el SINEP, tal como ocurre en otras carreras como la de Profesionales de la Salud”.
Así lo explicó Flavio Vergara, paritario nacional, quien añadió que aunque aparezca como transitoria, la medida “tiene que ser un derecho permanente que vamos a seguir peleando en cada paritaria”.
El dirigente también destacó la importancia de la restitución de grados. “Hasta acá era como un tributo que debían pagar los trabajadores con sus salarios para lograr la estabilidad. Esto termina con este paso”.
Por eso, “entendemos que son mejoras de reparación histórica, que fijan un nuevo criterio de avance en el marco de la dignificación del trabajo y de mejoras del Convenio Colectivo”.
En este marco, Vergara señaló que “urge la inmediata implementación en el Concursar 2.0 para poder avanzar por este carril del avance de los laburantes al ascenso vertical para planta y la estabilidad en el empleo para compañeros que desde hace más de 5 o 10 años vienen trabajando contratados”.
Este lunes 21, ATE Nacional inauguró la Semana de la Memoria con la muestra fotográfica “Son 30.000”, de Luciano Di Constanzo, Paloma García y Fabián Piedras, reporterxs gráficos de las áreas de Prensa y Cultura de ATE, y de la CTA Autónoma, respectivamente. También reunió a especialistas, miembros de organismos de Derechos Humanos y militantes populares para analizar el rol de lxs civiles en el Golpe del ‘76.
Sobre la muestra, Mirta Matheos, directora de Cultura, contó que se trata de una síntesis de registros de la lucha por lxs compañerxs detenidos-desparecidos, entre lxs que hay más de 2.000 estatales. Uno de ellos es Gustavo Cortiñas. “A través de este trabajador del INDEC conocimos a la mágica Norita”, recordó la dirigente.
La directora de Derechos de los Pueblos, María José Cano, moderó la charla que tuvo como objetivo analizar las responsabilidades civiles en la última dictadura para así “fortalecer y construir más Memoria”.
El primer orador fue Néstor Miguez, pastor y teólogo evangélico, ex presidente de FAIE, e integrante de la APDH.
“La participación política y militar de la Iglesia -en particular la Católica- en la represión de nuestro Pueblo es una constante en la Historia, desgraciadamente, desde los días de mayo”, señaló Miguez. Puso como ejemplo los aviones con la inscripción Cristo Rey que bombardearon la Plaza de Mayo en el ‘55, o el rol del obispo castrense monseñor Bonamin, quien “está lejos de ser el único». «Fue toda una organización que no sólo fue cómplice sino responsable, fueron justificadores de la tortura, y activos en la promoción y desarrollo del golpe”, denunció.
Alejandra Esponda, investigadora de la UNAJ-FLACSO dio inicio al análisis sobre el rol del sector empresarial.
Los años previos a la dictadura, explicó, fueron de mucha organización, “con trabajadores que por primera vez se organizaban en sindicatos”. Ford, Fiat, Molinos Río de La Plata, Ledesma, ACINSAR, entre otras, son empresas que lograron concentrar su poder a partir de políticas económicas que impuso el Golpe. “Y para esto era necesario combatir la organización de los trabajadores”, indicó.
El secuestro de trabajadorxs en sus lugares de trabajo, la entrega de información privada, la presencia de cuadros empresariales en detenciones, secuestros y torturas, y hasta la existencia de centros clandestinos de detención en los lugares de trabajo – como son los casos de ACINDAR, Ford, La Veloz del Norte, la Fronterita y Astilleros Río Santiago- son muestra clara de cuál fue el rol empresario.
Claudio Lozano, presidente de Unidad Popular, continuó ese análisis abordado el particular papel que jugó el endeudamiento en la reestructuración económica del país.
“En su discurso del 2 de abril de 1976 Martínez de Hoz (que en el ‘75 presidía el Consejo Empresario Argentino y que antes había sido presidente de ACINDAR) dice que la dictadura no venía a cambiar un gobierno, sino a refundar la sociedad. Y para eso necesitaban refundar la economía, desarmar la estructura productiva-industrial y hacer desaparecer la resistencia de lxs trabajadores que, en alianza con otros sectores, como los pequeños y medianos empresarios, les habían impedido, en golpes anteriores, avanzar en sus objetivos”, repuso el dirigente.
A días de la aprobación del acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional, “viene bien pensar esto”, agregó Lozano. “En Argentina la deuda no empezó por el Estado. La deuda empezó por los grandes capitales privados, y se transformo vía acumulación financiera en la palanca del capital concentrado”, dijo y completó: “el déficit del Estado que tiene en su origen la deuda, y no al revés como pretenden instalar”.
El dirigente también denunció que la deuda -no solo la de Macri- es “ilegítima y odiosa”, y que desde los ‘70 “se instituyó como nueva forma de insertar al país en el escenario internacional y como estrategia de dominación”.
Claudia Bellingeri, directora del Programa Justicia por Crímenes de Lesa Humanidad de la CPM, habló por su parte de la complicidad judicial, no solo durante la dictadura sino también en democracia.
“La Justicia en Argentina es un largo proceso de construcción colectiva, de los organismos de Derechos Humanos y de la movilización popular, en el que los jueces son una pieza menor”.
En ese sentido, precisó que aún hoy hay 280 causas en instrucción, que esperan ser trabajadas. “Esto también muestra cómo interviene el poder judicial y por qué es necesario reformarlo”, remarcó.
“Algo que me queda claro -dijo en el cierre del panel Hugo “Cachorro” Godoy, Secretario General de ATE Nacional – es que los responsables de que el 50% de la población sea pobre son quienes instauraron la dictadura y quienes, en estas cuatro décadas de democracia, claudicaron una y otra vez”.
“Pero rascar en la Memoria no es solo para marcar a los enemigos que construyeron este presente que necesitamos revertir, sino también para recuperar historias de lucha. Y que hoy en esta casa de trabajadores podamos encontrarnos referentes de Drechos Humanos con compañeras y compañeros que sostienen los merenderos, los comedores, las cooperativas, y que no se resignan, me reafirma en la idea de que aunque tenemos estas cúpulas partidarias, empresariales, eclesiásticas, sindicales repudiables, tenemos un pueblo que nos abre siempre nuevas instancias para imaginar y hacer realidad un futuro mejor”, cerró Godoy.