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ATE y nuestras mujeres

Porque tenemos memoria, tenemos presente y nos proyectamos al futuro

por Alejandro Garzón

Secretario gremial del CDN

Cómo no recordar en un día como hoy, en el marco del día Internacional de la Mujer Trabajadora, que el  7 de junio de 1973, nuestra Asociación Trabajadores del Estado se convertiría en uno de los primeros sindicatos que en Argentina conformaron un Departamento de la Mujer dentro de su estructura orgánica.

Desde la seccional de la ATE porteña asomaba una joven trabajadora del Departamento de Capacitación del INDEC y afiliada a ATE, profesora de Ciencias de la Educación, atenta y preocupada por falencias que atravesaban las mujeres en su sector al momento de convertirse en madres, y durante los meses inmediatos de tener que hacerse cargo de sus bebés.

La seccional Buenos Aires por aquellos tiempos atravesaba por una situación interna, por lo que la preocupación social de aquella afiliada militante fue atendida desde el Consejo Nacional, por el Compañero Luís Daldini, surgido una década atrás también del ámbito porteño, responsable del área interior, solidario y de mirada estratégica, quien además venía siendo un dinámico dirigente de la Central Latinoamericana de Trabajadores del Estado.

La falta de una ley por maternidad, la necesidad de guarderías, los derechos de la mujer trabajadora en general, eran cuestiones que para Maria Eva tenían que ser debatidas en el seno de la organización, ámbito del cual debían surgir propuestas reivindicaciones superadoras.

Para aquella docente, de origen inmigrante esloveno, llegada a la Argentina de pequeña, abrazada por sus padres y el peronismo, su propuesta era la creación del Departamento de la Mujer de ATE.

La creación de jardines maternales en la dependencia donde Zarka prestaba servicios, venía siendo uno de sus reclamos desde comienzos de los años 70’. Ganada la democracia, con la vuelta del peronismo al gobierno, luego de la puerta forzadamente abierta para superar el retroceso impuesto, producto de los alzamientos populares protagonizados por las provincias rebeladas como el Cordobazo, Rosariazo, Tucumanazo, y en los que la dirigencia de ATE tuvieran un activo protagonismo para la dirigente había llegado la hora para que las mujeres estatales tuvieran un lugar institucional y exponencial de sus reivindicaciones pendientes en el interior del sindicato y también hacia dentro de la central obrera nacional.

Las madres del trabajo en dependencias públicas debían contar con un lugar donde poder dejar sus hijos en tiempos laborales, sin  desentenderse de los mismos y sin perder su trabajo. Debían crearse jardines maternales, y ello debía ser un reclamo institucional colectivo de mujeres y hombres  con conciencia social, y que debía ser contenido desde la planificación del propio Estado.

Maria Eva Zarka se había erigido en la vanguardia femenina desde nuestra organización, y el secretariado nacional se pondrá a la altura de las circunstancias dando vida al Departamento Nacional de la Mujer aquel 7 de junio, convirtiéndose en su directora. 

ATE y aquellas compañeras que acompañaron a María Eva en aquella acción que encontrará eco positivo y ejecutivo en el seno del gobierno nacional y popular, será un mojón anticipatorio al resonante discurso del Presidente Juan Domingo Perón, ante las Delegadas del Movimiento Nacional Justicialista, en el teatro General San Martín, convocando a la Mujer a una mayor participación.

Para ése momento, muchas de aquellas delegadas, ya habían participado de encuentros con María Eva, en los que la docente del INDEC les comunicara de los avances al respecto en ATE. En pocas organizaciones sindicales hasta aquél momento, las mujeres contaban con espacios concretos de la participación, más allá de existir desde hacía décadas la Rama Femenina del Movimiento Nacional Justicialista, y de la participación puntual de mujeres en el seno del Consejo Superior, como el caso de la compañera Marta Curone, delegada capitalina de ATE en el Congreso de la Nación, pero se trataba de un ámbito estrictamente partidario.

Ya conformada la Comisión Directiva, estando al frente. María Eva potenció su desafío por lograr que la mujer estatal pueda ejercer  la expresión de sus necesidades concretas en cada una de las diferentes rama, con el debido respaldo sindical, además promover cursos de capacitación de carácter permanente.

Aquel esfuerzo de nuestra compañera del INDEC  en su interrelación con compañeras de otros gremios, logró conformar el Departamento de la Mujer en el seno de la central obrera, de corta vigencia, debido a la burocratización machista de la conducción que optara por designar “a dedo” de los respectivos secretarios generales del secretariado nacional a sus delegadas, actitud que no contara con el beneplácito de las pioneras  portadoras de un espíritu participativo y democrático.

Tuvieron que pasar muchos años para que, con la recuperación de ATE tras las elecciones de noviembre de 1984, la idea del Departamento de la Mujer, hoy de Género igualdad y oportundades, volviera a resurgir con la figura de Genoveva “Beba” Gil, destacada militante de ATE, ANUSATE y también del INDEC.

Pero eso será motivo de otra historia de estatales. Cabe destacar, que el accionar de María Eva, como el de Marta Curone, y en el desarrollo de los cursos de capacitación que motorizara la compañera Betty Montes de Oca, fueron rescatados por la labor investigativa que el CDN,  desde hace décadas viene confiando en nuestro historiador Daniel Parcero, quien pudo entrevistar a las mencionadas ex dirigentes, y de cuyos encuentros surgiera la iniciativa del mencionado compañero por dar comienzo al libro “La ATE y sus mujeres”, de inminente aparición, y que refuerza nuestra convicción de que rescatar nuestra memoria, es reforzar la lucha de nuestro presente y proyectar coherentemente nuestro futuro.

Hoy, a manera de anticipo de la mencionada publicación, elegimos recordar a María Eva Zarka y a todas aquellas compañeras que fueron pioneras de la lucha de género.

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Por Daniel Godoy, Director
del IDEPSALUD ATEARGENTINA

La última notificación
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta ya casi 90.000 casos
totales de coronavirus en el planeta, y cerca de 3.000 fallecidos por el brote.

Si bien la gran mayoría
de casos (90%) se reportan en China, ya son 70 los países con casos confirmados
en los 5 continentes.

Casi 2.000 casos nuevos
se reportaron en el último día, por lo que el cuadro ya es desactualizado.

Casi 15 millones de
personas que se trasladan por día sólo por avión, generan un tráfico humano que
ha diseminado el virus en forma acelerada.

La epidemia sanitaria
convive con una verdadera epidemia informativa, donde desde el complejo médico
industrial farmacéutico, el bioterrorismo y las condiciones ambientales en los
mercados callejeros de comercio ilegal de animales en Wuhan, forman parte de la
gama de explicaciones que se han formulado.

Frente a este vértigo
epidémico, los dispositivos y métodos ensayados nos reportan a las películas de
ciencia ficción, con encierros compulsivos, violencias de todo tipo,
militarización extrema, inteligencia artificial y cruentas brigadas estatales y
para estatales que “detectan” y aíslan a las personas con síntomas.

Nuevos algoritmos
compuestos por dispositivos informáticos-militar-sanitarios, reemplazan a los
viejos protocolos aplicables a enfermedades infectocontagiosas… algoritmos de
control social aplicables a otros supuestos de crisis.

Mientras tanto, Dengue,
Sarampión y muertes evitables por falta de comida y acceso a los servicios,
componen el cuadro epidemiológico “argento”. Asimetrías estructurales y
des-ciudadanizaciones sociales y étnicas crónicas, son agravadas para con el
caso de nuestras poblaciones originarias, por la disputa de las tierras y la
extranjerización de la renta.

La epidemiologia del
siglo XXI nos impone nuevos marcos explicativos al proceso salud/enfermedad
vinculados a nuevas tramas de dominación, y por lo tanto nuevas formas de
interpretación/acción a lxs actorxs del sanitarismo popular.

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Por Julio Fuentes, Presidente de la Confederación
Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales y Secretario de
Relaciones Institucionales de la Central de Trabajadores de la Argentina
Autónoma

Sin lugar a dudas, a 53 años de la fundación de CLATE, el
mérito más importante de los compañeros y compañeras dirigentes que han
conducido las diferentes organizaciones que forman parte nuestra confederación,
ha sido el de mantenernos unidos y lograr cumplir 53 años de una organización
prohibida, que desafió la lógica de la política internacional.

La política internacional que tiene que soportar nuestra
América Latina y Caribe, ha estado reglada por las decisiones prepotentes de
los imperios, no sólo en el proceso histórico de las colonias, sino también a
partir de las independencias se ha generado una fuerte presión sobre nuestros
países.

La aparecida potencia de Estados Unidos con la doctrina
Monroe, desde 1823 hasta el día de hoy, ha puesto en escena esta idea de
América Latina y el Caribe como propiedad de los Estados Unidos, y su política
internacional en ese sentido: el corolario Roosevelt o la ley del garrote, han
sido instrumentos de este país para someter a nuestra región. Luego han ido a
partes más blandas, con esta idea de “panamericanismo” planteando la idea de la
solidaridad y colaboración de los pueblos de América, algo completamente falso
ya que sigue siendo una expresión de la misma doctrina que ve a nuestra región
como su “patio trasero”.

Julio Fuentes en Santiago de Chile este 25 de febrero en el
homenaje a Tucapel Jiménez, líder histórico de la ANEF asesinado

En medio de esa realidad, de un imperio que no nos permite
desarrollarnos y de sus aliados que hacen exactamente lo mismo, el sindicalismo
se vio parado en esa misma lógica. El Panamericanismo plantea que en el modelo
sindical, los espacios de unidad sindical tienen que ser americanos, y cuando
los Latinoamericanos y Caribeños hacemos alguna expresión propia, resurgen los
países de Europa a plantear que no somos americanos sino “latinoamericanos” con
esa visión de lo “iberoamericano” donde las viejas potencias buscan monitorear
y tutorear cualquier modelo de desarrollo autónomo.

En el sindicalismo ha sido difícil constituir una central
que unifique a las y los trabajadores de América Latina y Caribe. Si bien
existió una experiencia durante la década del 50, que fue la de la Agrupación
de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalizados (ATLAS), la cual sostuvo sus
actividades hacia la década del 60, el problema de constituir este tipo de
espacios no es un problema geográfico, es un problema de historia, de modelos
económicos y sociales que desde las épocas coloniales nos han impuesto, ese
modelo colonial que nos prohíbe juntarnos a no ser que estemos monitoreados por
las grandes potencias como si no tuviéramos derecho a juntarnos y pensar entre
nosotros mismos.

Esta situación también ocurre a nivel gubernamental: La
CELAC es el primera institución desde la declaración de nuestras independencias
que nuclea a los gobiernos de América Latina y el Caribe que no cuenta con
participación de los Estados Unidos, Canadá u otra potencia.

En este marco, la virtud tremenda de CLATE fue mantenerse
con vida durante estos 53 años, sabiendo que durante ese periodo hubo cientos
de intentos de asimilar a esta CLATE, bajo el título de la unidad del sector,
donde se intentó que nuestra confederación terminará integrada dentro de otras
centrales a nivel América o a escala global. Haber mantenido esto, es haber
mantenido el principio de autonomía de América Latina y el Caribe, lo cual
implica mantener el fuego y la llamara de lo que algún día será la unidad de
toda la clase trabajadora en América Latina y el Caribe.

En estos 53 años, bajo la responsabilidad de la Presidencia
de nuestra CLATE, quiero rendir homenaje a cada uno de los compañeros y
compañeras, desde Luis Iguini, Carlos Custer, Tucapel Jiménez, entre otros que
fueron aquellos quienes dieron el puntapié inicial. A cada uno de los compañeros
y compañeras que han sostenido las banderas de esta institución luchadora, de
cara no solo a los problemas del sector público sino también a nuestros
pueblos, una organización que se reafirma profundamente como antiimperialista,
anticapitalista y que, ha sabido mirarse hacia adentro, de ver los problemas y
definirse hoy como antipatriarcal, ecologista, pluralista y reconociendo las
diversidades que hay dentro de nuestra clase y dentro del sector público.

Larga vida para la CLATE, y que siga manteniendo esa llama
porque llegará el momento en que los trabajadores, no solo del sector público,
tendremos instrumentos que sirvan para apoyar la lucha de la independencia de
nuestros pueblos, convencidos de que no hay liberación social sin liberación
nacional».

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Por Alejandro Garzón, Secretario Gremial de ATE Nacional

Como organización sindical, en los momentos en que los
gobiernos han arremetido con políticas de ajuste contra el pueblo y los
trabajadores y trabajadoras, hemos tenido la capacidad política y organizativa
de defender nuestros derechos y los del pueblo. A veces hemos ganado y otras
perdido, pero nunca nos hemos rendido. Es innegable que nosotrxs hemos sido
blanco de esas políticas de ajuste, pero también, y por esta razón, hemos sido
protagonistas a la hora de resistir y construir un Estado al servicio de las
mayorías populares. Desde nuestro lugar, no intentamos acá hacer un análisis de
cada etapa política desde que fuimos nación o desde que fuimos patria, pero sí
creemos que en los trabajadores y trabajadoras del Estado hay reservas
suficientes como para enfrentar los desafíos de este tiempo y dar respuestas a
las demandas de nuestra patria.

Durante estos últimos cuatro años de neoliberalismo,
despidos, persecución, desprecio y destrucción de todo lo bueno que brindamos
los trabajadores y trabajadoras del Estado a la ciudadanía, es comprensible que
algunos compañeros hayan bajado los brazos. Como dirigente nacional, tuve la
suerte de poder acercarme a cada provincia, cada sector, y conocer de cerca la
realidad y las condiciones precarias en que desempeñan sus tareas lxs trabajadorxs
nacionales, provinciales y municipales del país. Por eso estoy convencido de
que nuestros compañeros y compañeras pueden ser el eslabón principal para
garantizar a nuestro pueblo sus derechos, si es que al frente hay un gobierno
impulsor, dispuesto a invertir en políticas públicas que generen equidad,
acceso e inclusión. En definitiva, un estado activo, presente y democrático.
Sólo con un Estado garante de derechos, dejaremos atrás el sinfín de
descalificaciones como ñoquis, grasa militante o que simplemente somos gasto
público.

Este momento histórico en nuestro país y el continente nos
demanda protagonismo, organización y unidad de la clase trabajadora, contra el
marketing de las salidas individuales. Como trabajadorxs, necesitamos recuperar
la confianza entre nosotrxs y sentirnos parte de este tiempo revolucionario,
porque como dijo Fidel: “Revolución es sentido del momento histórico; es
cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser
tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros
mismos y con nuestros propios esfuerzos”. Entonces parte de este concepto es lo
que tiene que movilizarnos como trabajadores y trabajadoras del Estado y poner
de nosotros mismos para cambiar todo lo que debe ser cambiado. Sintiéndonos
orgullosos de ser estatales porque ser estatales es sinónimo de patria y
soberanía, porque donde exista una ciudad, un pueblo, una comisión de fomento o
un paraje, ahí hay un/a trabajador/a del estado.

Fuente: Página/12

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Por Daniel “El Cholo” Parcero, de “la
última barra de la esquina” de Primera Junta y 20 de setiembre, la esquina de
“la casucha” de De Robles

Estuve en mi ciudad natal, Mar del Plata
avanzando sobre la etapa final de mi libro escrito junto a la compañera Alicia
Reyley, referido a la historia fundacional de la seccional de la ATE local,
hasta el momento en que sus autoridades dieran vida a la CGT Regional
-1932-1947.

Una ardua tarea revisionista, buscando
raíces a flor de las arenas, y descendientes directos sobre las olas y el
viento. Pude encontrar sobrinas de Juan Kursar, el fundador, quien a su vez
fuera el responsable de alquilar el primer local, nada menos que a una cuadra
del departamento en que viviera mi madre hasta su deceso. Aquel ex “boliche de
chapa” recordado por viejos  vecinos, y
que luego fuera la primera sede,  hoy
convertido en prestigiosa pizzería y cervecería, donde tantas veces he ido a
comprar exquisitas pizzas para no llegar con la manos vacías a ver a mi madre y
hermana menor.

Pero la mayor sorpresa y emoción fue dar
con Susy de Robles de Lecler. Hija de quien fuera sucesor de Kursar, con sus
brillantes 83 años, de quien pude saber que fueran mis vecinos de a media
cuadra de las casa de mis padres en mi adolescencia.

Una esquina que me estaba vedado transitar
y más, cualquier acercamiento con quienes habitaban “ésas casuchas de madera en
la esquina de los caballos” y las precarias viviendas aledañas. Cumplí con la
retórica familiar hasta que desbordó mi rebeldía setentista, y pude trabar
amistad con algunos amiguitos que fuimos parte de la “última barra de la
esquina” (1976). Pero nunca me relacioné a los De Robles, hasta la semana
pasada que ubiqué -110 mediante y golpeando puertas- a Susana.

Nos encontramos en la pizzería de su amiga,
en la tradicional “La Marcianita”, lugar en el que en mi infancia disfruté
exquisitas porciones los sábados, a la salida de funciones nocturnas de cine en
compañía de mis padres –pelis de Sandro, Palito Ortega, Tarzan, James Bond
(cuando en “La Feliz” aún no había tele).

Esta visita a mi ciudad, fue un ir y venir
con reencuentros de vivencias que relacionaron mi pasado a mi presente, como
dicen muchos compañeras y compañeros: de “historiador de ATE”. Cosas de la
vida. No sabía por entonces lo que era un sindicato. Sí, que mi segundo hogar
debía ser la escuela, como me señalaban con debida razón en casa, aunque para
estos tiempos asistía a disgusto a un “hogar privado” –Instituto Don Orione-,
del que también me rebelé. Y en poco tiempo ya trabajando, descubrí el nuevo
segundo hogar: la casa de los trabajadores, que sigue siéndolo.

Y es así que pasaron los años alineado en
la vereda de los más, como los De Robles.

Estando varias horas con Susy escuché
atentamente su historia de vida y compromiso. Un orgullo emocionante. Había
estado ahí a metros de la casa de un no menos brillante dirigente de los
trabajadores del Estado.

Gracias ATE por ésta inmensa
responsabilidad de poder compartir la recuperación de ésta memoria que les
pertenece.
 

¿Quien
era Esteban De Robles?

En oportunidad de una renovación parcial de
autoridades a dos años de la creación de la seccional, 1934, ascendería en
escala de representación por decisión de sus compañeros Esteban De Robles,
empleado técnico contable de Obras Sanitarias de la Nación con sede en la
denominada Plaza del Agua – Guemes y Gral Roca, en la loma marplatense
(instalaciones hoy en franco abandono)-. Nacido en Mar del Plata en 1900, a los
18 años había hecho su ingreso a la repartición desempeñándose en
la  emblemática Torre Tanque,  ubicada en Falucho y Mendoza – en el punto más
alto de la Loma de Stella Maris- y que constituía ya entonces un centro
neurálgico en la prestación del servicio de agua en Mar del Plata.
Por la época funcionaba en precarias condiciones de prestación del servicio.  La Torre 
-aún en pié- cuenta con una altura de 88 metros, tenía una capacidad de
500 000 litros de agua potable, aunque
la cantidad de los depósitos de reserva al pie de la torre contenían
13 000 000 de litros. Pero no estaba en condiciones abastecer a la
creciente ciudad.
Recién
pudo ser reacondicionada gracias a un llamado a concurso de ante-proyectos
en 1943 proyectado
a favor de satisfacer las necesidades de agua de la creciente población.

Esteban, en ejercicio de su tarea sufrirá la pérdida
de un ojo como consecuencia del desprendimiento de una esquirla y la falta de
una correcta atención oftalmológica.  Con
el tiempo  será trasladado a cumplir
tareas al pozo de agua que funcionaba debajo de la pedana del Torreón del Monje
.

No era solo el trabajo en Obras Sanitarias,
y su compromiso de clase -que lo llevara a participar inicialmente en la
construcción de la seccional, y dados sus conocimientos profesionales, a desempeñarse
como tesorero- eran tareas que ocupaba su tiempo.  Esteban para éstos tiempos con 35 años de
edad, casado y con
cuatro hijos (su hija Susy con dos años de edad), se
había
mudado a un terreno recién adquirido en la
esquina de Primera Junta y 20 de setiembre del Barrio Don Orione, trasladando  a pulmón desde el domicilio paterno ubicado a
unas cuadras del lugar, su casilla de madera a rueditas de fabricación
francesa, sus dos petisos: Gardelito y Muñeca, y un “pacato” mateo de dos
ruedas -carruaje a caballo-. Esteban, en su tiempo libre y como una forma extra
de sostén familiar, sabía trasladarse a Plaza Mitre o la Costa, poniendo en
alquiler aquella movilidad para el disfrute de niños y turistas.

Es más, recuerda su hija, Susy viuda de Lecler
–reconocido periodista radial-, haber visto las crónicas periodísticas
marplatenses que registraran fotografías
donde aparece su padre trasportando al
Presidente Marcelo T de Alvear en su visita de 1927, cuando el mandatario llega
al balneario para habitar su residencia veraniega de "Villa Regina", ubicaba
en la esquina de Aristóbulo del Valle 3899, e Infanta Isabel (actualmente
Formosa), concebida por Alula Baldassarini. El nombre elegido para el ampuloso
palacio vacacional era en honor a su esposa, Regina Pacini, de nacionalidad
portuguesa

A los 27
años, ya siendo empleado de Obras Sanitarias, y tres años antes que existiera
la seccional de la ATE, el servicio de paseo costero ofrecido por el flaco De
Robles, había centrado la atención del Presidente en una de sus caminatas por
la Rambla.

Cabe
destacar que, a la fecha, descendientes de vecinos linderos a la mencionada
esquina del citado Barrio Don Orione, aún recuerdan la morada de los De Robles,
cuando siendo adolescentes, algún que otro domingo temprano,  pudieron gozar de un paseo de manzana en
mateo sin costo alguno.

En 1952,
Susy, la hija menor de había contraído matrimonio con Lecler, el periodista
radial local, y proyectaban una luna de miel. De Robles se inmiscuirá en el
asunto aconsejando su veinteañera hija:
Andá a ver al Gallego García a la ATE de parte mía y que te dé una mano”.

Susana se apersonó ante el titular de la ATE, y primer secretario general
electo de la CGT Regional, quien ante la inquietud expresada, de inmediato  confirmó la entrega de uno de los planes que,
a los fines expuestos otorgaba la Fundación Eva Perón, chicana mediante: “Aunque no le guste a Perón, tendrás tu luna
de miel”.

El  ex dirigente de la ATE, habiendo sido en su
último tramo de vida activa jefe sección, y tuviera un acercamiento nunca
formalizado con el peronismo local –aunque en su casa recuerda su hija un
destacado afiche de Eva Perón que posaba en una de las paredes, había llegado a
tener un trato coloquial con el Intendente Teodoro Bronzini, con quien, durante
el ejercicio de sus funciones sindicales se comunicara sin intermediaciones, ya
sea para trasmitirle problemáticas gremiales como cuestiones barriales y otros
menesteres.

Esteban
se jubila en 1960, y será un asiduo concurrente del Club de Obras Sanitarias
donde junto a ex compañeros de tareas y activos afiliados, pasaba las tardes en
partidas de truco hasta ser afectado por una nueva complicación visual al
perder su otro ojo quedando ciego.

 

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A 30 años de la Convención sobre los Derechos del Niñx
(CDN), ratificada por nuestro país en el año 1990, con rango constitucional a
través de la reforma de 1994 y con obligaciones reales y concretas, urge
construir otra relación del Estado con la niñez, adolescencia y juventud.

Pese a haber sido el acuerdo de derechos humanos más
ratificado de la historia por los Estados -menos Estados Unidos-, 30 años
después de reconocer los derechos de la niñez y con el establecimiento de
principios básicos e incluso con la ruptura de ciertas prácticas y concepciones,
continuamos denunciando cómo cada día millones de niñxs y adolescentes son
empujadxs a la pobreza e indigencia, explotación y violencias.

Frente la ofensiva neoliberal, la niñez y adolescencia es
quien más sufre el impacto de las crisis y los problemas del mundo, por lo cual
seguimos luchando y problematizando por fuera y dentro de los Estados
-nacional, provinciales y municipales- ante la inmensa deuda que el  Estado tiene para con la niñez y su desprotección,
ante un proceso agudo de vaciamiento institucional y desfinanciamiento, donde
se ha profundizado una política de criminalización y estigmatización que tienen
como blanco a la niñez pobre.

Entendemos que la voluntad y la determinación políticas
tienen el poder de mejorar las condiciones estructurales de vida de lxs niñxs.
No es posible dejar de lado la cruda realidad en que se desarrollan y crecen
millones de niñxs, adolescentes y jóvenes en nuestro país. Según UNICEF, en los
últimos 30 años la Argentina no ha disminuido el nivel de 30% de pobreza en
niñxs y adolescentes, siendo alarmante que en la actualidad ese porcentaje
ascendió a 50,4%, alcanzado a más de la mitad de niñxs y adolescentes.

Las conmemoraciones son momentos de balance, momentos en los
que analizamos colectivamente avances y retrocesos, errores y aciertos, deudas
pendientes y desafíos. En tiempos tan difíciles, de avance de sectores
antidemocráticos en la región, como organización ratificamos nuestro compromiso
en éste día, en seguir encontrándonos, porque nos sabemos junto con las
organizaciones hermanas con ideas, convicciones, con fuerza y en lucha para
poner a la #NiñezEnAgenda y seguir avanzando en mayor unidad para la construcción
de una agenda política que realmente asegure y proteja los derechos de la niñez
y nuestra democracia.

María José Cano, integrante de la conducción nacional de ATE- Foro por los Derechos de la
Niñez, ex Presidenta del Colegio de Trabajadores Sociales de la Provincia de
Buenos Aires.

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Por Rodolfo "Rody" Aguiar
Secretario General Adjunto de ATE Nacional
Nuestro Bolsonaro aspiracional frustrado sigue insistiendo con el discurso de racismos y xenofobia. Esta semana, tildando de "imbécil" el intento de anular el decreto macrista que expulsa extranjeros que cometen delitos en nuestro país.
La bolsonarización de sus declaraciones ya rozan la decadencia. Imbecilidad no es derogar decretos racistas y xenófobos de la gestion macrista que tanto daño nos hizo como país, imbecilidad es sostener un discurso que atrasa.
 
Durante el gobierno de Mauricio Macri existió un rebrote de racismo, xenofobia y discriminación. El derecho a la humanidad independientemente de la nacionalidad debe ser respetado.
 
Alguien debería avisarle al ex senador y ex candidato a vicepresidente, que el odio y xenofobia no tienen el efecto que él quisiera. Parece que con el mensaje de las urnas no le fue suficiente.
Hoy transitamos un sendero de recuperación de derechos. Y en ese camino las y los estatales somos actores centrales, ya que cotidianamente estamos para garantizar los derechos de las y los migrantes.
Desde esa perspectiva es que esta semana nos reunimos con la Red Nacional de Líderes Migrantes, en la que avanzamos para generar un convenio para elaborar un protocolo que permita una correcta aplicación de la Ley de Migraciones.
 
Cabe destacar que Miguel Pichetto ya fue denunciado por las flamantes autoridades del INADI, en relación a nuevas declaraciones discriminatorias contra pobres y extranjeros.
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Los cauces de Héctor Quagliaro

Por Raúl Daz*

Escribir sobre “el Colorado” Quagliaro,
querido compañero y consejero, es evocar diez años después de aquel triste 25
de enero del 2010, un sinfín de anécdotas del ATE Rosario que él tanto amó en
su innegociable idilio con la organización que supo forjar y conducir. 

Conocí a Quagliaro a mediados del año 2001,
en circunstancias difíciles para nuestro pueblo y para nuestra situación
laboral en particular. Y cada vez que nos encontrábamos escuchábamos sus
consejos que se entrelazaban con su recorrido político gremial y -a medida que
entrábamos en confianza- con el mundo interior de la ATE.

Así fue que terminamos varios años más
tarde integrando la lista Verde para la Seccional Rosario que llevaba como
Secretario General a Jorge Acedo, donde tuve el honor de ser el Secretario de
Prensa. Por esos años, su gran preocupación era que no nos arrebataran el
gremio, que los negocios no ganen en ATE y que no se fagocite la rica historia
que supo sembrar Alberto Belloni en el Ministerio de Obras Públicas.
Resumiendo, que el Menemismo no se quedara con esta ATE que supimos
construir. 

Evocar a Héctor es traer al inventor de
cauces que navegó por un largo río de vidas sindicales, al de las citas de
Jauretche, a uno de los referentes de la Resistencia peronista y de la CGT de
los Argentinos, al protagonista de los Rosariazos, al cesanteado por la
Dictadura militar, al expulsado de su gremio por los que habían colaborado con
los militares. 

Es recordar al que trascendió el barrio
Belgrano para viajar por Latinoamérica y el mundo con la  CLATT, con la Central Sindical Mundial, con
ATE y la CLATE. El que visitó al General Perón en la mítica quinta de Puerta de
Hierro.

Es añorar al creador de ANUSATE en 1977 y
al Pater Noster de Víctor De Gennaro y Germán Abdala para recuperar ATE en
1984. 

Al perseverante que saltó a la política
como candidato a diputado nacional, al gestor de la unidad de los trabajadores
dentro y fuera de la ATE, al que balbuceó la CTA en el Grito de Burzaco en el
91 y que jamás dejó de militar, hasta el último suspiro, en su querida
seccional. 

A diez años de su partida,  sus anécdotas -magistralmente contadas en
innumerables viajes por el país, en incontables reuniones, en mateadas
inolvidables- nos siguen transportando a esos días, a esas vivencias, a esas
experiencias de vida que nos daban el ejemplo, que nos abrían la cabeza, que
nos mostraban el camino.

Porque así reconstruía su vida de lucha,
sus sueños, sus construcciones políticas en el Peronismo, en ATE, en la CGT
primero y en la  CTA después;  su resistencia a las dictaduras, a las
burocracias, a los sindicalistas empresarios, a las entregas, a las traiciones.

Es recordar también al autodidacta de
prodigiosa memoria que encontró en el Pensamiento Nacional su lugar para
realizarse integralmente, al lanzador de frases que marcan aún hoy nuestro
camino como aquel “Estamos abriendo un cauce para que lo transiten miles de
compañeros que aún no conocemos….” del 10 de diciembre de 1977 en la Casa
Nazaret, donde se fundó la Verde ANUSATE. O esa otra que decía que “para
cambiar hay que arriesgar” y nos alentaba a encarar la construcción de un nuevo
modelo sindical como la CTA.

Por todo eso, este 25 de enero, evocar al
“Colorado” Héctor Quagliaro es destacar lo mejor de nuestra historia, su
reflejo en las generaciones actuales y sus apuestas al futuro que todos
soñamos.

*Trabajador de PAMI (ATE rosario) y
Secretario Gremial de la CTA-A regional Rosario.

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Se termina la aventura de la derecha
boliviana

Por Alejandro Garzón*

Las masivas movilizaciones en Bolivia en
defensa de la democracia y el impactante acto en Buenos Aires a raíz de un
nuevo aniversario del Estado Plurinacional de Bolivia realizado en el Club
Deportivo Español, confirman la victoria del MAS en las próximas elecciones.

Claramente, se dan todas las condiciones
para poner fin a la aventura de la derecha boliviana y sus padrinos imperiales:
la impresentable Añez y sus tristes cómplices son incapaces de generar un
proyecto alternativo y, como contrapartida, pese a los Mesa, Camacho, la OEA y
el servil Almagro, el Departamento de Estado, las FF.AA, la policía y las
bandas paramilitares, los medios de comunicación y las multinacionales del
extractivismo del gas y litio; el pueblo boliviano resiste y no acepta volver a
ser esclavo.

El contexto internacional también es
favorable y la dictadura nunca pudo generar amigos y las alianzas son todas
vergonzantes. En cambio, el contexto regional estimula la solidaridad y
refuerza lazos con la causa democrática boliviana. ¿Cómo no ver en Evo a la
encarnación de los sueños de libertad de un pueblo que lleva 500 años de
anhelo?

Quizás esa sea también una oportunidad para
mirarnos, de ver hacia adentro, y buscar dar cauce a las nuevas posibilidades
que se abren en la región a partir del nuevo mapa político. Mirar la
experiencia de los pueblos hermanos, su resistencia, sus aciertos y errores,
para construir fraternidad y proyectos políticos estratégicos. Es decir,
consolidar nuestras experiencias particulares en políticas de los pueblos, con
una agenda común en pos de más democracia en América. Esto es, con nuestras
particularidades, vernos y pensarnos con el de al lado de la frontera
para  trabajar en una integración superadora de las buenas experiencias
regionales, donde quizás la más reciente fue la de Nestor, Lula y Chávez.

El pueblo boliviano refundó su país, se
reconoció así mismo como protagonista y llevó adelante políticas sociales y de
explotación de recursos en beneficio de las mayorías. Lograron deshacerse del
FMI y esa valiente ruptura les abrió un camino de gran prosperidad. La pandilla
que se adueñó del Gobierno vino a terminar con eso. ¿Podrá? Ayer vimos que hay
condiciones para derrotarlos y es nuestro deber ahora defender la victoria del
MAS en las elecciones.

*Secretario Gremial del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Trabajadores del Estado, Secretario de Interior de la CTA-A Santa Cruz

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Opinión

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Se fue Clotilde de
Ragone

Al saber de la noticia sentí una gran pena, y me vino a la
memoria aquello de “mujeres son las nuestras, las de afuera pura cuenta”.
Recuerdo con orgullo haber sido de la generación sesen/setentista que cantaba
con fervor en las calles aquella consigna.

Quien fue Clotilde

A los 98 años de edad y con la trunca esperanza de haber
podido abrazar los restos de su marido desaparecido, se fue, Clotilde Suarez,
una ejemplar ciudadana salteña, esposa del no menos ejemplar ex Gobernador de
la Provincia de Salta Miguel Ragone, discípulo del brillante primer Gobernador
obrero y enfermero de ATE, Carlos Xamena.

En tiempos en que daba comienzo el ascenso sindical y
político del enfermero de General Güemes, fundador de la Seccional de la ATE,
Clotilde se conocería con Miguel en una amistad que derivará en el matrimonio
de ambos, sin pensar que las vidas de ambas familias se entrecruzarían en el
quehacer del movimiento nacional surgente, marcados por la impronta de Perón y
Ramón Carrillo. Se casaron en 1949 en Buenos Aires, donde ambos terminaron sus
estudios y, con Ragone recién recibido de médico, retornaron a la provincia
natal al año siguiente.

En 1955 Miguel resulta cesanteado por la Revolución
Libertadora y el matrimonio Ragone, junto a sus hijos, se muda al garaje de la
casa de una hermana, hasta poder contar con una propiedad donde levanta su
consultorio y producto de su trabajo profesional anexa la vivienda donde
Clotilde vivió hasta a la fecha, luego de haber sido Primera Dama salteña en
1973 y sufrir la desaparición forzada de su esposo Gobernador el 11 de marzo de
1976, víctima de un secuestro al salir de su casa rumbo al Hospital San
Bernardo, planificado por los comandos militares y policiales al mando del
genocida Luciano Menéndez.

Clotilde permanecerá aferrada protectoramente a su frondosa
herencia –4 hijos, 14 nietos y 13 bisnietos-, sin dejar de pensar en el
reencuentro de seguro celestial con Miguel, amén de las complicidades y el
silencio conniventes entre las oligarquías vernáculas, la politiquería de los hacendados,
las sotanas endiabladas y los servicios de inteligencia.

Solo se me ocurre decirle, a ésa madre militante de familia,
en su viaje a la eternidad: “Gracias compañera por su ejemplo de vida y fuerte
abrazo a Miguel, a Carlos Xamena y su esposa Laura Blanca Fernández. Hay
quienes no olvidamos y por quienes seguiremos reclamando Verdad, Juicio y
Castigo a los culpables”.

Por Daniel Parcero, escritor revisionista del Departamento
de Cultura de ATE Nacional