Alertados de
la situación por varios vecinos, desde la Agencia de Noticias ATE Misiones
junto a Revista Superficie, se abordó una recorrida por distintos barrios de
Concepción de la Sierra y Santa María, donde se constató con testimonios y
documentación, un importante cúmulo de casos que dan cuenta del comportamiento
policial en la zona, impropio de un Estado democrático y más cercano a
prácticas características de las dictaduras militares. Además, se entrevistó al
intendente de Concepción de la Sierra, Carlos Pernigotti, quien indicó no estar
al tanto de las denuncias.
Detenciones arbitrarias y
golpizas
Episodios
recientes y otros ocurridos meses atrás reflejan un modus operandi que
tiene la policía de Concepción de la Sierra cuando se dan eventos sociales
masivos. Uno de ellos tuvo lugar el pasado 9 de Julio cuando se desarrollaba
una celebración por el Día de la Independencia en el club Ucraniano. En esa
ocasión, y según varios testigos consultados, sin que mediara motivo
alguno, efectivos policiales retiraron del salón, redujeron, golpearon y
detuvieron al conocido “placero” del pueblo, un hombre apodado “Tikuna”,
afectado por una leve discapacidad. “Estaba en la fiesta sin hacer nada, todos
me conocen aquí, la policía me sacó a los golpes y me metieron preso sin razón”
explicó Tikuna.
Esa noche,
el vecino Juan Carlos Do Santos, quien integra la Comisión Directiva de
la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Seccional Zona Sur, fue testigo
del hecho e intentó registrarlo. Por ello Dos Santos también fue golpeado y
detenido. “Me metieron la mano en el bolsillo para sacarme el celular, y luego
me faltó todo el dinero de la recaudación. Ahí me detienen y me trasladan al
hospital y a la comisaría hasta el domingo” relató Dos Santos, quien a partir
de este episodio emprendió una cruzada para dar visibilidad a la gran cantidad
de casos de abusos policiales que se vienen dando en el pueblo en los últimos
meses.
Una
situación similar se vivió el pasado 13 de agosto, también en el Club
Ucraniano. Según relataron testigos directos del episodio bajo absoluta reserva
de identidad, todo comenzó cuando “la policía entró al salón y avanzó contra un
muchacho que lo único que estaba haciendo era bailar. No estaba haciendo anda
malo, se trata de un muchacho de origen colombiano que está hace poco en el
pueblo, todos vimos como se lo llevaron del cuello, lo tiraron al piso, lo
esposaron y se lo llevaron detenido sin que mediase ningún incidente de por
medio”.
Menores y jóvenes en la mira
Situado en
adyacencias al cementerio municipal, el barrio Esperanza es uno de los más
humildes en cuanto a su infraestructura y uno de los más poblados de todo
Concepción. Aquí, las denuncias por abusos policiales proliferan en cada
cuadra, en la voz de vecinos que por temor, prefieren resguardar su identidad.
Uno de los casos reciente es el de un joven llamado David M. (16), quien se
encontraba en un local bailable del pueblo – Factoría- y a la salida fue
interceptado por efectivos policiales que lo acusaban de haber participado de
una riña. “A David le llevaron a la comisaría y le dieron una terrible paliza.
Le dejaron la cara toda con moretones pero lo peor es que le hicieron sangrar
la herida del apéndice que se había operado pocos días atrás” relató un
testigo.
Otro joven
del barrio que fue víctima de abusos policiales fue Víctor A (16), quien hace
cuatro meses se presentó en la comisaría a declarar por haber sido testigo de
un robo. Pero la “toma de declaración”, según narraron testigos, se hizo en un
yerbal de la zona, donde “le dieron una golpiza tan fuerte que le dejaron
secuelas; hoy tiene problemas en el riñón y no para de toser, fue una tortura
en el yerbal”.
Una vecina
del barrio contó que “hay casos en que a los chicos les amenazan con que se
vayan del pueblo, que no le quieren ver más. A un muchacho acá en la esquina,
cayó preso por estado de ebriedad, y por eso le cagaron tanto a palo y le
amenazaron que se vaya del pueblo. Por eso el muchacho se fue de Concepción porque
la policía le amenazaba cada vez que le veía”
“Esposado a una garrafa”
Carmen Legal
vive en el barrio 15 Viviendas y como madre le tocó sufrir dos situaciones de
detenciones y golpizas que involucraron a sus hijos. “En el verano, mi hijo y
un amigo volvían del balneario y se les había pinchado la moto, por lo que la
traían arrastrando. Pasó la policía y los acusó de haber robado la moto. Mi
hijo era menor, les detuvieron, les pegaron y le esposaron a una garrafa, algo
indignante. Encima no nos avisaron a los padres pese a que eran menores de
edad, la policía desde hace unos meses está muy ensañada con los jóvenes,
queremos que esto termine”.
El otro
episodio tuvo lugar en julio de este año. “Mi hijo había recibido el regalo de
una señora, una bolsa de mandioca de su charca, y cuando volvía con la bolsa la
policía lo interceptó, lo detuvo, le sopapearon, estuvo varios días detenido
hasta que la señora de la chacra se presentó y declaró que ella le había
obsequiado esas mandiocas. Además de la injusticia y la humillación, mi hijo
perdió su trabajo”.
Comisario y abogado
Un joven
relató que “los policías te sacan la moto, te inventan que estás
alcoholizado sin ninguna prueba, te detienen, te cagan a palo en esa comisaría
que es una mugre total, y después te recomiendan un abogado que es del estudio
jurídico del comisario. Muchos terminamos pagando 2000 o 3000 pesos al abogado
para poder salir libre y recuperar la moto”.
Sobre ello,
el representante de ATE, Juan Carlos Dos Santos, refirió que “llama mucho la atención
que este comisario sea abogado y tenga un estudio jurídico, y que él mismo
recomiende a muchas personas que pasan problemas con la policía o detenciones,
a qué abogado ver o consultar”.
Iglesias: “parece que estamos en
dictadura”
Los cultos
religiosos de Concepción de la Sierra también se expresan como víctimas de las
prácticas policiales anti democráticas que azotan la hasta entonces tranquila
vida pueblerina. Como nunca antes, las iglesias deben pedir permiso para
realizar asambleas y no pueden extenderse en sus reuniones más allá de las 21
horas. Recientemente, en pleno culto, la policía irrumpió y secuestró equipos
de audios e instrumentos musicales de la iglesia “Fuente de Vida” del barrio
Evita. “Llegó el comisario junto a otros efectivos y desarmaron la batería, los
equipos de música, sin exhibir ninguna orden de allanamiento y
secuestraron todo. Tuvimos que contratar a un abogado para recuperar todo lo
que se llevaron” explicaron desde la iglesia.
Claudino,
pastor de la iglesia “Jesucristo única esperanza”, relató que “por orden
policial no podemos hacer el culto más allá de las 21 horas, algo insólito.
Además están persiguiendo a los hermanos, les piden documentos, y el otro día
se llevaron detenido a un hermano que andaba con la Biblia en la calle sin
hacer nada. En más de 20 años nunca habíamos visto esto. Los hermanos tienen
miedo de la policía”.
Operativos irregulares y
violentos
Graciela
Rodriguez vive en la localidad de Santa María y trabaja en un secadero de la
zona. El pasado 18 de agosto le tocó vivir una situación de abuso policial
frente al a la sede del Correo en Concepción de la Sierra. “Fui a cobrar mi
salario en el Correo como todos los meses. En el auto, que está a mi nombre,
afuera, quedó mi marido. Estando yo dentro observo que al menos cinco policías
exhibiendo armas largas rodean el auto, hacen bajar a mi marido y revuelven
todo el auto. Me acerco y les pregunto el motivo y no dan razones, solo me
dicen que me calle o que voy a ir presa. No mostraron ninguna orden de nada y
después de revolver todo el auto se fueron sin pedir disculpas si quiera.
Quiero denunciar este abuso y maltrato de una policía que se está poniendo muy
brava contra los trabajadores”.
Fabiana
Suárez, del barrio 15 Viviendas, relató por su parte que “en julio de este año
la policía se metió en mi casa sin permiso, se llevaron la motocicleta de mi
hijo, mostrando armas y ninguna orden, y se lo llevaron detenido. Cuando se
comprobó que no había cometido ningún delito, le devolvieron la moto pero a
modo de castigo le obligaron a que se la lleve arrastrando y sin poder andar,
pese a que tenía casco y todo en regla”.
Otro testigo
anónimo confió: “en el barrio Don Toto hay una cantina donde me tocó presenciar
hace pocas semanas, un operativo propio de la dictadura, policías entrando a
los gritos, con armas, pidiendo documentos a todo el mundo. Eso no se vio nunca
en el pueblo”.
Reuniones sociales y familiares
solo con permiso
“La locura a
la que hemos llegado desde que está este comisario es que ya no podemos ni
juntarnos a escuchar música, hacer un cumpleaños o un asado en nuestra casa”
explica Juan Carlos Dos Santos. Al respecto, varios vecinos brindaron su
testimonio acerca de situaciones recientes. Desde el bario El Palomar, una
vecina contó que “estábamos celebrando mi cumpleaños, éramos poco y con música
moderada, ni siquiera eran las diez de la noche, bajó el patrullero y nos
obligaron a apagar todo. Nos dijeron que la próxima ve tenemos que pedir
permiso en la comisaría si queremos hacer fiesta”.
Peor fue el
caso de la familia Calisto, del barrio Esperanza, quienes denuncian que
el pasado 19 de julio, “nos encontrábamos en nuestra vivienda, escuchando
música, y en eso llegó la policía, bajaron con armas, patearon y derribaron una
pared, se llevaron equipo de música, DVD, cuchillos, películas, cosas nuestras
que hasta ahora no nos devolvieron”.
El 3 de
agosto, la misma familia tuvo una nueva “visita” de la policía. “Esa vez
llegaron y patearon todas las bebidas, entraron disparando tiros al aire,
tumbaron la mesa. Así se comportan. Y nos piden que pidamos permiso en la
comisaría para hacer una fiesta o cumpleaños o reunión”.
En el barrio
cuentan que “las motos de la policía circulan por el barrio a toda velocidad,
tratan a todos como delincuentes, quieren meter miedo, hasta tiros pegan al
aire”.
Violencia de género desatendida
Otro aspecto
que preocupa, es que pese a los reiterados casos de violencia de género, muchas
mujeres no encuentran eco a sus denuncias. En un pedido desesperado de ayuda,
Morelia Ezequiel (19), del barrio Esperanza, contó que “hace dos semanas mi
marido me golpeó y fui a denunciarlo, pero le encerraron un día ya ya está
libre, yo tengo miedo por las amenazas, necesito ayuda”. Mónica Flores (20) del
mismo barrio, relató que “me separé hace pocos días cansado de los golpes de mi
marido, pero cuando fui a la comisaría ni siquiera me quisieron tomar la
denuncia”.
Vecinos en alerta
Hasta aquí
apenas algunos de los testimonios y situaciones que dan cuenta de la gravedad
de los hechos que se vienen dando en Concepción de la Sierra. Ante ello, los
vecinos vienen juntando firmas para presentar en distintos ámbitos
institucionales e intentar ponerle un freno al autoritarismo que se vive. Juan
Carlos Dos Santos, reflejó que “estamos prácticamente en estado de sitio.
Desde que empecé a reunirme con los vecinos que padecieron como yo violencia
policial, hemos tenido amenazas, incluyendo la de mi hijo al cual un policía le
dijo que deje de publicar cosas de la policía en Facebook. Nos están
controlando y quieren hacernos callar. Esta situación no tiene nada que ver con
la democracia y ya la he denunciado personalmente en la Jefatura de Policía, se
lo hemos expresado al juez de Paz y éste al intendente y vamos a llegar a
todos los organismos necesarios para que se termine esto que estamos
padeciendo. Pedimos la destitución del comisario y las medidas necesarias para
garantizar el cumplimiento de Derechos Humanos en nuestra localidad”.
Pernigotti: “no tengo
conocimiento de abusos policiales”
Luego de
acopiar los testimonios y denuncias, desde Agencia de Noticias ATE Misiones y
Revista Superficie consultamos al respecto a Carlos Pernigotti,
intendente Concepción de la Sierra. “No tenemos conocimiento de estas
situaciones. La comisaría de Concepción está funcionando normalmente” señaló el
alcalde.
Consultado
acerca de si regía alguna ordenanza que obligase a los contribuyentes a pedir
permiso para hacer reuniones sociales, Pernigotti sostuvo que “les pedimos
simplemente que informen al municipio así coordinamos con la comisaría para
garantizar seguridad”.
Y en
relación al uso de un móvil de la Municipalidad para realizar tareas
policiales, el intendente sostuvo que “como la Policía cuenta con un solo
móvil, desde el municipio colaboramos con un móvil nuestro para los operativos
de tránsito”.
Pedido de protección
Desde la
Agencia de Noticias ATE Misiones y Revista Superficie, como hacedores de la
presente investigación, pedimos expresamente que se brinde protección a cada
una de las personas que decidieron aportar sus testimonios con nombre y
apellido en este informe y responsabilizamos a las autoridades competentes por
todo tipo de represalias que pueda darse a partir de la publicación de este
informe. Así mismo damos a conocer que el presente informe será puesto a
consideración del Ministerio de Derechos Humanos de la Provincia de Misiones y
otros organismos, instituciones, legisladores y organizaciones sociales.