Allí 1.170 congresales aprobaron la Memoria y Balance, y el documento político, que definió movilizar el 27 de abril al puerto de Ensenada por la soberanía, protagonizar la jornada nacional de lucha el 30 de abril, movilizar el 1 de mayo en el marco del día de las y los trabajadores, y sumarse al paro del 9 de mayo, para resistir el ajuste del gobierno nacional.