Trabajadores de la localidad misionera se declararon en estado de asamblea permanente, reclamando al jefe comunal un incremento salarial de 1500 pesos al básico, la recategorización del personal de acuerdo a un municipio de primera categoría, el suministro de indumentaria y calzados para el personal, y el cese de la persecución gremial por parte del intendente Rubén De Lima Natividade, quien según denuncian los trabajadores, presiona a los empleados para que no se afilien a ATE.