Para el ex Secretario de Salud de la ciudad de Rosario, Leonardo Caruana, que disertó en la jornada por la Nueva Estatalidad, organizada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), pese al impulso privatizador que guía al Gobierno nacional, “aún existe una gran infraestructura pública y por eso este sistema de salud argentino se sostiene por esa infraestructura pública y también por el compromiso de las y los trabajadores”.
Sostiene el médico que la política de este gobierno tiende a imitar la política de los 90, aplicada durante la presidencia de Carlos Menem. Por eso en el debate que se centralizó sobre el Eje ‘Sistema de salud de calidad’, aportó la experiencia atravesada por la Salud en su ciudad, Rosario expresando: “donde se planteaba la posibilidad de la autogestión y la privatización de los servicios de Salud, en la ciudad surge un movimiento colectivo de Salud Pública. El intendente radical de entonces (Horacio Usandizaga) renuncia y asume el socialismo que ya tiene en mente proyectos de Salud sustentados en las escuelas de salud pública de Latinoamérica. Así se crea el Instituto Lazarte, una maestría de salud pública con perspectiva de formación. Con el tiempo muchos de esos gestores y gestoras de Salud que aparecen en el país hicieron esa maestría de salud pública en la ciudad de Rosario”.

Caruana considera que el modelo de Salud debe ir hacia la integración del sistema nacional: “es necesario un sistema único, por supuesto con referencias y con experiencias, como es la experiencia brasilera, donde los roles municipales y provinciales, son claros, pero que también tienen a alguien que está por arriba, como decir sentado en la cabecera de la mesa”.
Hacia el fin la de su exposición Caruana informó cuál es su posición sobre el ente rector de Salud del que muchas veces se habla. En este punto afirmó que “no alcanza con ser un ente rector. Es el Estado quién tiene que regular, que vigilar las condiciones de que se aseguren las prácticas de derecho y el acceso al derecho universal de toda la población, y también de vigilar el sector privado. Por eso para mí son tres las palabras que deben guiarnos: colectivismo, estatismo y universalidad; y tras estas debe estar el Estado como regulador hacia la construcción de un sistema nacional integrado de Salud”.






