Laura Berardo es docente en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y Subsecretaria de Ambiente de ese municipio del conurbano bonaerense. Invitada al debate por la Nueva Estatalidad manifestó que “frente al presente que vivimos es necesario repensar el Estado. Hoy intentan naturalizar la dolarización, intentan naturalizar el endeudamiento, y la realidad es que eso es la construcción de un país esencialmente basado en la financiarización de la economía. Tenemos un Estado endeudador y extranjerizante de nuestros recursos naturales”.
Por ello Berardo remarca luego que “cuando hablamos de repensar el Estado hablamos claramente de un Estado nacional, popular, democrático, inclusivo, feminista, ambientalista, industrial, con desarrollo del mercado interno y desendeudado”.
También apunta que “la dolarización de la economía implicará la clausura definitiva de la inclusión social. Por eso es fundamental poner en debate la deuda, porque la prioridad tiene que ser el desarrollo de nuestro pueblo”.
El nuevo Estado que plantea la funcionaria lomense “debe llevarnos a discutir la importancia de la soberanía alimentaria y el tema de los cuidados. Nos quedó una ley pendiente en el Congreso de la Nación respecto a la ley de cuidados, que deberíamos volver a ponerse en debate, y también a los cuidados a través de los trabajos comunitarios. Tampoco queremos la baja de la edad de punibilidad y para ello necesitamos generar políticas de inclusión para las y los jóvenes, a través de la educación, la recreación y la cultura”.

Respecto a las políticas públicas que considera esencial restaurar para avanzar en la Nueva estatalidad pone en un lugar principal al trabajo. Berardo precisa que “tenemos unos niveles de desigualdad enormes. Más del 50% de la población argentina está cayendo bajo la línea de pobreza y los que ya se encontraban allí atraviesan una situación de mayor vulnerabilidad, aún mayor. La informalidad laboral también alcanza casi el 50% lo que genera más familias endeudadas. A eso debemos sumarle las cuestiones que tienen que ver con el consumo problemático, la reproducción de las violencias, a partir de la habilitación del narcotráfico. Las nuevas estructuras precisan de poner al mercado laboral en el centro del debate”.
“Otra realidad que nos abruma es la pérdida del poder adquisitivo” dijo antes de señalar que “el ingreso de los salarios cayó un 30%. Ante eso la gente se debe adaptarse y esto ya es alarmante empieza a naturalizarse el crecimiento de los niveles de desigualdad y el aumento de la pobreza”.
Por último Berardo expone que para pensar el Estado social también es necesario recuperar el Estado de Derecho: hoy tenemos altísimos niveles de persecución política, de represión, de no favorecer la institucionalidad y reprimir la movilización. Todo esto también nos habla de la necesidad de una reforma judicial, que ahora está pendiente, pero que hay que volverla a retomar en forma urgente”.






