El gobierno de la
provincia viene realizando un permanente fraude laboral con trabajadores que
por derecho deberían tener garantizada la estabilidad laboral en el Estado.
Esta situación se choca de frente con la normativa vigente en el ámbito del
trabajo.
Sin embargo, ha sido
una práctica continua la utilización precarización para menoscabar las
condiciones laborales de miles de trabajadores, a los efectos de eludir el pago
de salarios en igualdad a otros compañeros de planta que desarrollan las mismas
tareas. De la misma forma, los precarizados pasan en vilo los meses finales de
sus contratos, sin saber si el gobierno se los renovará o no.
En consecuencia, la ATE-
Córdoba reclama una vez más que estos compañeros pasen a planta permanente de
manera urgente, como medida previa a la realización de concursos para
incorporar el nuevo personal que sea necesario en los distintos sectores del
Estado. De esta forma se hará efectivo el derecho adquirido por los
trabajadores que hoy se encuentran precarizados.
El hospital Nuevo San
Roque, a la buena de Dios
El servicio de quirófanos enfrenta una crisis histórica por graves
problemas de bioseguridad, falta de personal e insumos, cierre de
servicios y explotación de los pasantes. Los residentes se quejan hace años por
la carencia de instructores, que los lleva a afrontar las intervenciones sin
guías de médicos de planta. Al negocio oscuro que encierra la lavandería, se
suma el vaciamiento de la farmacia social, que muestra un calamitoso estado en
su stock con faltantes hace varios meses.
Tanto el servicio de quirófanos como la farmacia
tienen alarmantes carencias que, a pesar de los reclamos permanentes a la
Dirección del nosocomio, no han sido resueltos. Ya el año pasado ATE denunció
los faltantes de stock en la farmacia, sin que las autoridades atendieran los
reclamos, que incluso tomaron estado público por la repercusión en los medios
de información.
La falta de reacción que pone en riesgo la salud
de los trabajadores y la atención de los pacientes obliga a nuestro gremio a
dar alerta sobre la realidad que afronta el hospital, uno de los más
importantes de la capital provincial.
De los 8 quirófanos que teóricamente tiene en
servicio el hospital sólo cinco se encuentran en funcionamiento. Tampoco se
cumplen los protocolos de desinfección de los quirófanos, que debería
realizarse una vez a la semana, al menos, pero que sólo se concreta una vez al
mes, con los riesgos patológicos que implica. El servicio de lavandería se
encuentra tercerizado hace más de tres años.





