
ATE mantuvo una reunión con el Gobernador, Ricardo Quintela y analizaron la situación nacional
La ATE también planteó al Gobierno riojano las demandas generales y sectoriales que le vienen reclamando.

La ATE también planteó al Gobierno riojano las demandas generales y sectoriales que le vienen reclamando.

Desde la ATE remarcaron que “las trabajadoras volvimos a las calles para defender los derechos conquistados y seguir luchando por una sociedad más justa e igualitaria”.

El sindicato planteó la urgencia de abrir una mesa paritaria para las y los trabajadores estatales, avanzar en el blanqueo de ítems no remunerativos que hoy representa cerca del 60% del salario, y la actualización de las asignaciones familiares.

La exposición estuvo a cargo de Matías Cremonte, presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL) e integrante del equipo jurídico de ATE Nacional.

Desde la ATE informaron que se ha invitado a distintas organizaciones sindicales, sociales y políticas, a participar de lo que será un espacio de análisis y reflexión política, constitucional y sindical sobre el proyecto de Reforma Laboral.

El aumento promedio es de entre un 11% y 14%, combinando aumentos al salario básico y sumas fijas remunerativas y no remunerativas. En pesos el incremento de bolsillo mínimo es de 75.000 pesos y dependiendo la antigüedad supera los 100.000 pesos.

“La chaya en La Rioja es memoria de un pueblo que no se resigna y expresa su dolor y alegría en el canto y la música”, enfatizó un comunicado firmado por ATE y un vasto conjunto de organizaciones sindicales, sociales y políticas.

Para el Sindicato el ajuste impulsado por el Gobierno nacional impacta de manera directa en las provincias, deteriorando los ingresos y profundizando la crisis salarial que atraviesan las familias estatales.

El salario actual promedio en Chilecito es de 600.000 pesos mientras que el costo de cubrir la canasta básica duplica estos ingresos. Además más del 60% del salario tiene componentes en negro.

El 9 de diciembre de 1993, más de 3.000 riojanas y riojanos se movilizaron contra la Ley Ómnibus 5.923, que imponía un brutal ajuste previsional, laboral e impositivo.