La secretaria de
Organización del Consejo Directivo Nacional, Silvia León, participó del
plenario de delegados del Estado nacional que se realizó ayer en Córdoba y dejó
una serie de definiciones sobre la coyuntura y la estrategia de ATE.
¿Qué
evaluación hace del plenario?
Estoy muy contenta con
el Plenario porque se dio un profundo debate sobre el momento que estamos a
travesando, por el embate del gobierno nacional y los provinciales sobre los
derechos de las trabajadoras y trabajadores. Se abordó como profundizar la
organización en el Estado nacional frente al llamado inminente de la paritaria,
que calculamos será en mayo como todos los años.
Aunque no hay
propuestas formales del gobierno, en el marco de las versiones que circulan y
la disputa docente, podemos esperar un 17% que establecieron en el presupuesto.
Nosotros ya adelantamos que nuestro
reclamo no se baja del 25% para el 2017, que es lo que calcula el Indec de
inflación, más la recuperación de la inflación del año pasado. En definitiva
esto rondo un total del 35% sólo para recuperar salario.
¿Cuál
es la estrategia general?
Estamos en ese punto
del debate pero además en avanzar en la decisión, que tomamos cuando asumimos
como estratégica, de plantear la disputa principal en el Estado nacional con el
gobierno de Macri.
Desde que asumimos
hemos crecido mucho en afiliaciones; el año pasado la pelea se centró en los
despidos y entendemos que este 2017 la pelea fuerte es lograr paritarias sin
techo, que rompan el límite del 17%. Para eso necesitamos la mayor fortaleza
unificada de ATE, que se expresa en la decisión de toda la conducción nacional
de dar continuidad al paro nacional del 19 de abril y, además, avanzar en toda
la unidad posible con las organizaciones del campo popular que estén dispuestas
a dar esta pelea. Tenemos el aliento y el incentivo de todas las grandes luchas
que se dieron en marzo.
¿Con
el 17% de pauta el objetivo del gobierno de Macri es ir directamente a un
horizonte de salarios estatales a la baja?
Si, ellos proponen un
escenario de salario a la baja pero también de limitación de la posibilidad de
organizarse, de elegir delegados. Frente a los 90 mil trabajadores precarizados
en el Estado nacional el año pasado dijeron que iban a pasar a planta a 10 mil
compañeros, a fin de año bajaron esa cifra a 6 mil, ahora hablan de 2600 y
todavía no han llamado a la apertura de los concursos.
Entonces es mucho
chamuyo por un lado, queriendo decir que se avanza con el pase a planta pero en
realidad esto no se concreta, y paralelamente siguen cerrando con salarios a la
baja, como está pasando en el sectorial de trabajadores civiles de las FF.AA.
donde plantean una unidad retributiva que deja al 40% de los trabajadores con
menos salario nominal que el que hoy están cobrando. A esto se suma que siguen
los despidos, como los 80 del Indec de la semana pasada, mientras continúan los
acuerdos con sindicatos obsecuentes que no responden a las necesidades de los
laburantes sino a intereses personales. Esta es la trama.
En ese marco se
plantean modificaciones estructurales, como la reforma del Sinep que es la
carrera administrativa más grande del Estado nacional, perdiendo derechos que
se ganaron con la lucha.
Este es el escenario
ante el cual nuestro debate profundo y la acción planificada son la realización
de asambleas, con plenarios en todas las provincias, con plenarios regionales
como el que vamos a hacer el 21 de abril en Mendoza de la región de Cuyo, para
poner en debate la mejor forma de salir a pelear. No se puede repetir el nuevo
escenario de la paritaria donde le gobierno cierra con UPCN a espaldas de los
laburantes con un porcentaje miserable como el que se plantea en la paritaria
docente.
En esta instancia estamos
con paritarias abiertas en muchas provincias, con municipios que ni siquiera
debaten el aumento salarial para sus trabajadores, así que el 19 va a ser una
jornada nacional de lucha con paro en todo el país y movilizaciones en todos
los lugares donde podamos expresar y seguramente con una movilización que aun
estamos definiendo en la Capital Federal.
¿De
Córdoba que te llevas?
Muchas cosas, que hay
ganas de pelear, que seguimos creciendo, el reclamo de los compañeros sobre la
profunda necesidad de debatir, que nosotros interpretamos y por eso realizamos
estos encuentros. Y que el 19 la jornada de lucha va a ser importantísima al
igual que en el resto de las provincias.
¿Cómo
evalúa la conducción nacional el momento que está atravesando el movimiento obrero?
El paro de la semana
pasada no dejó lugar a dudas que hay un descontento generalizado y que lo que
falta es organizar la direccionalidad. Cuando hubo organización, y la Central
de Trabajadores Autónoma tuvo un rol, el 19 de diciembre del 2015 salimos a
pelear contra el modelo, contra los despidos y la política de ajuste del
gobierno, que fue acompañado por infinidad de organizaciones y marcó el inicio
de una protesta creciente.
Pero lo necesarios no
es sólo la resistencia sino también la acumulación a la construcción de un
proyecto político partidario que nos saque de esta falsa disputa entre los
modelos políticos que vivimos en la actualidad. Hay que construir una propuesta
alternativa político partidaria que permita que todo lo que se acumula tenga una
direccionalidad que transforme un horizonte de proyecto de país distinto.
Indudablemente, a pesar
de la dureza del momento que enfrentamos por los embates del gobierno nacional
y los provinciales, hay una capacidad enorme del pueblo trabajador y de muchas
organizaciones sindicales para pelear, resistir y organizarse. En ese sentido
creemos que es un momento muy rico.
Por otro lado, el
gobierno plantea un escenario de pérdida de derechos, con la decisión de
avanzar de los grupos económicos para consolidar una estructura de país que
representa Macri.
Todo esto es lo que
está en debate y lo que se expresó en este plenario en Córdoba: cómo nos
organizamos, con que direccionalidad, qué es la unidad. Estos debates son muy
buenos pero no nos deben paralizar sino ser una palanca para seguir avanzando.
Sabemos también que la unidad no es a cualquier costo ni detrás de cualquier
estrategia política, sino algo sólido que permita un proyecto político
distinto.





