En Río Cuarto, se desarrolló una conferencia de prensa en la
sede del organismo ubicado en la Avenida Marcelo T. de Alvear 965 para
denunciar el riesgo sanitario al que se expone el país con lo que consume y con
lo que se exporta.
Giuliani, miembro de ATE-SENASA y trabajador de la
dependencia manifestó: “El vaciamiento que se está generando por la quita del
25% del presupuesto para el funcionamiento no tiene justificación. Se busca
tercerizar funciones indelegables por parte del Estado y el Gobierno Nacional proyecta
privatizar al SENASA pasando a manos privadas el control sanitario que implican
tareas de campo, la línea de faena fiscal, alimentación y certificación
internacional de todo lo que es cereales. Ante esta gravedad entendemos que hay
una contradicción del Gobierno que plantea ser el supermercado del mundo y por
otro lado achica el organismo sanitario que debe controlar esta cadena
agroalimentaria relacionada con los intereses a los que está vinculado el
Presidente Mauricio Macri”, señaló Federico Giuliani.
La transferencia de recursos públicos al sector privado es
alarmante, ya que será el mismo privado el que se controlará a sí mismo: “Es
grave y riesgoso por lo que va a consumir la población, además 130 trabajadores
han sido despedidos y denunciamos que podrían llegar a ser muchos más. Esto es
grave porque al organismo no le sobran trabajadores sino que le faltan por la
territorialidad y complejidad de las funciones del SENASA, sin contar el nivel
de precarización y flexibilización laboral existente. En Río Cuarto la sanidad
animal, vegetal y fiscalización en frigoríficos tiene a su personal contratado
en un 80%”, destacó Giuliani.
Orlando Dángelo, por su parte, remarcó que “ los recortes
afectan la movilidad para asistir a operativos para llegar a distintos
despachos de información de la aduana seca del sur del país, la de nuestra
jurisdicción es General Deheza. Todo esto afecta el presupuesto y la necesaria
presencia en los puntos estratégicos como el área control de plagas, hoy la
langosta es una emergencia sanitaria que estamos viviendo y deben tomarse los
recaudos para que esto no suceda porque afectaría el control en este estado de
emergencia”, declara ante los medios Dángelo.
Los trabajadores por otro lado manifestaron su preocupación
ya que los contratos de 2018 aún no llegaron, lo cual genera incertidumbre por
qué sucederá con sus fuentes laborales.





