Se trata de medicación que se entrega en la farmacia
del hospital a los pacientes ambulatorios crónicos, mediante trámite previo, en
todos los casos, para verificar situación socio-económica y a los pacientes de
alta.
Cuando los pacientes concurren a la farmacia y el
medicamento recetado por su médico no se encuentra disponible sucede que los
pacientes lo compran por su cuenta, o realizan el reclamo personalmente a la
Dirección del centro de salud, que le encarga una compra de medicación para 10
días.
Según denuncia el cuerpo de delegados, estas drogas
que debieran estar disponibles, no se compran desde septiembre pasado. De esta
forma, se confirma las denuncias que ATE viene realizando hace tiempo sobre el
estado de abandono de los hospitales públicos y el incumplimiento por parte del
gobierno provincial del compromiso de entrega de medicamentos gratuitos a los
pacientes.
Ya el Centro de Investigaciones Participativas en
Políticas Económicas y Sociales (Cippes) había advertido en octubre pasado, al
analizar la ejecución presupuestaria 2014, que “los datos no sólo dan cuenta de
una tendencia decreciente en el gasto en bienes de consumo en los últimos años,
sino que también muestran un importante ajuste en dicha partida en el corriente
año”. En la categoría ‘bienes de consumo’ se encuentran mayormente los
productos medicinales y farmacéuticos, que representan el 94% de la partida en
el presupuesto de Salud de la Provincia.
Concretamente, el CIPPES denunció que “en la ejecución
al 30 de Junio de 2014 se informa que a esa fecha el Ministerio de Salud había
ejecutado $219,4 millones de la partida ‘Bienes de consumo’, un 6% menos en
términos nominales de lo que se llevaba ejecutado en la misma fecha del año
pasado ($234,3 millones); respecto al gasto total proyectado para el 2014,
estimamos que el gasto en esta partida podría ubicarse entre los $397,3 y los
$520,8 millones, lo cual implicaría una disminución nominal de entre el 1% y el
25% respecto a lo gastado en 2013 ($528,5 millones)”.
De esta forma, los trabajadores demuestran en la
realidad concreta, los estudios teóricos en la materia. El paisaje de las
estanterías raleadas y las cajas vacías expresa toda una política sanitaria que
nuestro gremio viene denunciando, ante la complicidad manifiesta de otros
actores del sistema.
Entre las numerosas drogas, ATE brinda el detalle de
algunos faltantes que son especialmente críticos en función de las patologías
que sufren los pacientes que las consumen. Como ejemplo vale señalar a la
Mesalazina 400 mg comprimidos (5-ASA), medicamento que actúa frente a la
inflamación producida por la enfermedad inflamatoria del intestino (colitis
ulcerosa y la enfermedad de Crohn) y cuyo precio de mercado ronda los $720 x 60
comprimidos.
El Riluzol 50 mg comprimidos se utiliza en pacientes
con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), que es un tipo de enfermedad neuronal
motora que afecta a las células nerviosas responsables del envío de señales a
los músculos y que produce debilidad, pérdida de masa muscular y parálisis. Su
precio es $5600 x 60 comprimidos.
A su vez, la Pregabalina 75 mg comprimidos se usa para
aliviar el dolor neuropático (dolor producido por los nervios dañados) que
puede producirse en brazos, manos, dedos de las manos, piernas, pies, o dedos
de los pies si tiene diabetes, o en el área de su sarpullido si ha tenido
culebrilla (un sarpullido doloroso que se produce después de la infección con
herpes zóster). Esta droga se usa también con otros medicamentos para tratar
determinados tipos de convulsiones en personas con epilepsia. Pertenece a una
clase de medicamentos llamados anticonvulsivos y actúa disminuyendo la cantidad
de señales de dolor que los nervios dañados del cuerpo envían al cerebro. Su
precio es de $502 x 60 comprimidos y, normalmente utilizan 6 comprimidos
diarios.
La farmacia también carece de ‘Bolsas de Ileostomia
para adultos, autoadhesiva placa recortable’, que se utilizan en pacientes que
tienen un ostoma para colectar el excremento y la orina. Su precio fluctúa
según la empresa productora entre $27.10 (Ostomy) y $80(Coloplast).
Vale señalar que este listado de faltantes fue cerrado
el pasado 4 de diciembre de 2014.
La farmacia del Hospital Nuevo San Roque carece
también de una serie de drogas que provienen de la Farmacia Central y
corresponden al ex Programa Provincial de Medicamentos (PPM) que se entregaba
en el Hospital San Roque Viejo.
Otro tanto ocurre con el suministro de la medicación
para los pacientes diabéticos, según el Programa Procordia, drogas que también
provee al Nuevo San Roque la Farmacia Central.
Por último, la Farmacia carece de material descartable
como “jeringas y agujas”, “lancetas descartables” compatibles para digitopunsor
compatibles con marca del glucómetro que posea la institución y “unidad tira”
para la determinación de glucosa en sangre por lectura con glucómetro,
compatible con la marca del o los equipos que posea la institución, en frascos
por 50 unidades.
Para la ATE “esta gravísima situación pone en riesgo
permanente la salud de los pacientes y escapa a las herramientas disponibles
por los trabajadores de la institución. En muchas oportunidades, los trabajadores
deben afrontar situaciones de violencia con pacientes o familiares que viene a
retirar las drogas que no se encuentran en depósito por la falta de reposición
de las autoridades del hospital o la carencia de provisión de la Farmacia
Central”.





