Según tomó conocimiento el gremio este convenio habría
sido fue llevado a cabo por el rector Francisco Tamarit y el funcionario a
cargo del organismo de inteligencia, Oscar Parrilli, tal como se desprende de
los fundamentos del mismo, aunque cuenta con la firma de la vicerrectora,
Silvia Barei, y del secretario General de la UNC, Alberto León.
La preocupación gremial nace “del ambiguo
contenido del convenio”, que no especifica con precisión los motivos ni los
objetivos que busca la UNC con dicha iniciativa. Tampoco se sometió el proyecto
al debate necesario dentro de los ámbitos institucionales de la universidad, a
pesar de la trascendencia del mismo, dados los antecedentes que la agencia de
inteligencia tiene en su haber.
Sin bien el rector Tamarit salió a desmentir el
convenio a través de algunos medios de comunicación, lo cierto es que el mismo
fue publicado en el digesto universitario como ‘resolución 1878’, del 29 de septiembre del corriente.
En ese sentido el CDP sostuvo que “los
trabajadores somos siempre objeto de la persecución y el espionaje de parte de
las agencias de inteligencia del Estado, preocupadas por saber que pensamos y
cómo actuamos colectivamente, más que de lograr los objetivos para cuya
finalidad han sido creadas”. Y explicó que otros organismos de similares
características, como la Gendarmería Nacional, ya han sido objeto de
investigación penal durante este gobierno por realizar inteligencia de la
conflictividad social, como es el caso del conocido “Proyecto X”, cuya
existencia negaron las autoridades de turno, y dónde un gran número de dirigentes
y compañeros de nuestro gremio aparecieron en su mira.





