El
Secretario General de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, destacó el mar de
contradicciones en el que está sumergido el gobierno, como por ejemplo a la
hora de hablar de ganancias: “Dicen una cosa, pero terminan haciendo otra. Fue
un papelón, porque hasta los ministros más importantes salieron a decir que era
una cuestión filosófica pagar ganancias. Entonces creo que se le cayeron los
libros de filosofía al exceptuar el medio aguinaldo de este gravamen”.
En
relación a la discusión salarial para 2015, Micheli anticipó un escenario
difícil: “No se puede negar que la inflación interanual superó el 40%, por más
que el INDEC haya dado un índice absolutamente mentiroso que refleja,
prácticamente, la mitad de lo que verdaderamente da. Los trabajadores de los
sindicatos, las centrales, no vamos a bajarnos de un porcentaje que sea
inferior a la inflación anual. Hay que discutir un conjunto de cosas, como el
caso del tema inflacionario, porque si no todos los aumentos se los come la
inflación a corto plazo. También hay que plantear cuál es el salario mínimo
real en la Argentina, y discutir si está reflejado en función de la canasta de
alimentos o de acuerdo a las necesidades del Gobierno, y no a las necesidades
que tiene la gente. No se puede hablar de un salario mínimo inferior de $10.900
que es lo que vale la canasta para una familia tipo”.
Al
concluir, el dirigente señaló: “Ante este escenario, la CTA ha planteado que de
ninguna manera vamos a suspender ni abandonar la pelea. Salimos a la calle por
un bono de $4000 y por la dignidad, ya que acompañamos a los jubilados en su
brindis significativo de pan y agua, y porque creemos que es justo su reclamo
de tener una bonificación”.





