Un conflicto de larga data
Contando con
personal capacitado y con años de probada trayectoria, el Ministerio de Trabajo
decidió desmantelar los históricos equipos de trabajo, rebajar las funciones
del personal y tercerizar las tareas de desarrollo de sistemas mediante la
firma de contratos millonarios con consultoras privadas.
Esto dio
lugar a casi dos años de conflicto, durante los cuales los trabajadores
denunciaron las prácticas de violencia laboral y el vaciamiento del área para
favorecer a dichas consultoras. A lo largo de este tiempo los compañeros
sufrieron rebajas de funciones, quite de tareas, acoso laboral, mudanzas
compulsivas, hasta ser finalmente expulsados de la cartera mediante traslados
compulsivos a otros organismos.
El
Ministerio de Trabajo ni siquiera ha respetado la tutela sindical de los
delegados gremiales, quienes han sido dejados sin ningún tipo de tareas y aislados
físicamente del resto de los trabajadores.
El 19 de
enero pasado, uno de ellos recibió un telegrama laboral en el que se lo
notificaba de su traslado compulsivo fuera del Ministerio de Trabajo, violando
los fueros gremiales.
La Junta
Interna de ATE denunció estas prácticas antisindicales, a la vez que anunció: “prevemos
medidas de fuerzas en caso de no cesar con la persecución gremial”.





