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ATE

Uno de los trabajadores suspendidos denunció que fueron reemplazados por personas sin experiencia y que está en riesgo la seguridad operacional.

Uno de
los supervisores de la torre de control del Aeropuerto de Río Cuarto, Pablo
Irusta, denunció que desde el 31 de marzo pasado tanto él como su compañero
fueron desplazados de sus lugares de trabajo, pese a que cuentan con más de 20
años de experiencia. El también delegado de ATE (Asociación de Trabajadores del
Estado) señaló a PUNTAL que fueron reemplazados por dos jóvenes que “no tienen
la experiencia” necesaria para garantizar la seguridad operacional. Fue una decisión
del Ministerio de Defensa.

“Nosotros
pertenecemos a la Anac (Administración Nacional de Aviación Civil) y, por una
decisión del Ministerio de Defensa de la Nación, el servicio de control empezó
a ser prestado por el personal de la Fuerza Aérea que está comisionado en la
Dirección Nacional de Control de Tránsito Aéreo (DNCTA), que depende del
mencionado ministerio. Habitualmente, para trabajar en un puesto de estas
características, el personal tiene que hacer un curso, después debe acudir a la
torre para recibir una capacitación en el lugar, para luego conocer con
exactitud la zona en la que operará. Una de las personas que nos reemplazó tiene
sólo 7 meses de antigüedad y encima tiene que instruir a los que están
ingresando. Por lo tanto, creemos que la seguridad operacional (para el
despegue y el aterrizaje de aviones) está al límite; muy vulnerada”, explicó
Irusta.

De
acuerdo con el testimonio del delegado gremial, los parámetros básicos para
garantizar las condiciones de funcionamiento están dadas por la Organización de
Aviación Civil Internacional (Oaci). En ese marco, la entidad plantea que, para
que un operador pueda ser instructor, debe tener un mínimo de 2 años de trabajo
ininterrumpido en la zona en que la fue asignado. Se trata de un requisito
fundamental que no se estaría cumpliendo.

“La
reglamentación plantea que hay dos controladores en la torre. Hoy hay una sola
persona, porque la segunda recién se está capacitando. Ese no es un dato menor
porque si uno se descompone o necesita ir al baño no tiene quién lo reemplace”,
advirtió.

Irusta
comentó que la actividad en el Aeropuerto de Río Cuarto se incrementó
considerablemente a partir del regreso de los vuelos comerciales de Aerolíneas
Argentinas, en septiembre de 2016. Sin embargo, aclaró que las operaciones no
se limitan únicamente a este tipo de conexiones.

“Hay
aviones privados, vuelos sanitarios y humanitarios. Además, seguramente
empezará a operar una nueva línea comercial low cost (bajo costo). La verdad es
que no se entiende la política del Estado. Por un lado, quieren que la aviación
avance pero, por el otro, plantean recursos mínimos”, agregó.

El
controlador aseguró que necesitan que la Anac los reubique dentro del
Ministerio de Defensa para seguir trabajando en algún puesto del rubro que
conocen.

“Desde el
primero de abril estamos con una licencia extraordinaria por 60 días. Si no
logramos que nos reubiquen, la Anac nos pasará al Ministerio de Modernización y
de ahí saldremos despedidos. Somos dos operarios de la torre de control.
También hay un compañero que cumple tareas técnicas y otro que está en el
sector de comunicación. Es decir, en total, dentro del Aeropuerto de Río
Cuarto, somos cuatro las personas que estamos en estas condiciones”, aseveró
Irusta.

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