La Seccional Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Fiambalá intimó al intendente de esta ciudad, Raúl Usqueda, a que de marcha atrás con el traslado de un delegado y lo restituya en sus funciones habituales. El Sindicato sostuvo que esa decisión persecutoria se enmarca en el reclamo que se le hizo a Usqueda para que cumpla con los acuerdos paritarios de agosto pasado.
En un documento que lleva la firma del titular de la Seccional Fiambalá, José María Rasjido, ATE denunció que “el municipio firmó en agosto un acta que después incumplió” y agrega que “cuando vio que le reclamábamos por escrito, en vez de negociar decidió sacar del medio a un delegado y descontarle el sueldo a los que protestan”. “Eso no es administrar, es perseguir”.
El caso más grave es el del delegado sindical con mandato vigente, que cumplía tareas administrativas en la Secretaría de Turismo y fue trasladado por Resolución Municipal N° 108/26 a realizar control vehicular en la vía pública. “Hay una ley nacional que dice claramente que a un delegado no se le pueden cambiar las condiciones de trabajo sin que un juez lo autorice previamente. El Intendente no pidió ninguna autorización judicial. Dictó una resolución que la ley declara nula”, explaya Rasjido. La ATE denuncia que siguen varios puntos sin cumplirse. Ellos son: falta de entrega de indumentaria; la recategorización aún pendiente; pases a planta permanente demorados; el pago del premio a jubiladas y jubilados interrumpido; otorgamiento de un aumento salarial anunciado unilateralmente sin aprobación del sindicato; y la Resolución 169/2026 que descuenta haberes sin haber agotado la conciliación obligatoria solicitada en noviembre y diciembre a la Dirección Provincial de Inspección Laboral.





