Trabajadoras y
trabajadores de la Dirección Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud
de la Nación, tomaron la decisión asamblearia de continuar con la medida de
fuerza que vienen impulsando ante la grave coyuntura laboral por la que
atraviesa el sector. Organizados en la Asociación de Trabajadores del Estado
(ATE Misiones), se declararon en “estado de alerta, asamblea permanente y
movilización”, y notificaron formalmente -en nombre y representación del
Consejo Directivo Provincial de ATE- de la continuidad de la lucha al
Ministerio de Trabajo de la Nación.
La asamblea indicó que la medida prosigue “ante la falta de
respuestas de las autoridades” y vuelve a exigir el cumplimiento de una serie
de demandas. Entre ellas la de “establecer los días de asistencia en los
lugares de trabajo, o consensuando la carga horaria de cada profesional en
cuatro horas”. También exigen “reorganizar los equipos respecto a los lugares
de trabajo, para los que viajan al
interior de la provincia, ya que el aumento en los pasajes hace que el traslado
implique el 40% de los honorarios”.
Otro punto que se demanda es “pago de honorarios adeudados
desde diciembre de 2016 y firma de los contratos laborales que no se actualizan
desde 2016”.
En el Ministerio de Salud existen diversos tipos de
contrataciones, planta permanente, y además distintos contratos
monotributistas, el tipo de contratación más precaria. Estos últimos se dan en
convenios con universidades nacionales, o por financiamiento internacional. La
mayoría de los trabajadores desarrollan sus tareas en programas con abordaje
territorial, aunque los recortes a nivel nacional afectaron a diferentes áreas
como la Dirección Nacional de Salud
Mental y Adicciones, el Programa de Organización Comunitaria, el Programa
Cuidarse en Salud, el Programa de Promoción Comunitaria en Salud, y la
Dirección Nacional de Salud Bucodental. Además el proceso de desmantelamiento
alcanzó al Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, con el despido
de un tercio del personal, y de la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia.
“Los trabajadores de Salud Mental son víctimas de las
políticas de ajuste del gobierno nacional, que piensa la Salud como un negocio
y no como un derecho esencial. Y además la afectación de estas políticas de
achicamiento del Estado repercuten directamente en las poblaciones vulnerables
que se benefician con el trabajo profesional que estos compañeros llevan
adelante”, expresó César Fariña, Secretario General de ATE Misiones,
reivindicando el pleno acompañamiento del gremio en la lucha del sector.





