Trabajadore/as
de los distintos Parques y Reservas Nacionales del país advierten desde hace
meses un fuerte reducción al presupuesto, y afirman que esto “afecta las tareas
de control, la seguridad para los visitantes, la atención en época de incendios
forestales y el desarrollo de los proyectos de relevamiento, monitoreo y
seguimiento para la conservación del patrimonio natural y cultural”, según
advirtieron en septiembre de 2018 en un comunicado.
Jorge
Souza, secretario general de la Seccional ATE- Colón, manifestó su preocupación
porque no está resuelta la situación laboral de muchos de los trabajadores del
Parque, y contó que hasta ayer “no llegaron los contratos del artículo 9, que
corresponden a la parte administrativa y no está resuelto el tema de
brigadistas”.
Sobre
este punto, sostuvo: “Son entre 50 y 55 personas las que trabajan en El Palmar,
y entre ellas hay 24 compañeros que están en la incertidumbre de si realmente
están dentro de la nómina de personal contratado o no. Si bien esa situación ya
viene sucediendo año a año, en esta oportunidad se ha extendido mucho más, ha
empezado la temporada 2019 y no se han firmado los contratos nuevos”.
Frente
a este contexto adverso, el dirigente explicó: “En la asamblea del lunes se
puso en debate tema del presupuesto. Al parque nacional El Palmar el año pasado
le asignaron 7 millones de pesos y este año solamente se aprobaron 2,8 millones
pesos. Después con gestiones de la intendenta y del Parque se llegó a 4,5
millones aproximadamente. En un contexto inflacionario, sacábamos la cuenta de
que para igualar al presupuesto de 7 millones del año pasado, se tendrían que
haber aprobado al menos 10 millones”.
En
este marco, analizó que “en 2018 los recursos fueron insuficientes, y en vez de
aumentarlos los redujeron”, y comentó: “Por ejemplo, los guardaparques nos
explicaban que el año anterior no se pudieron hacer las quemas controladas,
fundamentales para reavivar y renovar la forestación, por una cuestión de
presupuesto. Más allá de eso, se ve afectado el funcionamiento y los arreglos
de los vehículos, el mantenimiento de las entradas de los caminos, el arreglo
de los puentes rotos de los senderos que los turistas visitan”.
Sobre
la situación que se generó por la falta de guardavidas, observó que “también se
dio en el marco del achique de presupuesto” y contó: “Hace 10 años que el
Parque habilita sus playas, y hoy la parte privada, gente que tiene una
concesión, es la que se puso al hombro hacer la contratación de los
guardavidas, porque si no son ellos los que más se perjudican. Hubo mucha gente
que vino y se retiró disconforme porque no estaba habilitado el balneario,
incluso presentando quejas formales por eso”.
Souza mencionó que la contratación será de cuatro
guardavidas, y si bien destacó que se haya arribado a una solución, al igual
que otros participantes de la asamblea manifestó su desacuerdo con la forma en
que se resolvió: “No queremos que siente precedente que un privado se haga
cargo de lo que le corresponde a Parques Nacionales, como tampoco estamos de
acuerdo en que se licite todo dentro de El Palmar, como pasó en otros parques
en los que se privatizaron todos los servicios. Si bien está bueno darle
trabajo a la gente de la microrregión, nos oponemos a que llegue gente de
afuera, de las grandes cadenas que vienen a hacer negocios al país. Esa es
nuestra preocupación”, indicó.
En este marco, expresó: “Vamos a seguir en estado de
alerta y movilizados, más allá de que el tema de los guardavidas está
solucionado, porque tenemos la inquietud de que se mantengan los caminos, que
están muy deteriorados; y que no se cierren senderos: sería lo más fácil ahora,
pero no es lo que queremos”.





