El titular
de ATE comenzó su intervención con una presentación del sindicato, haciendo
referencia a la cantidad de afiliados, extensión territorial de la organización
y su historia.
“Los
fundadores de nuestro sindicato, trabajadores provenientes en su gran mayoría
de la Dirección Nacional de Vías Navegables, venían de realizar experiencias de
luchas, de huelgas con diversos resultados. A partir de allí, nuestra
organización fue durante estos 90 años de vida tomando la mejor forma
organizativa que encontramos para lograr ser un instrumento de mayor utilidad
en la defensa de nuestros intereses. Y es así que fuimos federados y
confederados, tuvimos áreas estratégicas y ramas de actividad. A medida que el
patrón Estado se transformaba, nosotros también adaptábamos a nuestra organización
para hacerla más efectiva”, arrancó Fuentes, y aclaró: “Explico esto al solo
fin de que se comprenda que el derecho de huelga es el derecho básico y
primario de los trabajadores, antes que la organización, anterior a la negociación
colectiva de intereses”.
Luego, se
metió de lleno en la temática: “El derecho de huelga se debe ampliar a su
organización sindical, la que fuere que los trabajadores autónomamente elijan o
constituyan, sea permanente o transitoria”.
“Si los
pueblos tienen el derecho, universalmente aceptado, a revelarse contra todo
tipo de opresión; en el campo laboral los trabajadores, obreros y empleados tenemos
el derecho a la huelga para defender nuestros intereses”, explicó el Secretario
General de ATE.
“En la
sociedad en que vivimos, donde es legal que un hombre o un grupo de hombres vivan
y se enriquezcan a costilla del trabajo de otros hombres -sobre la base de
pagarle menos de lo que producen para quedarse con la diferencia-, no se puede
restringir o mediatizar en ningún aspecto al hombre trabajador su derecho a
defenderse, a bajar los brazos y parar su producción, en defensa de sus
intereses”, especificó Fuentes.
“En nuestro país
es un dato casi oficial que el 50 por ciento de los trabajadores no está
registrado (lo reconocen los gobiernos, el Ministerio de Trabajo de la Nación,
los sindicatos, las centrales obreras, etc.). Es decir, son millones que están
afuera de todos los derechos laborales establecidos. A esos trabajadores que se les niegan derechos,
que en su amplísima mayoría se les niega hasta la posibilidad de ser miembros
de un entidad sindical, prácticamente podemos decir que pierden el derecho a la
ciudadanía”, detalló el dirigente sindical, y añadió: “Si la mitad de los
trabajadores de nuestro país no están registrados, y si de los registrados solo
el 35 por ciento formamos parte de un sindicato, no se puede pensar una
exclusividad de un derecho tan trascendente para los seres humanos. Hacer esto,
restringir o mediatizar el derecho de los trabajadores a la huelga, sería
transformar a los trabajadores en esclavos”.
“Los sindicatos
son una creación de los trabajadores y una necesidad, después de haber podido
ejercer el derecho de huelga. No existe ninguna fundación de un sindicato que
no esté precedida por trabajadores que luego de luchar entendieron que había
que tomar el camino de conformar una organización”, dijo Fuentes.
“Hay
sectores que aseguran que el derecho de huelga dado a los trabajadores sin
sindicatos o sin direcciones sindicales que lo mediaticen o regulen sería un
caos. No hay nada mas falso porque no hay un ningún hecho que demuestre que
esto sea así”, afirmó el titular de ATE.
Julio
Fuentes también recordó que durante muchos años ATE fue la organización representativa
de los trabajadores del Correo Argentino: “Estos trabajadores que ejercieron la
huelga han pagado caro el ejercer sus derechos; y también nuestro sindicato,
que ha sido excluido de la representación dentro del Correo”.
Visiblemente
emocionado, el Secretario General de ATE cerró su intervención: “Para nosotros,
los trabajadores, el derecho de huelga no ha sido una concesión graciosa. Ha
habido miles mártires en la República Argentina por ejercer este derecho. Por
eso, para terminar, y en nombre de todos esos mártires, quiero recordar a Albino
Arguello, Secretario General de la Federación Obrera de San Julián -actual
provincia de santa cruz- quien fuera asesinado a sablazos por tres oficiales
del ejército argentino. El único pecado que había cometido era ejercer el
derecho de huelga junto a otros peones rurales de la Patagonia”.
EL CASO
La causa
“Orellano, Francisco Daniel c/ Correo Oficial de la República Argentina s/
juicio sumarísimo” fue iniciada tras un conflicto colectivo que llevaron
adelante los trabajadores del correo sin el apoyo del sindicato de la actividad
y que motivó el despido de 46 empleados.
La Justicia
laboral de primera instancia y luego la Sala I de la Cámara Nacional de
Apelaciones del Trabajo consideraron discriminatorios los despidos y ordenaron
la reincorporación de los trabajadores. La patronal, aunque retomó a los
desplazados, elevó un recurso al máximo tribunal que derivó en la convocatoria
al “amicus curiae” (amigos del tribunal) para debatir “quién o quiénes son los
sujetos habilitados constitucional y legalmente para disponer medidas de acción
directa”.




