Los
trabajadores nucleados en ATE volvieron a hacer público el reclamo frente a la
delicada situación que viene atravesando el Hogar de Ancianos Pablo VI, donde
se alojan a 30 abuelos.
Entre las
problemáticas sin respuestas se encuentran las obras "sin terminar"
en el edificio, que imposibilitan un normal desempeño en las tareas cotidianas
para el personal que se trabaja en el lugar. Entre ellas -según informaron los
delegados de ATE a medios locales-, el lavadero se encuentra "sin salida
de emergencia y se están utilizando lavarropas comunes, cuando deberían existir
industriales por la cantidad de abuelos que hay".
Además, la
situación se torna sumamente compleja por la falta de personal, al no existir
médicos de cabecera y enfermeras que se encarguen de la atención de los pacientes.
"Se
está cocinando en el quincho que hace un mes está sin agua. Hay tres personas
designadas para la cocina y se encargan de hacer todas las tareas en turnos
rotativos", describíeron desde ATE.
"Es una
situación sumamente grave", expresaron. A su vez, reclamaron la
intervención del Gobierno provincial: "Hace dos meses el ministro de
familia prometió volver con soluciones, pero hasta ahora no hay nada".
La actividad
incluyó una panfleteada que fue acompañada por una retención de servicios que
duro una hora.





