Desde la madrugada del lunes, trabajadores municipales se
manifiestan en el centro de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos
(GIRSU), donde reclaman ser atendidos por las autoridades. La protesta surge luego de que treinta
trabajadores municipales -entre los que se encuentran seis delegados de ATE-
fueran notificados del cese de actividades. Muchos de ellos llevaban hasta
siete años de tareas en el municipio.
Hasta allí se acercó el Secretario General de ATE y la CTA
Autónoma de la provincia de Buenos Aires, Oscar de Isasi, quien aseguró que “el
motivo de los despidos no fue otro que el de aplicar el ajuste”. También se
encuentra Alejandro Quiñones, secretario adjunto de ATE Quilmes.
Oscar de Isasi señaló que “queremos sentarnos a discutir la
continuidad laboral de miles de compañeros a los que les vence su contrato a
finales de marzo y, además, exigir el pago de los meses adeudados a los
trabajadores. Estamos esperando que el gobierno municipal convoque a una
reunión para resolver el conflicto”.
Los trabajadores despedidos pertenecen en su mayoría a las
áreas de alumbrado público e higiene, entre otras.
Para Quiñones, en tanto, “el conflicto viene desde diciembre,
cuando no se renovaron los contratos a una cantidad de compañeros. Hay que
tener en cuenta que este gobierno aplicó la modalidad de contratos
trimestrales, que ni la peor empresa negrera lo aplica”.
“Pedimos que se vuelva a la contratación anual y que se abra
una mesa de diálogo donde se convoque a ATE para iniciar un proceso de pase a
planta permanente de compañeros que hacen más de seis años que trabajan
contratados. Además, hay que tener en cuenta que los municipales de Quilmes
tienen salarios por debajo de la línea de pobreza”, señaló el secretario
adjunto de ATE Quilmes.





