La ley 815 decretada en 1989 establece que el Hospital de
Pediatría Juan Garrahan debe ser financiado en un 50 por ciento por el Gobierno
de la Nación y el resto por el Ejecutivo porteño. Sin embargo, algunos trabajadores advirtieron que el pasado 27 de agosto
la Legislatura aprobó una partida de sólo $44 millones, cuando a la Ciudad le
correspondería girar un total de $158 millones para afrontar en octubre el 25% de aumento paritario.
“Esa mayoría parlamentaria fue constituida por
los votos del PRO y el Frente para la Victoria”, asegura Jorge Grimberg, de la junta
interna de ATE en el hospital. “Por eso nosotros ayer participamos del abrazo
con nuestra posición: ‘No al recorte de Macri y los K’”.
El compañero confirma además lo que ayer los medios de
comunicación informaban: que en 2014 el Gobierno de la Ciudad transfirió 113
millones de pesos menos de los 990 solicitados y en 2015, 226 millones de pesos
menos de los 1165 pedidos. “Sin embargo, no escuché a ningún medio decir que
esos presupuestos también fueron votados por el bloque del PRO junto con el del
Frente para la Victoria”, expresó Grimberg.





