Este miércoles ATE Entre Ríos continuó con las medidas de fuerza en el Hospital Escuela de Salud Mental donde se realizó retención de servicios y asamblea de 10 a 12 horas, en el marco de la crisis que atraviesa el sector. Se decidió cortar la calle Ambrosetti en protesta a la política del Gobierno provincial.
El sector señaló que cada vez hay más demanda de los servicios de salud y al mismo tiempo las condiciones laborales, salarial y edilicias empeoran sostenidamente. Por eso las medidas de fuerza se desarrollaron en demanda de una recomposición salarial, mejores condiciones laborales, por recursos e infraestructuras necesarias. Se exige presupuesto real para la declaración de la urgencia sanitaria.
Matías Passi, Secretario de Derechos Humanos de ATE Entre Ríos, expresó: “Diariamente escuchamos por los medios, anuncios de los funcionarios que están vacíos de contenidos, que sirven solamente para mantenerse en los cargos que ocupan y para hablar de políticas que no existen, que no se concretan”. Y remarcó: “Declararon una urgencia en salud mental que es sólo exclamativa”. En contraposición, el Sindicato reclamó la declaración de la Emergencia, para que se materialicen las políticas y se resuelvan las demandas.
Desde el sector se advirtió que cada vez llegan más personas y familias en situación de vulnerabilidad buscando, además de atención, un lugar donde comer, bañarse o dormir. También, precisaron sobre la falta de profesionales y trabajadores, la situación del laboratorio, la falta de máquinas para el lavadero y de las condiciones edilicias generales.
Al finalizar la jornada, ATE definió el sostenimiento del Plan de Lucha y próximos encuentros para ultimar nuevas medidas de acción que permitan garantizar los derechos de la ciudadanía.
Foto: prensa, ATE Entre Ríos.





