Este miércoles ATE llevó a cabo una jornada en defensa del Hospital Garrahan, el centro público de salud infantil de alta complejidad más importante de la Argentina, y para exigirle al Gobierno nacional mejore las condiciones laborales y salariales de las y los trabajadores. También se demandó el cese del hostigamiento a quienes ocupan cargos de responsabilidad sindical por parte de las autoridades del nosocomio.
Alejandro Lipcovich, Secretario General de la Junta Interna de ATE Garrahan, informó: “Tras una masiva asamblea general, trabajadores y trabajadoras de todos los sectores del hospital resolvimos convocar un nuevo abrazo. Queremos sacar a la luz al verdadero Garrahan, que es muy distinto al que Milei y sus funcionarios de abultados sueldos difunden en redes sociales. En el Garrahan real, no ingresa personal de enfermería hace tres años, con lo cual la reducción causada por renuncias y jubilaciones tira hacia abajo las condiciones de trabajo y la calidad de atención. En el Garrahan real, se eliminó cualquier vestigio de transparencia en el manejo de los fondos: el director Pirozzo dijo en televisión que el hospital recauda ‘el doble’, pero el ítem salarial ligado a esa facturación está congelado hace años. ¿Dónde va ese dinero?. En el Garrahan real, se incumple la ley de emergencia en salud pediátrica, que fue sancionada cuatro veces hace un año”. Y agregó: “Es emblemático el caso del helipuerto: hace menos de un año, salía a la luz pública que estaba fuera de servicio por la denuncia que hicimos los trabajadores durante nuestras medidas de protesta. Gracias a eso, el Gobierno estuvo forzado a repararlo. Sin embargo, las enfermeras que hicieron conocer esa situación están amenazadas con sanciones gravísimas, mientras los funcionarios responsables de ese deterioro innecesario posan sonrientes en videos para redes sociales”.
Por su parte Gerardo Oroz, trabajador del Garrahan y Secretario Adjunto de la Junta Interna de ATE, señaló: “También rechazaremos la persecución que estamos sufriendo, con sumarios y causas que apuntan a cesantear y suspender a los dirigentes de los sindicatos independientes del Garrahan. Es importante destacar que el Gobierno no ataca al ‘gremialismo’ en general, porque con UPCN firma paritarias a la baja en forma sistemática, y sus dirigentes son bien recibidos en las oficinas de la dirección hospitalaria. Para ATE y Apyt, en cambio, hay persecución constante, dado que no transamos con el poder de turno y levantamos todos los reclamos con independencia de quién esté al frente del poder”.
La actividad tuvo lugar en las puertas de Combate de los Pozos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sede donde funciona el Hospital Garrahan desde las 13 horas.
Fotos: prensa, Junta Interna de ATE en el Garrahan.





