Este lunes, 13 de julio, se cumplen 33 años desde el fallecimiento de Germán Abdala, militante político y dirigente sindical de ATE de sobresaliente trayectoria nacido en Santa Teresita, partido de la Costa de la provincia de Buenos Aires. A los 38 años y luego de enfrentar un problema severo de salud falleció en la Ciudad de Buenos Aires.
Germán Abdala dió sus primeros pasos dentro del Estado en los Talleres de Minería del Estado. Su recorrido en la escena política argentina fue intenso y fructífero. Entre sus principales aportes se destaca su rol dentro de la Agrupación Nacional de Unidad y Solidaridad de ATE (ANUSATE) para la recuperación del Sindicato de la intervención colaboracionista de la dictadura militar en 1884 junto a Víctor De Gennaro, Héctor Quagliaro, Carlos Custer, Noelia Guzmán, Néstor ‘Piki’ Llano, entre otros y otras.
También fue clave en su aporte como Diputado Nacional contra el proceso de privatizaciones de las empresas del Estado promovido por el Gobierno menemista. Finalmente su proyecto de Ley de Convenciones Colectivas de Trabajo para la Administración Pública Nacional, que hoy se conoce como «Ley Abdala”, habilitó a los sindicatos estatales a discutir legalmente cuestiones fundamentales, tales como el salario y sus escalas; las condiciones de ingreso, concursos y estabilidad laboral; el régimen horario, vacaciones y licencias; capacitación y régimen disciplinario, entre otros derechos.
A su vez, fue una de las figuras principales en la conformación del entonces llamado Congreso de los Trabajadores de la Argentina, que decantó en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), esencial en la lucha contra las políticas implementadas por el menemismo. Con lucidez resaltó el rol de las y los trabajadores en la construcción de un modelo de país justo y soberano: “No solo está el discurso de la derecha para explicar la crisis política sino que también los sectores populares tenemos una propuesta, un planteo para explicar por qué hoy las dirigencias políticas y sociales forman parte todas del mismo esquema de prebenda y prostitución que han hecho que el conjunto de las masas dejen de creer que es posible vivir en un país distinto. Ese es nuestro compromiso”.
Su fugaz pero poderoso trayecto dejó un precedente inolvidable para ATE y todo el movimiento nacional y popular en defensa de los derechos de las y los más vulnerables. Su figura seguirá instalada en el corazón de los justos como símbolo de fuerza en cada lucha en defensa del Estado que abrace a todas y todos.
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