ATE Misiones volvió a exigir justicia por la muerte del soldado Mauro Ramírez, quien falleció en circunstancias que aún no fueron esclarecidas por la Justicia y que estarían vinculadas a prácticas de violencia institucional. A 23 años del trágico hecho, la familia organizó un acto conmemorativo que fue acompañado también por integrantes de la Seccional Zona Sur de ATE y de la CTA Autónoma, entre otros.
Miriam López, Secretaria General de ATE Misiones, explicó: “Como todos los años, acompañamos el pedido de justicia de Susana Pintos porque sabemos lo que significa cuando las madres se ponen al frente ante la muerte de sus hijos. Nos inspiramos en las madres y abuelas de Plaza de Mayo. Esta madre en absoluta soledad al principio empezó a pedir que se investigue la muerte de su hijo. Hay jueces en Misiones que sistemáticamente impiden que la causa se reabra y se realicen las investigaciones correspondientes”.
Al cumplirse 23 años del fallecimiento del soldado, su madre Susana Pintos volvió a cuestionar la falta de avances en la investigación y reiteró su pedido de justicia para que la causa sea investigada como un caso de violencia institucional. Durante su alocución, Pintos recordó que, en diciembre de 2025, la Cámara Federal de Casación Penal hizo lugar al planteo de la querella, reabrió el expediente y ordenó que el caso fuera investigado bajo esa figura. Sin embargo, la causa continúa sin registrar avances.
Mauro José Francisco Ramírez falleció el 26 de junio de 2003 en el Destacamento de Monte 30 del Ejército Argentino, situado en la localidad de Apóstoles, provincia de Misiones. Tenía 22 años cuando el disparo de un fusil FAL le quitó la vida mientras realizaba una guardia.
La versión oficial señala que se trató de un suicidio, sin embrago aquello fue puesto en duda por la familia del soldado ante declaraciones previas a la muerte del propio Ramirez quien alertó sobre sucesos irregulares dentro del organismo.
A lo largo de los años, se logró comprobar que el procedimiento perital fue irregular y que no se preservaron pruebas fundamentales como la ropa del soldado, el arma o las vainas servidas. También se extraviaron dos cartas que Mauro escribió la noche previa a morir.
ATE y la familia de la víctima exigen que se garantice una investigación seria, imparcial y efectiva, conforme a los estándares internacionales de derechos humanos y que las autoridades gubernamentales asuman la responsabilidad por el hecho.



Foto: prensa, ATE Misiones.





