“Dirán que pasó de moda la locura. Dirán que la gente es mala y no merece. Más yo partiré soñando travesuras. Acaso multiplicar panes y peces” El Necio, Silvio Rodriguez
Leopoldo Gonzalez fue un relevante dirigente de ATE, entre otras razones, por su rol durante el proceso de recuperación del Sindicato de manos de la conducción colaboracionista con el Gobierno militar y al frente de ATE Capital Federal. Este 15 de enero se cumplen 17 años desde su fallecimiento.
Nació en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, en 1957. Durante su juventud se mudó a Buenos Aires para continuar con sus estudios y dar sus primeros pasos laborales. Así se incorporó al Instituto de Obra Social (IOS) donde comenzó a militar desde las filas del Partido Comunista. Allí conoció a múltiples dirigentes del movimiento sindical y político con quienes forjó vínculos entrañables y que perduraron hasta el final de su vida, como fue el caso de Pablo Micheli perteneciente a la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
Maduró su militancia en el seno del Sindicato de las y los trabajadores del Estado y participó de la recuperación de ATE en contra de la gestión colaboracionista con el Gobierno de facto, en 1984, cuando las y los integrantes de la Agrupación Nacional «Unidad y Solidaridad» fueron electos para conducir ATE, tanto en la Capital Federal como en el orden nacional.
Por esos años González ocupó el cargo de Prosecretario Gremial en la primera conducción de ATE Capital Federal liderada por Germán Abdala y a nivel nacional por Víctor De Gennaro.
En 1994, cuestiones familiares lo llevarían a radicarse nuevamente en su provincia natal y a desempeñarse en el Parque Nacional Lanin. Desde allí, continuó militando por los derechos de las y los trabajadores estatales y promoviendo el fortalecimiento de ATE en el territorio. Así, fue protagonista del proceso de gestación de la CTA Neuquén-Río Negro, primera sede a nivel nacional de la central. También fue uno de los impulsores y creadores del emblemático Museo ‘La Pastera’, emplazado en el Parque Nacional Lanín, destinado a difundir la vida y el pensamiento de Ernesto ‘Che’ Guevara.
Su pensamiento crítico se fortaleció recorriendo los diferentes sectores de trabajo y en cada encuentro con las y los estatales. Caracterizado por sus compañeras y compañeros como un hombre alegre, honesto, comprometido, generoso, con una gran capacidad reflexiva, Leopoldo promovió la construcción colectiva de ideas para generar consensos sostenibles en el tiempo. Querido y respetado, combatió las políticas de desguace del Estado que instauró el Gobierno menemista durante los `90.
Levantó las banderas de la lucha por las paritarias libres, el 82% móvil para jubiladas y jubilados, el cumplimiento de las condiciones laborales y salarios dignos y tantas otras más.
En 1999 regresó a Buenos Aires para ser parte de la conducción del Consejo Directivo de ATE Capital Federal junto a Pablo Micheli, en el rol de Secretario Adjunto. Y desde 2003 fue electo Secretario General del mismo espacio, cargo que ocupó hasta su fallecimiento el 15 de enero de 2008.
Su trayectoria en ese Consejo Directivo le valió que uno de los Centros Culturales del Sindicato en la ciudad lleve su nombre.
Severos problemas de salud provocaron su deceso a sus 52 años. Su sonrisa, única, y corazón militante dejaron una impronta inolvidable en ATE.
Foto: Gentileza.





