Para ATE el hecho no constituye un triunfo político, sino la confirmación de un rumbo agotado: ‘un presupuesto sin contenido social, sin planificación estratégica y sin respuestas para los trabajadores y trabajadoras del Estado’ según la mirada de la Junta Interna Facultad del Ejército.
Darío Cecotti, Delegado General de la Junta Interna de ATE en la Facultad de Ejército, expresó: “El oficialismo pretende exhibir fortaleza legislativa, pero lo que se observa es una construcción endeble, sostenida en acuerdos circunstanciales y concesiones discrecionales a determinadas provincias. Bajo artículos extensos y deliberadamente confusos, se esconden dádivas para Salta, Tucumán, Misiones, CABA y Catamarca, mientras se profundiza el ajuste sobre el resto del país y se castiga a los sectores más vulnerables”.
Envalentonado por un resultado electoral circunstancial – producto más de errores ajenos que de méritos propios – el Poder Ejecutivo acelera el tratamiento de leyes en sesiones extraordinarias, insistiendo en una lectura errónea de la realidad política y social. Sin embargo, la velocidad no reemplaza a la legitimidad ni la imposición al consenso.
A pesar de las presiones, el Gobierno no logró derogar la Ley de Financiamiento en Discapacidad ni la Ley de Emergencia Universitaria, dos normas fundamentales que protegen derechos fundamentales y que evidencian los límites del intento de gobernar por decreto, ajuste y provocación permanente.
Para la Junta Interna resulta especialmente grave la degradación del rol parlamentario, con legisladores oficialistas que vacían de contenido el debate democrático y banalizan la representación ciudadana. Por eso advierte que el presupuesto no es neutral: consolida el desfinanciamiento del Estado, profundiza la precarización laboral y debilita políticas públicas esenciales.
Finalmente comunicó que continuará defendiendo los derechos de las y los trabajadores estatales.
ATE logró que se instala a trabajadores de las Fuerzas Militares
Gracias al firme acompañamiento de ATE, y a fallos Judiciales, las autoridades de las Fuerzas Militares se vieron obligados a retroceder en su decisión de cesantear a trabajadores y debieron reincorporarlos en sus puestos. Tal es el caso de Betina Castro, Regente de Estudios Liceo Militar General Espejo, quien a partir de un dictamen judicial que dejó en evidencia la ilegalidad de lo actuado, forzó a las fuerzas a reinstalarla.
Para la Junta Interna fue un golpe político a la prepotencia uniformada, a las decisiones inconsultas y a la vieja lógica de que dentro de los liceos militares “hacen lo que quieren”. Quedó demostrado que las y los estatales organizados no se dejan disciplinar, que los cargos civiles no son botín de ningún coronel, que la arbitrariedad tiene un límite y que ATE está donde tiene que estar: defendiendo a cada trabajador frente al abuso institucional.
Foto: Gentileza.





