Para ATE la crueldad del Gobierno no tiene fin. Cada vez son más las familias arrojadas a la pobreza, los despidos suman más de 60.000 y el proyecto de reforma laboral que profundizará la precariedad. El recorte salarial que sufren las y los estatales es el más abrupto y violento de la historia. El poder de compra de las y los estatales está siendo destrozado en más de un 42%. Frente a este escenario crítico, el Sindicato le exigió al Gobierno la apertura urgente de la Paritaria para las y los trabajadores del Convenio Colectivo de Trabajo General (CCTG) 214/06 y demanda un salario mínimo de $2.030.000.
Lo hizo a través de una nota dirigida al Secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, del Ministerio de Capital Humano, Julio Cordero, y que lleva las firmas del Secretario General de ATE, Rodolfo Aguiar y del Secretario de Convenios Colectivos, Flavio Vergara. El documento denuncia que mediante una política de destrucción planificada de ingresos, el Gobierno sigue castigando al pueblo con dureza y otorga todo tipo de beneficios al capital más concentrado.
“Los porcentajes mensuales que viene imponiendo el Gobierno en la Paritaria Nacional – medidos sobre el salario real – hoy no llegan a comprar un kilo de carne; y el costo de las tarifas de servicios esenciales – que aumentan abusivamente por la desregulación – como luz, gas, agua, transporte, etc. se comen no menos del 16% del sueldo de bolsillo en un salario promedio”, expresa la nota.
A la par, la destrucción de puestos de trabajo en todo el país no cesa y crece la desocupación en todas las actividades. En el Estado nacional ya son cerca de 60.000 las y los despedidos y el Gobierno pretende arremeter nuevamente con una reforma laboral regresiva y flexibilizadora que busca empeorar las condiciones laborales y quitar derechos a las y los trabajadores en su conjunto.
El Sindicato dejó en claro que seguirá defendiendo al Estado y sus trabajadores como sostén y promotores de la soberanía nacional y volvió a exigir la jerarquización del empleo público y la resolución de las múltiples problemáticas que aquejan a las y los trabajadores del Estado. Entre otros reclamos, volvió a poner en el centro de la escena la necesidad de un salario mínimo de $2.030.000 y la apertura de todos los Convenios Colectivos de Trabajo, especialmente los más postergados. Finalmente reclamó aumentos salariales por encima de la inflación y una cláusula de revisión automática que proteja a las y los trabajadores frente a aumentos inflacionarios.
A continuación el documento presentado por ATE:
Foto: Gentileza.





