En el marco de una nueva jornada de protesta en unidad que llegó a las puertas de Casa de Gobierno de Santa Cruz, Carlos Garzón, Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado en esa provincia, manifestó la urgente necesidad de una propuesta salarial que pueda ser considerada en la próxima asamblea: “Esperamos que mañana se presente una propuesta salarial que podamos evaluar en asamblea. Necesitamos un incremento que permita mejorar nuestra calidad de vida. Ya estamos en noviembre y solo queda un mes para discutir salarios. La situación se agrava cada vez más, no solo por la lucha, sino también por la realidad social de los trabajadores y trabajadoras. No podemos soportar más, no sabemos cómo llegar a fin de mes. Le pido al Gobierno, sabiduría y reflexión. Entiendan que la gente realmente está sufriendo. Sabemos que los recursos son limitados, pero es necesario elegir bien dónde se destinan”. La emoción de los trabajadores se hizo palpable en las calles por las que se marcho en unidad y armonía, haciendo carne el cántico que reza “unidad de los trabajadores”.
Una masiva convocatoria se hizo sentir con una fuerte impronta de bronca por parte de los trabajadores, pero con la alegría de seguir luchando. ATE, docentes, viales nacionales y provinciales, estudiantes universitarios, trabajadores de Aerolíneas Argentinas y de otros sectores; se manifestaron con discursos dirigidos a los gobiernos con relación al mal momento que están pasando los estatales.

La Secretaria Adjunta de ATE Santa Cruz, Sandra Sutherland, destacó la organización y la unidad de los trabajadores en la lucha por sus derechos: “Estamos en la calle nuevamente. Organizados para luchar. Organizados para salir de la pobreza. Contra el hambre. Recordándonos que la Clase Trabajadora siempre ha sido y sigue siendo la variable de ajuste para los gobiernos y los sectores de poder. No es casual que hoy en todo el país tantos sectores estemos unidos en esta jornada por salarios dignos. Por educación, por salud y por trabajo. Han sido largos meses en los que la economía de nuestros hogares ha sido golpeada sin tregua. Y no conformes con eso, ahora intentan reducir el presupuesto educativo y universitario. Es hora de que entiendan de una vez que con los derechos de los trabajadores no se juega. La situación se torna cada vez más insostenible para los trabajadores, quienes exigen una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades”.





