El economista Pablo Bercovich rechaza que haya sectores que promuevan la ausencia del Estado. En cambio sostiene que “aunque muchas veces hacemos esta contraposición entre Estado presente y Estado ausente, eso no existe, en todo caso hay un Estado liberal, que acciona y deja una impronta que trabaja justamente en función del capital concentrado”. “El capital siempre planifica, y nunca lo hace disociado del Estado, siempre planifica con el Estado porque depende justamente de él”, sentencia.
Los ejemplos que da de ello es el Plan de Convertibilidad, el Plan Cóndor que impulsó la Dictadura Militar o como ejemplo más reciente la condonación de la deuda de la familia Macri cuando el propio Mauricio Macri manejaba el Estado.
En su paso por el panel de “Producción, Desarrollo y Soberanía Nacional”, en la jornada de debate organizada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Bercovich remarcó: “contra ese tipo de Estado, lo que nosotros pretendemos es que sea nacional y popular, que tenga participación del pueblo y que sea ese pueblo quién decida su destino. Es el pueblo decidiendo presupuestos en los barrios, es el pueblo decidiendo prioridades, eso es un Estado nacional y popular”.
Por ello señala “hay que combinar justamente el saber técnico con el saber popular. Un plan que ahora Brasil tiene, que ahora Alemania tiene, que tienen justamente visiones, no solamente de largo plazo, sino muy integrales. Pensando esas capacidades estatales, pensando con perspectiva, departamentos de perspectiva, que estos países que les nombré tienen, y con control del pueblo, que eso es muy importante”.
Respecto a la Reforma Laboral que intentará imponer el Gobierno de Javier Milei enfatiza que “debemos discutir todo”. Bercovich se hizo las siguientes preguntas “¿Por qué yo no puedo hablar de eficiencia del Estado? ¿Cuándo la eficiencia se volvió de derecha? ¿Por qué yo no puedo hablar de una reforma laboral? ¿Cuándo la reforma laboral fue una mala palabra? ¿Por qué no pensar mi reforma laboral? Que seguramente va a ser totalmente contraria a la reforma laboral que están pensando ellos”.
Y sobre ese tema siguió inquiriendo: “¿Cómo no voy a querer pensar una reforma laboral cuando el mundo del trabajo cambió rotundamente? ¿Cómo no voy a querer pensar una reforma laboral si hay 7, 8 millones de compañeros, trabajadores y trabajadoras, en la informalidad, que no tienen ningún derecho? Obvio que voy a querer mi reforma laboral, aquella que habla de derechos laborales”.

Según explicó la industria emplea 3 millones de trabajadores y trabajadoras. Además de ser el sector que indirectamente más genera empleo formal e informal, paga sueldos por arriba de la media. Calcula que el 42% por arriba de la media privada paga la industria. También la industria, si agrega a la agroindustria, exporta el 50% de lo que exporta Argentina. Afirma el especialista en Pymes: “Nuestra industria es una industria con muchísimas oportunidades porque tenemos de vuelta un capital simbólico, un capital de trabajo. Trabajadores y trabajadoras están formadísimos. Argentina tiene una matriz absolutamente diversificada. Acá producimos de todo, maquinaria agrícola, maquinaria para alimentos, equipamiento médico, calzado, textil, producimos de todo, biotecnología, producimos de todo. Y también tenemos otra matriz muy desarrollada que es la matriz del conocimiento. Investigadores y investigadoras, universitarios, académicos, realmente hay que unir con un puente esas dos matrices que tenemos desarrolladas”.
Bercovich agregara a ello: “Hay sectores estratégicos y muy formados en la Argentina. Son servicios basados en el conocimiento, lo satelital, lo aeroespacial, todo lo que tiene que ver con esta industria basada en el conocimiento”.
Por eso hacia el cierre de su ponencia subrayó que “tenemos que llevar adelante una transformación productiva que además tenga en cuenta cómo pensamos nuestros insumos. Que los pensemos justamente como insumos estratégicos que necesitan nuestras pymes”.






