La República Argentina, desde su surgimiento como nación independiente, nunca renunció a su soberanía sobre los territorios australes y los espacios marítimos, ni permitió que una potencia, continental o extra continental, ejerciera actos de jurisdicción sobre dichos territorios y espacios.
En ese sentido, fue permanente el ejercicio de dichos títulos y derechos que hizo el gobierno argentino procediendo al dictado de las normas y el establecimiento de las estructuras jurídica y administrativa que consolidaran el ejercicio de su soberanía, fomentando el desarrollo de actividades comerciales, el establecimiento de población y una oficina administrativa local. Su culminación fue el decreto que estableció la comandancia cívica militar de Malvinas en la fecha que hoy recordamos.
El ejercicio claro y pacífico de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y sus dependencias se vio interrumpido por el acto beligerante llevado a cabo por fuerzas británicas el 3 de enero de 1833, que significó la expulsión de las autoridades y población argentinas, las que fueron reemplazadas luego por súbditos británicos.
PRENSA ATE NACIONAL – 10/6/13





