ATE

María José Santos relató cómo ese Movimiento fue incluyendo formas de organización y políticas públicas con perspectiva de género.

Las mujeres de ATE se reunieron con María José Santos del Movimiento Sin Tierra de Brasil. Invitada por la
Dirección de Género de ATE Nacional, Santos dialogó con dirigentes de ATE y
compañeras del Frente de Organizaciones Salvador Herrera de la CTA, sobre cómo
las mujeres del MST se fueron empoderando en la participación política.

Participaron Silvia León, Secretaria de Organización de ATE
Nacional; Marta Galante, Directora de Género del CDN; Liliana Gómez, Secretaria
de Género de CTA-A Provincia de Buenos Aires; Clarisa Gambera, Secretaria de
Acción Social de CTA Capital; y con mujeres de Movimiento Argentina Rebelde,
del Frente de Organizaciones Salvador Herrera que integra la CTA-A.

El MST es una organización campesina cuyos ejes de lucha son
la expropiación de las tierras improductivas que no cumplen un rol social, la
reforma agraria y la transformación social. El Movimiento nació hace 33 años y
en ese momento la lucha de género no era un eje de su programa.

Respecto a ese proceso Santos señaló: “No fue tranquilo ni planeado,
 surgió de la praxis del movimiento, de
ver las contradicciones que surgían en las relaciones entre compañeras y
compañeros”, apuntó y detalló cómo se arribó a la estructura organizativa
actual del Movimiento.

Actualmente, en todos los espacios de coordinación del MST, desde la base hasta el nivel nacional, la conducción está signada por un criterio de equidad de género, es decir, se conforma por un varón y una mujer. Además, la conducción es colectiva y transitoria.

Silvia León, por su parte, señaló: “Es muy importante
compartir este tipo de experiencias con una organización que además es un
movimiento popular mixto, porque nuestra ATE atraviesa un momento donde son
prioridad los movimientos territoriales y donde están planteando reinventarse a
sí misma, desde una perspectiva de género”.

“Sin feminismo no hay socialismo”

Así lo afirmó María José Santos al dar cuenta de cómo hoy el
movimiento entiende a las cuestiones de género y al relatar cómo “se fue
descubriendo feminista”.

Además de la equidad en la conducción, el MST desarrolla toda una serie de política pública para
fortalecer la autonomía de las mujeres y para que crezca su participación en
las decisiones políticas.

Por ejemplo, cuando luego de una toma de tierras se crean
asentamientos, la propiedad de la tierra es equitativa. Si un matrimonio se
separa, se prioriza a la mujer. Otras medidas son los programas de agricultura
familiar para mujeres, para que logren autonomía económica, y los jardines para
niños y niñas.

Algunos proyectos que están aún en debate son la
implementación de lavanderías y cocinas públicas con el fin de colectivizar las
tareas domésticas.

Respecto a cómo encaran la violencia de género expresó: “Las personas que son parte del movimiento traen los vicios
de la sociedad capitalista, las adicciones, la violencia de género”. Por ello, si
bien ante casos extremos se resuelve la expulsión, para el MST es crucial la educación, además de la tierra, el alimento, el trabajo.

Otros de los temas de debate fue cómo el movimiento afronta el
contexto actual, donde el Gobierno golpista de Temer impulsa una reforma del
Estado con graves consecuencias para el pueblo brasilero.

“Entendimos que para transformar las relaciones entre
hombres y mujeres había que transformar las estructuras que fundan esas
relaciones, y eso es el sistema capitalista cuyos valores son patriarcales y
machistas”, concluyó la militante. 

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