Durante el primer plenario del año, el sector evaluó la situación y se declaró en estado de alerta. ATE Rosario viene denunciando la desidia y las graves falencias en los efectores.
“La precarización laboral, la falta de climatización, electricidad, agua, por nombrar algunos elementos esenciales para brindar una correcta atención a la población son muestra de un mapa de desolación y un Estado que brilla por su ausencia”, subrayó el sindicato, antes de explicar que “lxs propios trabajadorxs enviaron cartas a las autoridades para que elaboren estrategias y políticas de implementación que reviertan esta grave situación”.
En este marco consideraron urgente “garantizar condiciones dignas de trabajo” y se pronunciaron en estado de alerta, asamblea permanente y no descartaron posibles medidas gremiales para las próximas semanas.
Prensa ATE Rosario





