Ir al contenido principal

ATE

En el marco de las actividades de ATE en la Semana de la Memoria, se llevó a cabo un conversatorio sobre la dictadura y la Salud Pública.

Organizado por el Departamento de Derechos de los Pueblos junto
al Departamento de Cultura de ATE Nacional, el conversatorio ‘El golpe en la
Salud Pública’ se dio en la tarde de este jueves, de forma virtual, en el marco
de la Semana de la Memoria. Compañeros y compañeras del sindicato que vivieron
la época de la dictadura mientras militaban en la organización participaron contando
sus experiencias en la jornada, así como también lo hicieron referentes de
organismos de Derechos Humanos.

La Directora del Departamento de Derechos de los Pueblos de
ATE Nacional, María José Cano, abrió el panel: “Nos hemos propuesto de forma
conjunta con la compañera Mirta Matheos, Directora del Departamento de Cultura
de ATE Nacional, realizar estas jornadas de conversatorios para fortalecer el ejercicio
de la memoria colectiva. No sólo pensamos que esto nos da mayores elementos
para seguir pensando el presente, sino también para organizar el porvenir. En esta
oportunidad, esta charla que denominamos ‘El golpe en la Salud Pública’, tiene
como objetivo recuperar la memoria, la historia y los sueños de nuestros
compañeros y compañeras, así como de su lucha organizada por las reivindicaciones
de la Salud Pública. Nos parece que poder tomar esa historia y reflexionar
sobre ella nos va a permitir fortalecernos en el presente”.

“Cuando pensábamos la actividad nos pareció fundamental
recordar la feroz embestida que estuvo dirigida hacia la Salud Pública en aquel
momento, así como a la organización sindical, recuperando y compartiendo los
hechos acontecidos desde 1976, bajo la dictadura más cruel, sangrienta y nefasta
de nuestra historia reciente, que avasalló y violó profundamente y de manera
sistemática nuestros Derechos Humanos”, agregó la compañera Cano.

Tomó la palabra entonces Zulema Chester, Coordinadora de
Derechos Humanos de la Dirección de DD.HH., Género y Diversidad del Hospital
Posadas e hija de Jacobo Chester (desaparecido del mismo Hospital). Chester relató:
“El Hospital Posadas fue tomado militarmente el 28 de noviembre de 1976, cuatro
días después del golpe, con un tanque de guerra apostado en la puerta, apuntando
hacia el hospital. Al poco tiempo se constituyó una especie de comando
parapolicial que venía acompañando al interventor militar, el Coronel Ricardo
Estévez, médico retirado. Ellos fueron quienes cometieron los desmanes, fueron
los perpetradores de toda la crueldad adentro del hospital. Fueron a lo que
había sido la vivienda del Director del Posadas hasta el 24 de marzo del ’76, lo
encarcelaron, y allí constituyeron un centro clandestino de detención, tortura
y exterminio”.

“La historia es bastante conocida: El Posadas tiene 11
trabajadores detenidos desaparecidos. Este año sumamos a una nueva compañera
desaparecida, que era trabajadora del servicio de zoonosis, que era una tarea
tercerizada por el hospital pero de todas formas ella trabajaba en la
institución, aunque su secuestro no tuvo nada que ver ni con el Grupo Swat, que
era el grupo parapolicial, ni con la vida política o sindical del Posadas”,
agregó Chester.

La referente además dijo: “Para nosotros es fundamental
reconstruir esa historia y reconstruir todos esos momentos porque queremos y
necesitamos darles visibilidad y ponerles nombre y apellido a cada compañero y
compañera, a cada persona detrás de esa historia. El Hospital Posadas tiene una
larga historia de solidaridad y de compañerismo que no han podido quebrar, y
ese es nuestro mérito, nuestra alegría en la lucha.

A su turno, Carlos ‘Lito’ Carranza, Secretario General de
ATE Santa María de Punilla en 1976, admitió: “En estos tiempos de alguna manera
nos asaltan sentimientos encontrados por lo sensible del tema a tratar, como
fue el asalto de los hospitales públicos por parte de la dictadura sangrienta,
pero también es cierto que nos pone bien y nos resulta grato, por eso
celebramos este tipo de encuentros, porque reinstalan la discusión sobre este
tema”.

“Si tengo que relatar lo que pasó en el Hospital Colonia,
tiene que ver con la historia que veníamos trayendo de arrastre antes de ese
hecho desgraciado. A comienzos de la década del ’70 nosotros peleábamos por un
sistema nacional integral de Salud”, dijo Carranza. El compañero también relató
sobre dos intentos fallidos de secuestro contra su persona y contó que fueron
amenazados por López Rega, que les exigía que frenaran con el avance de ATE. “Tampoco
pudieron frenarnos cuando destrozaron el local sindical con una bomba de trotyl
y cuando, amparados por la noche, asaltaron la casa del compañero Julio García,
a quien hieren por la espalda delante de su familia antes de llevárselo”.

El ex dirigente de ATE continuó con el relato: “El secuestro
del compañero García desató una movilización de los trabajadores y las
trabajadoras de los establecimientos hospitalarios de la zona, que declararon
un estado de alerta y movilización, con huelga por tiempo indeterminado hasta su
aparición. Para ese entonces la Junta militar ya estaba fortalecida. Hicimos públicamente
responsable al comandante de ese momento, Luciano Benjamín Menéndez, lo que
desató la ira del Ejército. Pocos días después, el 26 de mayo, tomaron por
asalto el Hospital Colonia Santa María de Punilla con tanques, tanquetas,
carros de asalto, ómnibus, jeeps, helicópteros y avionetas. Fue un despliegue
con más de 200 efectivos, como en una película de combate. Nos secuestraron a
casi 30 compañeros y alrededor de 10 vecinos de Cosquín que estaban muy ligados
a nuestra organización porque veníamos construyendo una multisectorial por la
vivienda, la salud y la educación de la ciudad”.

Luego habló Oscar ‘Cacho’ Mengarelli, Vicepresidente del
Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE e histórico referente del
sindicato en la provincia de Córdoba, quien manifestó: “Es dura la dictadura
cuando te golpea. Y si tu organización gremial colabora, es doble la dureza.
Mientras a ‘Lito’ le pasaban estas cosas ese 26 de mayo, yo estaba en Villa
María, que es dentro de la misma provincia de Córdoba, y no me enteraba de
esto. Porque los medios no lo informaban, pero también porque Horvath callaba.
Él iba a la OIT a defender a la dictadura militar, él era la cara de la
entrega. En noviembre del ’76, se hace un congreso nacional en el Hotel de los
Cerveceros en la ciudad de La Falda. Para ello le habían pedido permiso a la
dictadura para tratar el balance. No la memoria. Horvath no contó estas cosas
en el congreso, y allí se armó un lío entre los jóvenes antigolpistas y los
colaboracionistas, y de ahí creo que salió el germen que se transformó en
ANUSATE un año después”.

“Tenemos que luchar por la organización, la solidaridad, la
necesidad del debate político para que en cualquier contingencia adversa,
tengamos algo para cobijarnos. Es muy difícil si cuando una dictadura te
golpea, tu sindicato te entrega. Por eso nos quedó como camino, a pesar de los
miedos y temores, fundar una alternativa. Desde ANUSATE soñamos recuperar el
gremio y por suerte lo pudimos lograr”, agrego ‘Cacho’ Mengarelli.

También habló Rodolfo Arrechea, actual Coordinador Nacional
de Salud de ATE, quien destacó: “Como mi lugar de trabajo es el Hospital
Rivadavia, no puedo no mencionar a un compañero de quien se cumplirá un año de
su fallecimiento dentro de poco, Héctor ‘Pelusa’ Carrica, un luchador y
defensor de la Salud Pública que murió en la cama de un hospital público,
coherente con lo que él tanto defendió. El Hospital Rivadavia era uno de los
lugares más fuertes de la Juventud Trabajadora Peronista, sostenido justamente
por la mamá de ‘Pelusa’, Irma Laciar de Carrica, junto a otra compañera Haydé ‘la
Tía’ Cyrullo. Tanto ‘la Tía’ como su hija fueron desaparecidas y fusiladas, y
cuyos cuerpos fueron dinamitados en la que es conocida como la Masacre de
Fátima”.

El último expositor fue Hugo ‘Cachorro’ Godoy, Secretario
General de ATE Nacional, quien señaló: “Cuánta emoción generan poder escuchar
estos relatos y esta posibilidad de recuperar no solamente la memoria, sino las
banderas para hacerlas realidad. Porque estamos transitando un tiempo de
esperanza: El triunfo electoral sobre las políticas neoliberales nos abrió una
oportunidad para ratificar tanto los valores de nuestro pueblo, como los
sentidos y perspectivas de las políticas públicas de nuestras propuestas, cuya
validez histórica puede comprobarse con estos relatos”.

Godoy analizó: “Nuestro pueblo pudo vencer a una dictadura,
que había triunfado militarmente pero que no había podido consolidarse
políticamente y a los 8 años tuvo que abandonar el gobierno. Y esto fue porque nuestro
pueblo sostuvo la capacidad de resistencia en los lugares de trabajo, desde los
organismos de Derechos Humanos, o desde la resistencia armada para resistir a la
violencia del régimen. Pero fundamentalmente se trató de una resistencia de
valores”.

“Me gusta abordar estos momentos de memoria y de encuentro,
tan conmocionantes, para reivindicar principalmente que nunca nos victimizamos.
Siempre fuimos conscientes de ser parte de un pueblo que fue reprimido porque
levantábamos banderas, valores, principios y propuestas que estaban en las
antípodas de este sistema capitalista llevado adelante por la dictadura
genocida. Por eso, más que reivindicar el martirio, reivindicamos la pasión. La
pasión de la vida, la pasión de las propuestas”, agregó el Secretario General
de ATE Nacional.

NOTICIAS RELACIONADAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

PERIÓDICO MENSUAL