El Instituto de Estudios de Estado y Participación IDEP
SALUD de ATE Nacional, en conjunto con el Centro de Estudios Legales y Sociales
(CELS) y numerosas organizaciones del campo popular y de Derechos Humanos,
presentaron esta semana ante el Ministerio de Salud de la Nación un pedido
urgente para formar parte de la Comisión de Salud Mental para oponerse a las
intenciones de quitarle independencia al organismo encargado de proteger los
derechos de los usuarios y trabajadores de salud mental ante los abusos y
prácticas violatorias que ocurran en cualquier organismo del sistema de salud
mental, este es el Órgano de Revisión de Salud Mental (ORN).
Asimismo, se pidió vista del expediente administrativo N°
1-2002-1020/16-3, a través del cual se creó la referida Comisión y se solicitó
que se suspendan las actividades que la misma se encuentre llevando a cabo
hasta tanto se asegure que estará conformada por la representación necesaria
(representantes de usuarios del servicio de salud mental, organizaciones de la
sociedad civil y organizaciones de trabajadores e instituciones de
profesionales vinculados al paradigma establecido por la Ley Nacional de Salud
Mental).
Dicho pedido se sustenta en la preocupación reciente ante la
noticia de que la Comisión de Salud Mental, creada por el Ministro de Salud de
la Nación mediante Resolución 93/2016, está elaborando un proyecto de reforma
del decreto 603 de la Ley Nacional de Salud Mental y Adicciones.
Se conoció recientemente la reforma del artículo 39 que
define la conformación del Órgano de Revisión Nacional, y se advierte que:
– Designa al Ministerio de Salud como autoridad de
aplicación del ORN y por lo tanto, designará a su presidente.
– Elimina del plenario la representación del colectivo de
personas usuarias.
– Define para el plenario la participación de 2
representantes de corporaciones psiquiátricas.
Argentina cuente con organismos independientes de protección de Derechos Humanos
de usuarios de servicios de salud mental. De ello, y de la efectiva
participación de los trabajadores y usuarios en estos organismos, depende la
eficacia del sistema de control y la vigencia de sus derechos humanos. La
independencia del Órgano de Revisión es la piedra angular para la prevención de
prácticas que se aparten de los estándares internacionales en materia de
Derechos Humanos. La independencia “es un aspecto crucial” para detener las
violaciones a los Derechos Humanos de las que ese colectivo es objeto y los
Órganos de Revisión “no deben recibir influencias políticas, ministeriales o de
proveedores de servicios de salud”.





