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En la sede de ATE Nacional se presentó la obra de Ernesto Bohoslavsky y Marina Franco, con la participación de Daniel Lvovich.

Este miércoles 9 de octubre, en el Salón Federal de la sede nacional de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se presentó el libro ‘Fantasmas Rojos, el anticomunismo en la Argentina del Siglo XX’, de Ernesto Bohoslavsky y Marina Franco.

La presentación, que fue organizada de manera conjunta por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, por ATE Cultura, por la Secretaría de Formación de ATE Nacional y por la Escuela de Formación Sindical Libertario Ferrari, contó con la presencia de uno de los autores, Ernesto Bohoslavsky, y los comentarios del libro estuvieron a cargo de Daniel Lvovich, profesor en Historia de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), Magister en Ciencias Sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y Doctor en Historia de la Universidad de La Plata (UNLP). Participaron de la actividad varios dirigentes de ATE Nacional, entre ellos la Secretaria Adjunta, Mercedes Cabezas; la Secretaria Administrativa, Mirta Matheos; la Secretaria de Formación, Vanina Rodríguez; y el Director de la ‘Libertario Ferrari’, Cristian Vázquez.

Durante la presentación, Ernesto Bohoslavsky planteó cómo surgió la propuesta del libro, dónde está publicado, que es parte de la colección Conocimiento y Discusión Pública que edita la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), y que es parte de un concurso, en el cual se presentaron, que tenía como tema el anticomunismo como una cuestión histórica. Luego explicó que, con el transcurrir del año 2023, junto a Marina Franco se dieron cuenta que aquello que pensaban que era un tema arqueológico, o un tema de historia, tenía muchísima actualidad. Tanta actualidad que es uno de los núcleos duros del discurso del actual Gobierno Nacional.

El autor tomó tres ejes básicos para analizar del libro, además de plantear el recorrido y los debates que surgieron a lo largo de su elaboración. Uno de ellos tuvo que ver con el comunismo, o la idea que tenían los anticomunismos de esa ideología, de esa práctica, de ese grupo social. Ese enemigo al que los anticomunistas temían, agigantaban y perseguían, era una amenaza más grave en el campo imaginario que en la realidad política.

En ese sentido, lo que planteó el autor es que verdaderamente el comunismo era más un fantasma por su peso como partido político. Como su incidencia en el campo electoral y en el número de afiliados, era más algo creado, algo más del campo de la imaginación, que un enemigo concreto y real. De ahí viene el título del libro, que plantea fantasmas ojos. Es decir, que el comunismo en Argentina nunca tuvo el peso que tuvo en otros ámbitos.

Por otro lado, se centró en dos ideas o dos prácticas, porque ese temor, esa idea fantasmagórica sobre el comunismo repercutió en prácticas, repercutió en medios represivos, tanto sobre los cuerpos, pero también simbólicamente, y también repercutió en un conjunto de prácticas políticas. En ese sentido, el autor planteó que el anticomunismo tuvo dos dimensiones: una represiva por un lado, y una integradora o preventiva por el otro, que convivieron a lo largo del Siglo XX en diferentes prácticas.

Durante la presentación, Daniel Lvovich comenzó su intervención leyendo el epígrafe del libro, que es una cita de Laurent Binet: “De los fantasmas también hay que ocuparse, y eso exige poner mucha atención, ya lo creo. Yo ignoraba, y sin embargo, debería haberlo sospechado, que un fantasma no aspira más que a una sola cosa: a revivir”. Luego se detuvo a analizar cada uno de los cuatro capítulos que componen el libro.

También explicó cuál es el concepto de anticomunismo que trabajaron Ernesto y Marina en el libro y otro tema planteado por Lvovich fue el del diálogo con lo que acontece en otros espacios, donde también el anticomunismo tiene una fuerte presencia. Allí habla de casos en América Latina, pero también en cuestiones europeas. En este recorrido, Lvovich destaca la importancia de estos tipos de estudios, que dan cuenta de qué modo se va generando una idea de amigo-enemigo, y cómo esta idea de amigo-enemigo también va generando tipos de conflictos y disputas dentro de la sociedad, y la necesidad de su estudio para poder comprenderlo, explicarlo, que este libro hace, y muchos otros trabajos vinculados a las ciencias sociales.

En ese sentido, Lvovich destacó el rol de las ciencias sociales en cualquier sociedad. También puso el acento en el modo en el que ese anticomunismo fue transversal a diferentes actores, a diferentes instituciones, e incluso a partidos políticos tan populares como el radicalismo y el peronismo, que tienen también instalado a su interior el anticomunismo. Además explicó cómo actualmente esa categoría es usada y extendida a amplios sectores de la sociedad, y cómo cualquier persona que tenga un poco de compromiso social cae dentro de la categoría de zurdo o de comunista, sobre todo en los actuales discursos del Gobierno Nacional. Allí Lvovich planteó que el movimiento feminista, los movimientos sociales, e incluso los movimientos psicologistas pueden ser incluidos actualmente dentro de esta categoría, e incluso estigmatizados como tales.

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