El
Instituto de Estudios sobre Estado y Participación de ATE (IDEP) elaboró un material
cuya información proviene de una fuente oficial y pública. Allí denuncia un
doble fraude laboral del Estado nacional. Por un lado, el permanente empleo de
trabajadores bajo contratos que establecen tareas temporarias. De este modo, se
ahorra el pago de adicionales y costos de un eventual despido. Por otro, que
ese porcentaje de compañeros supera el 15% admitido en un decreto de 2006.
“Estas
modalidades más flexibles y precarias de contratación se implementaron a partir
del congelamiento de vacantes en la planta permanente del sector público que se
dio en 1994 y se mantuvo mayormente hasta 2008, momento a partir del cual comenzaron
a abrirse concursos aunque de manera incipiente, quedando fuertemente arraigadas
estas prácticas de fraude laboral al interior del Estado”, explicita el IDEP.
Los
dirigentes de ATE esgrimen un discurso contrario al de los medios de comunicación:
no es un problema el empleo de trabajadores que robustecen el Estado. El
problema es la precariedad de ese empleo y que el proceso de pase a planta
abierto en 2008 privilegia primero a aquellos compañeros con menor antigüedad.
¿Cuáles son los ministerios que más
precarizan?
El
incremento del peso de los contratados en el total de ocupados es un fenómeno
que evolucionó principalmente en la órbita del Poder Ejecutivo, que emplea al
88% de los estatales nacionales. Pasó del 6,5% en 2002 al 18,7% a fines del año
pasado.
Actualmente,
el ránking de los ministerios nacionales que precariza mayor cantidad de
trabajadores lo lidera Desarrollo Social, con un altísimo 86,6% de compañeros. Lo
sigue la Jefatura de Gabinete, con un 64,5%; Economía, con un 64,1%; Presidencia,
con un 61,6%; y Planificación Federal, con un 61,3%.
Por
debajo se sitúa el resto de las carteras, encontrándose en último lugar el
Ministerio de Defensa, con sólo el 3,1% de trabajadores precarizados; y el de
Seguridad, con el 0,4%.





