ATE

Así podría sintetizarse el reclamo de los trabajadores de CONICET, quienes ayer se manifestaron sobre la Ruta 168 de la ciudad capital. El acuerdo laboral que los rige desde la última dictadura militar habilita hacia dentro del organismo una pronunciada injusticia salarial y un funcionamiento tan vertical como autoritario. A pesar de haberse comprometido a erradicarlo, el ministro Lino Barañao prefiere seguir como está

Desde
hace un año, los trabajadores de la ciencia y la tecnología organizados en ATE
emprendieron un plan de lucha. La semana pasado realizaron paro y ayer se
retiraron una hora antes para protestar sobre la ruta 168 y cruzar el puente
colgante de Santa Fe. Una nueva asamblea definirá los pasos a seguir la semana
próxima.

El
convenio que los enmarca rige desde la última dictadura militar. “Esto genera
una situación de inequidad y debilidad, porque el CONICET sigue siendo muy
verticalista y permite autoritarismos de distinta índole: en la toma de
decisiones, en cómo ingresa el personal, en cómo se evalúan a los compañeros.
Tenemos dos regímenes jubilatorios diferentes, pobres contratos anuales, gente
a la que no le alcanza el sueldo”, describe el delegado Lautaro Massa.

La
reparación histórica de crear un nuevo convenio colectivo les fue prometida a
los trabajadores hace un año por el Lino Barañao, el ministro de Ciencia y
Tecnología de la Nación. Y en mayo último, también, por Roberto Salvarezza,
presidente del CONICET. Pero cuando el Ministerio de Trabajo citó a las partes
por segunda vez a una reunión conciliatoria, los representantes del CONICET no
asistieron. “En vez de aplicar una sanción, el ministerio mira para otro lado”,
denuncia Massa.

Que
haya paritarias es otra necesidad. ATE advierte que el monto de las becas y los
salarios de la mayoría de los trabajadores es muy bajo. 

NOTICIAS RELACIONADAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

PERIÓDICO MENSUAL