Como parte de la resistencia a la instalación de Vaca
Muerta, la comunidad mapuche permanecía desde el mes de abril en tres campos en
la zona de Loma Campana, un paraje que le provee agua al yacimiento donde
operan YPF y Chevrón.
En dichos lugares, la policía irrumpió violentamente,
reprimió y detuvo a integrantes de la comunidad y, en un claro montaje,
denuncian haber encontrado armas.
Estos sucesos se enmarcan en una escalada represiva contra
la comunidad Mapuche y sus derechos que alcanzó el punto máximo con la
desaparición forzada de Santiago Maldonado.





