Alrededor
de 600 trabajadores de la municipalidad de Rawson quedaron excluidos del pase a
planta permanente, tras un acuerdo entre la intendente Rossana Artero y
sindicatos minoritarios respecto de ATE.
Trescientos
de ellos son trabajadores beneficiarios de planes sociales que cobran un
adicional que les permite arañar salarios entre $4000y $5000. El resto de la
planta ocupada, sea precarizada o efectiva, cobra sueldos de $7000.
“El
argumento del impacto que tendría el pase a planta en el presupuesto municipal
es una mentira. Todos los trabajadores, excepto los cooperativistas, perciben
un salario similar. Lo que exigen es estabilidad y los derechos que alcanza
cualquier empleado en planta permanente”, manifestó Guillermo Quiroga.
Los
trabajadores realizan tareas en el corralón, limpian las calles, recolectan la
basura, ordenan el tránsito, asisten a los jardines maternales. “Muchos de
ellos son discriminados”, agrega el dirigente, “por encabezar una protesta 15
días atrás, en demanda de haberes adeudados, horas extras y recategorizaciones,
como exige el estatuto municipal”. Hoy, además, les descontaron cinco días de
sueldo por ejercer el legítimo derecho a huelga.
El
Secretario General de ATE anticipó que mañana podría haber una reunión entre
dirigentes del sindicato y el Ejecutivo, en busca de un acuerdo. De no
efectivizarse, los estatales impulsarán desde la semana que viene una huelga
por tiempo indeterminado.





