La
gobernadora Rosana Bertone confirmó ayer que no gravará los salarios por debajo
de los 26 mil pesos y que abrirá una mesa de negociación para “corregir lo que
haya que corregir”.
Sin
embargo, ATE y otros sindicatos estatales creen que la estrategia de la
mandataria es dividir a los trabajadores, para consolidar la reforma
previsional que elimina el 82% móvil, eleva la edad jubilatoria y crea un
impuesto que grava el salario trabajador hasta en un 15%.
A
pesar de haber dicho que su gobierno convocó al diálogo, Bertone fue desmentida
por los trabajadores, quienes aseguraron que sólo hablaron con funcionarios, cuando
fueron a buscarlos a sus despachos.
Asimismo,
expresaron que el discurso de Bertone no habla de solucionar el conflicto y que
aquellos errores reconocidos les dan la razón.





