El “medicamento” impacta en los sistemas
de salud desde un 35 a un 37% de los presupuestos; ya se va viendo que la
tendencia nivel mundial va aumentando exponencialmente debido al alto costo que
pone en crisis a los sistemas de salud aun en los países centrales. Es sin duda
unas de las cadenas de valor estratégicas ya que define en gran medida la
capacidad y calidad del sistema en su conjunto.
En la región nuestro país tiene una
situación atípica en lo que se refiere a medicamentos por que la industria
local tiene más del 50 % del mercado con gran incidencia en la seguridad
social (PAMI) y posibilidades de influencia sobre mercados emergentes.
A través de la lucha, gestión y
compromiso de múltiples Organizaciones y Representaciones (entre ellas ATE) por
más de una década, se logró colocar a la PPM en un lugar con niveles de
organización y proyección (Ley 26688 y Ley 27113 ANLAP).
La PPM (Producción Pública de
Medicamentos) representa el 6% de la producción, pero tiene un rol fundamental
no sólo por ser una forma de garantizar acceso al medicamento, sino como una
forma indirecta de control de precios ya que el mercado de medicamentos
responde a una demanda inelástica y muchas veces oligopólica.
A partir del cambio de gestión, muchas
son las dudas que se generan respecto a la línea del gobierno actual respecto
de la PPM. El acercamiento a los Tratado de libre comercio con la Alianza del
Pacífico, la posición con las patentes, el planteo de la CUS y el
vaciamiento de programas sanitarios nacionales, la desarticulación de la
dirección de la ANLAP y el desmantelamiento de los laboratorios
municipales, plantea un escenario de preocupación de los sectores
involucrados con el acceso al medicamento como bien social y no como
instrumento de mercantilización y maximización de las ganancias de la Industria
farmacéutica. DOCUMENTO ELABORADO POR EL AREA DE SALUD DEL IDEP





